El ascenso y la caída del Rubbiatrón en Zaragoza (LAESA y el acelerador de energía propuesto por Carlo Rubbia)

Recordemos la historia. En 1997 se creó una sociedad privada con participación del Instituto Aragonés de Fomento (aprobado por las Cortes de Aragón) llamada Laboratorio del Amplificador de Energía, S.A. (LAESA), presidida por Miguel Ángel Hidalgo, con el objetivo de concretar los proyectos científicos y técnicos que permitiesen la construcción de un prototipo de Rubbiatrón en un plazo breve de tiempo (se hablaba de 6 años) con una potencia mínima de 100 MW.  El profesor Juan Antonio Rubio de la Universidad de Zaragoza anunció a bombo y platillo el 27 de abril de 1997 en el Heraldo de Aragón “¡Un prototipo de 100-250 MW en 2002!” Pero el proyecto de LAESA era inviable por muchas razones (la poca madurez científica del proyecto, el elevado coste en plena recesión de la industria nuclear, etc.) y LAESA quebró a finales de 2001, lo que se anunció a la chita callando el 27 de septiembre de 2001 en El Mundo. Ya hacía dos años que no había contactos entre LAESA y Carlo Rubbia. Me parece que Rubbia nunca se tomó en serio que España fuera capaz de lograr con éxito la construcción de un prototipo del Rubbiatrón. Basta recordar sus palabras en la entrevista que le hizo Gérard Chevalier, “Carlo rubbia protons, neutrons, plomb et megawatts,” Entretien, La Recherche 302 (10), 1997 (fue traducida al español en la revista Mundo Científico). GC: ¿España está dispuesta a pagar todo el desarrollo de un prototipo? CR: No. Creo que un programa puramente nacional no tendría sentido hoy en día. España (…) ha expresado su interés, (…) pero en todo caso la operación tendría que ser controlada por Euratom (…) Los españoles nos han ofrecido un lugar, Italia otro, en Francia, Cadarache sería una posibilidad. No es una instalación peligrosa… Poco ilusionado se veía a Rubbia en octubre de 1997 cuando la creación de LAESA ya había sido aprobada.

Los interesados en detalles técnicos pueden consultar Carlo Rubbia, Juan Antonio Rubio, et al., “Conceptual design of a fast neutron operated high power energy amplifier,” CERN-AT-95-44 ET, 29 Sep 1995 (164 pp.) y C. Rubbia, S. Buono, Y. Kadi, J.A. Rubio, “Fast neutron incineration in the energy amplifier as alternative to geologic storage: The case of Spain,” CERN-LHC-97-001-EET, 17 Feb 1997 (69 pp.). El ascenso y la caída del Rubbiatrón nos los cuenta André Gsponer, “In memoriam: L’amplificateur d’énergie nucléaire de Carlo Rubbia (1993 — 2003),” La Gazette Nucléaire, No. 209/210, novembre 2003. Permitidme un resumen en español.

El 24 de noviembre de 1993, Carlo Rubbia, físico de partículas, Premio Nobel de Física 1984, Director General del CERN desde 1989 a 1993, justo antes de abandonar este último cargo anunció en un rueda de prensa que él, el genio, el Premio Nobel, había logrado encontrar la solución a todos los problemas de la energía nuclear: procesar los residuos radioactivos y obtener energía a partir de ellos por un procedimiento sin riesgo para la proliferación de armas nucleares. Como podéis imaginar todos los medios se hicieron eco. Hoy en día hubiera sido un bombazo en internet, pero en aquel momento la internet estaba dando sus primeros pasos fuera del CERN y muy pocos usábamos con regularidad Mosaic 1.0 (yo lo usaba para acceder a los artículos de ArXiv). Pronto ya tenía página web personal y todo gracias a Ricardo, pero esa es otra historia… (en el Internet Archive – Wayback Machine solo aparece la versión de 1997). Pero volvamos a Carlo Rubbia.

André Gsponer es muy crudo en sus comentarios. “Carlo Rubbia había reinventado el agua caliente. Un tipo de reactor tan antiguo como las propias centrales nucleares actuales. En estos últimos el combustible se mantiene en un estado crítico estable (K=1) que a su vez mantiene en estado estable la reacción en cadena. El “descubrimiento” de Carlo Rubbia fue que la adición de neutrones desde el exterior al combustible puede llevar a una producción neta de energía en un sistema donde el combustible está, en principio, en un estado subcrítico (K <1), que elimina todo riesgo a priori de una explosión nuclear (K > 1). El sistema puede considerarse como un “amplificador” de energía en el que la energía necesaria para la fuente externa de neutrones es amplificada por un factor G=1/(1-K). El valor de G puede ser muy grande si K está muy cerca de 1.”

Carlo Rubia proponía “como fuente exterior de neutrinos un acelerador de partículas. Por ejemplo, los protones pueden producir neutrones por espalación al golpear un material formado por núcleos pesados (como plomo o bismuto). El reactor híbrido de fisión por espalación es uno más de las múltiples propuestas de sistemas nucleares híbridos que aparecen continuamente en todo debate sobre el futuro de la energía nuclear. Se han propuesto también reactores híbridos de fusión termonuclear que aprovechan la espalación.” El gran problema de todas estas propuestas es que K tiene que estar muy próxima a 1. Si por cualquier razón K se hace mayor que 1 (accidente o similar) nos encontraremos con que tenemos un reactor termonuclear de fisión convencional y con todos los problemas que lleva aparejados (residuos nucleares, riesgo de explosión, etc.). Nos cuenta Gsponer que el 09 de diciembre 1993 estos riesgos ya fueron puestos en claro en un artículo en la prestigiosa revista Nucleonics Week (no he encontrado el enlace). El gran problema del Rubbiatrón es la seguridad: si queremos que el amplificador tenga una ganancia G alta necesitamos que el reactor de fisión funcione cerca del punto crítico (K>0’98) y los riesgos se aproximan tanto a los de un reactor convencional que deja de tener sentido esta una nueva tecnología. Para un valor de K<0’95, la ganancia G de energía es tan pequeña que las pérdidas hacen que el sistema no sea económicamente competitivo.

Según Gsponer, Rubbia decidió proponer el uso de torio en lugar de uranio como combustible (no solo para evitar la producción de plutonio) sino como herramienta de márketing para redirigir la atención de los medios, del público general y de los políticos lejos de la energía nuclear de fisión y de la mala prensa que tiene. Su enfoque de reactor híbrido capaz de destruir los residuos nucleares de otros reactores da la impresión de tener todas las ventajas de la energía nuclear y un mínimo molestias. No es así y ya el 21 de noviembre de 1995 en una audiencia parlamentaria del gobierno francés sobre el Rubbiatrón, presidida por Claude Birraux y abierta a la prensa, el público se sorprendió cuando el propio Carlo Rubbia propuso que las aplicaciones más interesantes del Rubbiatrón no eran civiles sino militares (producción de plutonio y tritio). Para el gobierno de EEUU este tipo de iniciativas se consideran “guerra preventiva” y son contrarias al derecho internacional.

Los problemas de seguridad el Rubbiatrón quizás se puedan resolver pero para ello se requieren muchos años de investigación. Por ejemplo, la interfaz entre el acelerador y el reactor es una ventana de tungsteno que separa el vacío del plomo fundido, según cálculos detallados realizados por Jacques Maillard y su estudiante de doctorado Fabienne Bacha puede romperse tras algunas horas debido a la intenso bombardeo por los protones acelerados. El 5 de julio de 2002 se realizó un experimento en laboratorio para confirmarlo y tras 36 horas de irradiación a plena potencia la ventana se rompió (un “incidente” en cuyo estudio intervino personalmente el propio André Gsponer). Obviamente, hay otras opciones para la ventana. Carlo Rubbia incluso llegó a proponer eliminarla (algo parecido a lo que se hace en un reactor nuclear por confinamiento inercial). Pero hacerlo requiere un reanálisis completo de todos los cálculos para evitar todo tipo de problemas de seguridad.

En 2003, según Gsponer, Rubbia ha abandonado por completo la idea del Rubbiatrón y se ha centrado en liderar grandes proyectos de instalaciones científicas (p.ej. el Laboratorio de Gran Sasso, que estudia la desintegración del protón, y su proyecto ICARUS, para el estudio de los neutrinos) y en cargos de carácter más político que científico (p.ej. es asesor científico del CIEMAT, España).

Para Gsponer, el ascenso y la caída del proyecto del amplificador de energía de Carlo Rubbia merece un análisis detallado por parte de los historiadores de la ciencia ya que se trata de un ejemplo ilustrativo de uno de los grandes problemas de la ciencia: un líder puede llevar a muchos colaboradores por un camino equivocado sin tener que rendir cuentas cuando el proyecto fracasa. También puede ser caso de estudio para los sociólogos: un ejemplo de como el prestigio de recibir un Premio Nobel permite que una idea abocada al fracaso tenga una gran repercusión en los medios de comunicación, la política, las grandes instituciones y la sociedad en su conjunto. Para Gsponer, los filtros internos de la ciencia han funcionado en el caso del Rubbiatron (resultados técnicos de algunos científicos aislados contrarios a las opiniones de un Premio Nobel).

4 pensamientos en “El ascenso y la caída del Rubbiatrón en Zaragoza (LAESA y el acelerador de energía propuesto por Carlo Rubbia)

  1. Gracias por el resumen.
    La verdad es que preguntaba desde hace tiempo qué había sido de todo este tema.
    Todavía tengo unas fotocopias de una rueda de prensa con Carlo Rubbia, Juan antonio Rubio, Santiago Lanzuela, Rafael Núñez y Miguel ängel Hidalgo.
    Hay un apartado denominado ‘Ventajas económicas e impacto social’, en el que aparecen desarrollados los siguientes puntos : bajo coste de la energía eléctrica,Desalinización de agua del mar,producción de hidrógeno como sustituto del gas natural, eliminación del plutonio.

    Una auténtica panacea de haberse logrado.

    Saludos.

  2. Hola, una pregunta que no tiene nada que ver con el post, pero a la que he llegado a partir de los enlaces. ¿Piensas que es complicado aprobar ciencias físicas por la UNED a la vez que se está trabajando (con un horario de 9 a 6)?. En su tiempo lo dejé para estudiar Ingeniería en Informática y me gustaría volver a retomarla.
    Saludos.

    • Yo estudié Ciencias Físicas en la UNED (acabé en 1993). No era difícil pero requiere dedicación. Ahora es un Grado pero no creo que haya cambiado mucho. Si quieres acabarla año a año (te convalidarán como la mitad de primer curso por ser Ing. Informática y algo más por lo que estudiaste antes de dejarla) debes dedicarle al menos 4 horas diarias. Es un sacrificio, pero sarna con gusto no pica.

      Si realmente quieres hacerlo. No pierdes nada. Matrículate, pide las convalidaciones y atrévete con lo que te reste de primer curso. Plantéatelo en serio y prueba a ver qué tal el primer año.

      El gran problema de trabajar en informática de 9 a 6 es que muchos días acabarás más tarde de las 6. Pero todo es plantearse una buena rutina y recuperar el hábito del estudio.

      Lo dicho, ánimo y adelante.

      Por cierto, dicen que a quienes tienen mejor memoria visual que auditiva les va mejor en la UNED que a los que tienen mejor memoria auditiva que visual (que necesitan que alguien les recite la lección al oído). ¿Cuál es tu caso? En internet hay muchos tests que te ayudarán a saberlo, si no lo sabes ya.

  3. Si, el problema es el horario. El llegar a casa a las 8 ó 9 y dedicarle 4 ó más horas es complicado. Buscaré tiempo los fines de semana.

    Gracias.

    Pues no se cual es mi caso, miraré algún test para saberlo (espero que sea visual).

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