Atención, pregunta: Para qué le sirve a una universidad patentar una chorrada sin sentido

Dibujo20130118 Patent Troll - Inc journal

Algunas noticias que llegan a portada en Menéame dejan una sensación extraña. Uno no sabe si reir por el chiste o llorar de pena. Un investigador de la UPM (Universidad Politécnica de Madrid) ha solicitado la patente del “diseño de un nuevo reactor de fusión nuclear limpio” de tipo confinamiento inercial [portada en menéame]. La patente es “Reactor Nuclear de Fusión,” Observatorio I+D+i UPM – A1B2. La solicitud de patente es una vergüenza. Un troll de patentes ha engañado a la UPM o la UPM se ha dejado engañar o no sé cómo habrá sido. El informe del experto de la Oficina Española de Patentes lo deja claro [pág. 34-35]: “Por lo tanto y a modo de resumen, podríamos concluir que en las soluciones propuestas en las reivindicaciones 1ª a 14ª de la presente solicitud no se aprecia actividad inventiva por considerarse obvia para un experto en la materia la ejecución de dicho reactor nuclear de fusión a partir de los documentos D01 y D02, y por lo tanto la patentabilidad de la invención se vería cuestionada conforme al artículo 8 de la ley 11/86 de patentes.” Pero, la verdad, no hay que ser experto para darse cuenta de que la patente es basura, con mayúsculas, BASURA. Me apena mucho que la UPM haya entrado al trapo y se haya dejado engañar de forma tan burda. Yo no soy experto en fusión nuclear y me he dado cuenta al vuelo, ¿habrán sido consultados al respecto los expertos de la UPM en energía nuclear? Lo dudo mucho. La patente está tan mal escrita y cualquiera puede darse cuenta de que no tiene ni pies ni cabeza. Una pena. Búsqueda en Google sobre la noticia.

¿Por qué un inexperto en fusión como yo se da cuenta de que la patente es obra de un troll de patentes? Basta leer el texto por encima para darse cuenta. Como es obvio, una patente de un nuevo diseño de reactor de fusión nuclear por confinamiento inercial tiene que hablar del campo de Higgs. El bosón de Higgs está hasta en la sopa, así que también tiene que estar en esta patente: [pág. 15; línea 45] “Una idea nueva, es que el espacio contiene un campo que se extiende por todo él y que genera toda la masa en reposo, es el campo escalar H, una sola partícula H o varias familias de partículas H, puesto que los cuantos de un campo son un conjunto de partículas.” Y por supuesto, la teoría de la relatividad de Einstein tiene que ser falsa, según afirma la patente: [pág. 15; línea 51] “Se cuestiona el proceso real del incremento de la masa con el movimiento.”

La patente del reactor, además, tiene que recordar la historia de los quarks y de la cromodinámica cuántica: [pág. 15; línea 3] “En 1964, (…) Murray Gell-Mann (…) y George Zweig (…) propusieron el modelo quark (…) una parte importante en la teoría de la cromodinámica cuántica.” [pág. 15; línea 13] “Un protón está formado por dos up-quarks y un down-quark, (…) El cuadro completo de quantum-chromodynamic de lo que está sucediendo en el interior de un neutrón es complejo, importante y difícil de calcular, por ello se describen los nucleones en términos del constituent quark model (CQM).” [pág. 15; línea 35] “Si el número bariónico se conserva de forma estricta, el protón libre no podrá desintegrarse nunca (…) Las teorías de gran unificación (GUT) predicen la existencia de partículas de una gran masa, muy superior a la que tienen los protones, y podrían justificar la desintegración de los protones.”

Pero omitiendo la parte “humorística” de la patente, la parte más técnica muestra también su toque de humor negro. ¿Qué materiales propone la patente para la vasija del reactor? [pág. 9; línea 15] “La pared de contención está realizada mediante una matriz de resina de epoxi y refuerzo de grafito, o equivalentemente en acero. (…) La pared interna de la vasija puede presentar un recubrimiento sólido, pudiendo ser dicho recubrimiento litio sólido poroso. La protección adicional de la pared interna de la vasija puede consistir en un recubrimiento líquido.” [pág. 9; línea 50] “Preferentemente, las paredes interna y externa, y las paredes de blindaje de la vasija tienen forma cilíndrica en su parte central y forma de casquete esférico en su parte superior e inferior.”

¿Cómo se inducirá la reacción de fusión? Obviamente, mediante láseres. ¿Qué nuevo diseño propone la patente? Ninguno, utilizar la propuesta del LLNL (Lawrence Livermore National Laboratory, en California) [pág. 4; línea 25] “conocida como LIFE (Laser Inertial Fusion Energy), para incorporar todas las tecnologías y materiales disponibles. La fusión puede llevarse a efecto según el concepto convencional descrito (Conventional ICF), o bien, mediante el concepto más avanzado de ignición rápida (Fast Ignitor ICF).” Maravilloso, en LLNL no han logrado la fusión por esta vía, pero no pasa nada, la nueva patente propone usarla.

¿Es la primera vez que se patenta una vasija como reactor de fusión? Obviamente, no. Ese es el argumento en el que se apoya el experto de la Oficina Española de Patentes para rechazarla. Pero hay muchos otros que podría haber esgrimido.

No sé qué pensar. ¿No será que los “expertos” de la OTRI de la UPM son unos cachondos y querían que nos echásemos unas risas? Será eso, digo yo.

Por cierto, al grano, ¿para qué le sirve a una universidad patentar chorradas sin sentido? ¿Deberían los universidades tener algún tipo de control sobre las patentes que solicitan? Obviamente, a la universidad le interesa tener un gran número de solicitudes de patente en trámites, ¡queda tan bonito en los papeles!

Pido perdón a todos los que se sientan ofendidos con esta entrada. Obviamente, he escrito esta entrada con mucha ironía. Pero como soy torpe en el uso de la ironía, pido perdón de nuevo a todos los que se sientan ofendidos.

PS: Por cierto, hablando de patentes que demuestran que el autor tiene poca idea de lo que habla, también podéis consultar esta noticia y este comentario (y este otro más reciente).

PS (21 ene. 2013): Sobre esto último, recomiendo (breve y al grano): Primeras impresiones sobre la solicitud de la patente “Procedimiento de doble criptograma simétrico de seguridad de Shannon por codificación de información para transmisión telemática y electrónica”.

¿Te apetece comparar tu universidad (si es pública y española) con las demás?

Overworked businessman.

El grupo de investigación CTS-261 de la Universidad de Granada publica todos los años un ranking en producción y productividad en investigación de las universidades públicas españolas (Ranking 2011, Ranking 2010, Ranking 2009, Ranking 2008). También publica la relación de la productividad y eficiencia en investigación con la financiación de las comunidades autónomas españolas (Relación 2010, Relación 2009). ¿Se puede comparar la universidad europea con la del resto del mundo? Se está desarrollando un nuevo ranking específico para la UE, porque los patrones marcados por EEUU no son adecuados y la comparación está muy sesgada a favorecer a estos últimos.

¿Cuál es el rendimiento en el doctorado de los becarios en España? Diferencias entre CSIC y universidades públicas, entre los becarios FPU y FPI, y en función de la normativa de cada universidad. La normativa del doctorado en España ha pegado muchos bandazos y palos de ciego en los últimos años, culminando con las actuales Escuelas de Doctorado, cuya implantación no es sencilla. La Mención de Calidad de los programas de doctorado no es una buena Mención de Excelencia. El Doctorado en la UE necesita una normativa común que permita una convergencia real. Y no solo el doctorado, sino también la selección del profesora, en España centrada en la acreditación y el índice impacto del ISI WoS como índice bibliométrico.

La Universidad de Málaga, a la que estoy afiliado, aparece en el ranking de 2011 de producción y productividad de investigación en los siguientes puestos: Ranking por artículos en revistas JCR, producción total 21/48 y productividad (producción/profesor) 41/48; ranking por tramos de investigación (sexenios), producción total 17/48 y productividad (sexenios/profesor) 30/48; ranking por proyectos I+D, producción total 17/48 y productividad (proyectos/profesor) 32/48; ranking por tesis doctorales, producción total 20/48 y productividad 37/48; ranking por becas FPU, producción total 10/48 y productividad 12/48; ranking por doctorados con mención hacia la excelencia, producción total 29/48 y productividad 45/48; ranking por patentes, producción total 12/48 y productividad 17/48; y ranking global de producción y productividad en investigación, producción total 18/48 y productividad 37/48. A la vista de estos datos se puede afirmar que la Universidad de Málaga es grande, pero poco productiva.

Además, “la Universidad de Málaga en todas las ediciones ha ocupado puestos similares en productividad (39, 38, 38, 37). Ha mantenido una regularidad en su investigación, que no es sinónimo de excelencia, por supuesto y que, por tanto, plantea la necesidad de mayores esfuerzos para mejorar sus puestos en las siguientes ediciones del ranking.”

Os copio un extracto de las conclusiones generales del ranking (y os recomiendo su lectura para más detalles):

“Las diez universidades más productivas en investigación en España en el año 2011 fueron las siguientes: Pompeu Fabra, Pablo de Olavide, Rovira i Virgili, Miguel Hernández, Autónoma de Barcelona, Politécnica de Valencia, Politécnica de Cataluña, Barcelona, Carlos III y Autónoma de Madrid. Las primeras universidades en  este ranking (Pompeu Fabra, Pablo de Olavide y Rovira i Virgili) ocupan los puestos 28, 38 y 27, respectivamente, en el ranking de  producción total. En el lado contrario, la Universidad Complutense de Madrid, por ejemplo, ocupa el segundo puesto en producción y el 29 en productividad. Por tanto, existen grandes diferencias en cuanto a los recursos humanos con los que cuentan las universidades españolas, pero éstas también difieren, y mucho, en la productividad de esos recursos humanos.”

“Al ser ya la cuarta edición de este ranking se puede observar la evolución de las universidades públicas españolas y la tendencia que éstas siguen en cuanto a la investigación que se realiza en ellas. Comparando los datos de los años 2008, 2009, 2010 y 2011 se pueden extraer varias conclusiones. En primer lugar, que hay diez universidades (Pompeu Fabra, Pablo de Olavide, Rovira i Virgili, Miguel Hernández, Autónoma de Barcelona, Politécnica de Valencia, Politécnica de Cataluña, Barcelona, Carlos III y Autónoma de Madrid) que en todas las ediciones, y en diferente orden, siempre han ocupado los diez primeros puestos de la clasificación elaborada. Siempre han mantenido un elevado nivel de productividad.”

Más información leyendo el artículo que publica el ranking…

“La mejora de esas posiciones, de la visibilidad internacional de la ciencia que se hace en España y de la productividad de las universidades españolas, debería ser uno de los objetivos fundamentales de los gobiernos de las instituciones educativas, de las comunidades autónomas y del gobierno central. Sin embargo, para ello se requiere financiación y no parece que ésta vaya a aumentar en el contexto de crisis económica actual. Esto es un problema y un desafío para el sistema universitario español, integrado en el EEES y, por tanto, dentro de un contexto competitivo, en el que las mejores universidades atraerán mejores alumnos e investigadores y conseguirán más financiación, relegando a un segundo plano a las que se estanquen.”

El bálsamo de Fierabrás de la universidad española

“Cuando el lenguaje no es correcto, lo que se dice no es lo que se quiere decir; si lo que se dice no es lo que se quiere decir, lo que se debería hacer no se hace…” Confucio.

César Dopazo y Rafael Navarro, catedráticos de la Universidad de Zaragoza, nos cuentan en “Una Universidad mal gestionada,” El País, 10 dic 2012, que “la falta de planificación estratégica está siendo letal para la universidad” en España. “La formación sistémica moderna se concibe como una mezcla de ciencia-técnica, economía y sociología en instituciones de élite del mundo. ¿Por qué no se alinean los estudios de grado en España con ese patrón? (…) Muchos continúan convencidos de que el principal problema de la docencia y de la investigación es la falta de recursos. Para ellos, dotar la enseñanza universitaria de presupuestos más generosos y alcanzar el 2% del PIB dedicado a investigación serían la solución para nuestros males crónicos. (…) Los docentes e investigadores protestan por los recortes del Gobierno central y de las comunidades autónomas pero no piden responsabilidades a sus equipos rectorales sobre una gestión manifiestamente mejorable. (…) ¿No sería más razonable seleccionar rigurosamente gestores profesionales como hacen las universidades de EEUU y de otros países desarrollados? (…) El exceso de centros y carreras de poca calidad, la reducción de oportunidades al buen profesorado, la escasa motivación y la peor utilización del personal son, entre muchas, las consecuencias de una mala gestión de los equipos gobernantes. (…) ¿Se debe “rescatar” nuestra Universidad? Quizás, pero imponiendo cambios drásticos en su gobernanza antes de insuflar el dinero necesario y suficiente.”

¿Qué opinas del “bálsamo de Fierabrás” que nos proponen Dopazo y Navarro? ¿Crees como ellos que gestores profesionales mejorarán la universidad española? ¿Dónde se encontrarán los gestores profesionales capaces de gestionar todas nuestras universidades? ¿Acabarán los expolíticos de gestores universitarios en lugar de gestores de cajas de ahorro? Utiliza los comentarios si te apetece opinar al respecto.

Un investigador español agradece en un artículo científico al INEM la financiación recibida

The first author would like to thank Spanish INEM for its funding support. The authors would also like to acknowledge partial support by the EU FP7/2007-2013, under GA 205294 (HIRF SE project), from the Spanish National Projects TEC2010-20841-C04-04, CSD200800068, and from the Junta de Andalucia Project TIC5327.” Clemente Cobos Sánchez et al., “Gradient-Coil Design: A Multi-Objective Problem,” IEEE Transactions on Magnetics 48: 1967-1975, June 2012. Me he enterado gracias a un tuit de Javier del Campo ‏(@fonamental), ver al final de esta entrada.

El INEM, Instituto Nacional de Empleo, ya no existe. Ahora se llama Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), desde la publicación de la Ley 56/2003 de 16 de diciembre. Lo que no quita que sea muy curioso que el primer autor de un artículo científico le agradezca la financiación recibida. No tengo más información, pero creo que puedo suponer sin equivocarme que tras haber finalizado su beca de investigación está disfrutando de la paupérrima cotización por desempleo. Recuerdo a los despistados que los dos últimos años de las becas predoctorales en España (FPI y FPU) corresponden a un contrato (creo que por obra y servicio) que cotiza para el desempleo, con lo que los becarios tienen derecho a 6 meses de desempleo tras su beca (no estoy seguro, pero creo haber oído que en algunas universidades españolas los FPI, pero no los FPU, están contratados durante los 4 años, luego tienen 12 meses de desempleo). Os dejo el tuit original…

Excelencia universitaria y elitismo

Como es obvio, el MIT (Massachusetts Institute of Technology), una universidad politécnica de élite en EEUU, no puede ser el modelo a seguir para toda la universidad española, ni para toda la europea. Quizás pueda ser el modelo para algunas universidades españolas o europeas de élite, pero nunca para todas. La excelencia universitaria, aunque a muchos pese, pasa por el elitismo, y en Europa lo saben. “Francia y Alemania están llevando a cabo iniciativas para reforzar sus mejores universidades,” como nos recuerda Colin Macilwain, “Excellence, Ja, Elitism, Non,” Science 338: 596-599, 2 November 2012.

¿Quién se atreve a proponer el MIT como modelo para el sistema universitario español? El Gobierno de España, según Ivanna Vallespín, “¿Quién mandará en la Universidad?,” El País, 2 nov. 2012. “El Gobierno trabaja en una reforma de los campus [universitarios], desde la elección del rector a la contratación del profesorado, (…) [incluyendo] eliminar la Selectividad y revisar el catálogo de titulaciones. (…) Se abre el camino para acabar con el funcionariado entre el profesorado universitario y promover las contrataciones laborales según los méritos del docente, una práctica extendida en muchos países. Con este cambio de perfil de los profesores se busca acercarse más a la ansiada excelencia universitaria y un modelo de referencia, aunque difícil de conseguir, es el MIT.” No sé si Vallespín se ha colado o si realmente el Gobierno quiere que el MIT sea el modelo de referencia, pero en este último caso el Gobierno ha perdido el norte.

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La universidad como el huevo de oro de nuestra sociedad

Las universidades son claves para la prosperidad de las sociedades modernas. Desde 1862, tras la Ley Morrill (Land Grant College Act), las políticas federales y estatales de EE.UU. han mostrado un fuerte compromiso con el desarrollo de las mejores instituciones de investigación del mundo porque son incubadoras de la prosperidad. El resultado es conocido por todos; cualquier medida de calidad fiable muestra que las mejores universidades de EE.UU. son las mejores del mundo. El talento y el conocimiento producido por la investigación en las universidades sustentan muchos de los grandes logros de ese país. Pero la crisis financiera y los nuevos retos están poniendo estos importantes activos nacionales en peligro. El National Research Council (NRC) de Estados Unidos ha evaluado a sus universidades y ha publicado una serie de recomendaciones necesarias para el mantenimiento de su papel en la prosperidad de dicho país. Traducción libre de lo que nos cuenta Charles O. Holliday (que ha presidido el comité del NRC que ha realizado la evaluación) en “Universities, Key to Prosperity,” Science 336: 1482, 22 June 2012. Merece la pena leer también a Jeffrey Mervis, “Panel Says More Money, Fewer Rules Are Best Ways to Stay Ahead of Pack,” Science 336: 1491-1492, 22 June 2012.

“Mientras Estados Unidos lucha por recuperarse de una prolongada crisis económica, el gobierno se ha visto obligado a tomar decisiones difíciles. La financiación pública de la investigación se ha congelado e incluso se han producido recortes, mientras otras naciones han invertido más en investigación. Muchas universidades de Estados Unidos han tenido que aumentar los precios de matrícula, poniendo la educación universitaria fuera del alcance de muchos jóvenes. Sin embargo, el comité de la NRC indica en su informe que, sobre todo en estos tiempos difíciles, Estados Unidos no puede permitirse el lujo de penalizar la inversión en las universidades de investigación. Renovar el compromiso por mantener a estas instituciones entre las mejores del mundo, liderando el camino hacia la próxima generación de avances científicos y tecnológicos, impulsando la prosperidad de EE.UU., es de capital importancia. Hay que revitalizar la relación entre las universidades de investigación, el gobierno y la industria.”

“El informe de la NRC recomienda 10 acciones que EE.UU. debe tomar para apuntalar sus instituciones de investigación. Destaca entre ellas que el gobierno federal debe proporcionar financiación sostenible para la investigación universitaria y la educación de postgrado suficiente para garantizar que el montante de la inversión pública y privada supere como mínimo el 3% del PIB (producto interno bruto). Los Estados y las empresas deben renovar los compromisos con sus instituciones de origen que son fundamentales para su competitividad en una economía basada en la innovación. La financiación del Estado por alumno matriculado se ha reducido en un 25% o más en las últimas dos décadas. Para las universidades de investigación se recomienda que, junto con los esfuerzos del gobierno para reducir la burocracia innecesaria, se debe invertir más en infraestructura, especialmente de “ciberinfraestructura” para mejorar la productividad en la administración de programas de investigación y académicos. Además, para seguir atrayendo a los mejores estudiantes, las universidades deben reducir las tasas de abandono de los estudiantes de ciencias e ingeniería, y acortar el tiempo necesario para que los graduados obtengan sus grados.”

“Estos cambios radicales no van a suceder de un día a otro. Sin embargo, nuestros hijos y nietos se merecen las mismas oportunidades que tuvimos nosotros. La historia nos dice que el mantenimiento de un compromiso de nuestras universidades a largo plazo, tanto en tiempos de vacas gordas, como en los de vacas flacas, es la mejor manera de asegurarse de que lo harán.”

El informe es “Research Universities and the Future of America: Ten Breakthrough Actions Vital to Our Nation’s Prosperity and Security,” The National Academies Press, 2012.

Si hay que recortar, recortemos cabezas en nuestra universidad multicefálica

Esto no es un artículo de divulgación, sino de opinión y no espero que nadie esté de acuerdo conmigo. El gran problema de la universidad española es la multicefalia: Todo tiene varias “cabezas” encima. Explicar al lego la estructura “burrocrática” de la universidad española no es fácil pues está repleta de sinsentidos. En mi opinión, sobran Áreas de Conocimiento, Departamentos y Centros, entre otras cosas.

El Área de Conocimiento (AC) es la primera cabeza que yo cortaría. Para quien no lo sepa, cada profesor pertenece a un AC y cada asignatura está adscrita a una sola AC, aunque puede estar vinculada a más de una. Las AC fueron creadas por el Real Decreto 1888/1984 de 26 de septiembre, para regular los concursos de provisión de plazas de los Cuerpos docentes universitarios (concretando la Ley Orgánica 11/1983, de 25 de agosto, de Reforma Universitaria, la famosa LRU). El (primer) catálogo de AC se estableció en el Anexo I de este R. D., que incluyó la primera adscripción de todas las materias y plazas preexistentes a las áreas entonces creadas. Ojear dicho anexo permite indagar cuál es el perfil originario de cada área y confirmar un gran número de arbitraridades (motivadas por intereses particulares en cada universidad). Hoy en día si buscas una asignatura, sea “Mecánica de Fluidos,” observarás que además del AC de “Mecánica de Fluidos,” hay muchas otras AC que también la imparten, desde “Ingeniería Aeroespacial” a “Máquinas y Motores Térmicos” (por mencionar solo dos). Lo mismo pasa con muchas otras materias. La decisión del AC a la que está adscrita cierta asignatura suele depender de decisiones de “jefes” y “jefecillos” relacionadas con cuestiones de poder y favores pendientes. Como un profesor de una AC no puede impartir asignaturas de otra AC, en muchas ocasiones, la asignación de profesores a asignaturas se realiza en un reunión del AC bajo el control del “responsable” de AC.

Por cierto, mi AC se llama “Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial” (CCIA). Las asignaturas de informática suelen estar repartidas entre mi AC y “Lenguajes y Sistemas Informáticos” (LSI). En mi Universidad LSI es mucho más grande y poderosa que CCIA, pero en otras universidades ocurre todo lo contrario, CCIA es la poderosa y LSI es la débil. Muchas asignaturas que en mi universidad son de LSI, a 100 km de distancia son de CCIA, y viceversa.

En mi opinión, habría que unificar las AC en macroáreas de conocimiento, por ejemplo, siguiendo la línea ya marcada por el sistema de acreditación del profesorado de la ANECA, que acredita a los profesores en una macroárea (la mía es “Ingeniería y Arquitectura”). En mi opinión, la asignación, planificación y coordinación docentes deberían hacerse en el marco de las macroáreas para distribuir mejor los recursos humanos (hay áreas en las que sobra más profesorado que en otras, e incluso en las que falta). Por supuesto, la asignación tiene que ser racional. Si un profesor tiene experiencia docente o investigadora en una asignatura determinada, yo no veo ningún inconveniente a que la imparta, incluso si no pertenece a su AC. En resumen, el sistema de áreas de conocimiento debería reformarse en profundidad o incluso desaparecer.

Los Departamentos (DD) pequeños son la segunda cabeza que yo cortaría.Para quien no lo sepa, cada profesor y cada asignatura pertenecen a un solo DD, que comprende una o varias AC, aunque hay AC que están repartidas entre varios DD diferentes. Un profesor de un AC repartida en dos DD solo puede impartir las asignaturas adscritas a su AC y DD, no pudiendo impartir las asignaturas de su AC en otro DD. Los DD tienen cargos oficiales unipersonales, Director y Secretario, Personal de Administración y Servicios (PAS) específico (personal administrativo y personal técnico) y hasta instalaciones propias (laboratorios docentes y de investigación, despachos, salas de reuniones y seminarios, etc.). El concepto de Departamento surgió en la Ley Orgánica 11/1983, de 25 de agosto, de Reforma Universitaria (LRU) para “destruir” el sistema de Cátedras y Facultades que existía con anterioridad, ya que los catedráticos de entonces eran muy poderosos y hacían que la universidad fuera muy rígida; la estructura departamental de las universidades españolas pretendía flexibilizar los currícula tendiendo a un sistema similar al de EE.UU., donde los títulos son impartidos por los DD. La idea que subyace a la norma era que las universidades adaptasen progresivamente la organización facultativa y la transformaran en una  organización departamental (logrando, en palabras de la LRU, “una notable simplificación del actual caos de la selvática e irracional estructura jerárquica del profesorado, totalmente disfuncional”). Pero los grandes “poderes” en la universidad española, en lugar de eliminar los Centros (Facultades y Escuelas Técnicas) mantuvieron su estatus en paralelo a los departamentos. Obviamente, a más cabezas, más cargos unipersonales. Los DD nacieron para impartir asignaturas en varios centros y en varios títulos académicos. La mayoría de los primeros DD eran grandes y se fueron partiendo en trozos más pequeños (con objeto de incrementar el número de cargos y “carguillos”).

En mi opinión, habría que unificar muchos DD afines, sobre todo los más pequeños (que nacieron por favores políticos a ciertos “jefecillos”). En la universidad española hay muchos DD con menos de 10 profesores, a la par que los hay con más de 50. Muchas asignaturas idénticas según el Plan de Estudios son impartidas por diferentes AC porque están adscritas a diferentes DD. La planificación docente realizada desde un macrodepartamento que unifique DD afines permite optimizar los recursos para la asignación, planificación y coordinación de la docencia. Los macrodepartamentos además  deberían hacerse en el marco de las macroáreas para distribuir mejor los recursos de personal (hay áreas en las que sobra más profesorado que en otras, e incluso en las que falta). Los grandes DD suelen tener subdirectores y unidades docentes (UD), pero estos “carguillos” suelen tener poco poder y su misión es facilitar la gestión interna del DD. Los DD son los órganos básicos encargados de organizar y desarrollar la investigación de los profesores, pero en esta función los directores de DD suelen delegar sus funciones en los investigadores principales (IP) de cada grupo, con lo que la unificación de DD pequeños no afectará de forma negativa a la investigación.

Los Centros (CC) que comparten edificios comunes son la tercera cabeza que yo cortaría. Por CC me refiero de forma colectiva a las Facultades, Escuelas Técnicas Superiores y Escuelas Universitarias, que pueden tener edificio propio o compartirlo con otros. Estos CC son responsables de los planes de estudio, la matrícula de los alumnos, la planificación de clases y de todos los servicios ofrecidos en el marco del edificio que los aloja. Los CC tienen múltiples cargos unipersonales (Director, Secretario y Subdirectores), PAS específico (personal administrativo, secretaría, conserjería, personal técnico y de mantenimiento), e instalaciones propias comunes a todos sus DD (aulas, biblioteca, salas de estudio, laboratorios docentes, despachos, salas de reuniones y seminarios, etc.). La separación formal entre los CC y los DD tiene poco sentido desde el punto de vista de la gestión racional de los recursos disponibles, por ello en países como EE.UU. dicha separación no existe (solo existen los CC, que allí se llaman DD).

En mi opinión, cuando varios CC comparten el mismo edificio la duplicidad de ciertos servicios (secretaría, despachos de dirección, salas de reuniones, laboratorios, etc.) es un gasto innecesario que podría ser optimizado de forma trivial (eso sí, a costa de cortarle la cabeza a cierto número de “jefes” y “jefecillos”). La universidad española es tan patológica que en muchas casos los CC que comparten el mismo edificio se reparten los recursos de forma excluyente, de tal forma que un laboratorio, una sala de reuniones o incluso un aula pertenece y puede ser utilizada por un CC de forma exclusiva, estando prohibido de forma explícita (u oficiosa) su uso por los demás, incluso si están vacíos. Un sinsentido, se mire por donde se mire.

Yo no entiendo cómo cosas tan básicas como qué profesor imparte cierta asignatura son decididas por el AC, o el DD, o el CC, o por una combinación de ellos en función de la Universidad que se trate. Una asignación multicefálica de los recursos es algo que ni tiene pies ni tiene cabeza. Por supuesto, hay mucho cargo y carguillo en la Universidad que “viven” del multicefalismo y que consideran que, en su caso, el AC, el DD, o el CC, son absolutamente imprescindibles; que en lugar de tres cabezas hubiera solo una sería una debacle (para ellos, claro). En mi opinión, guillotinar el multicefalismo universitario español debe estar incluido en cualquier racionalización del gasto público.

Por supuesto, más allá de las AC, DD y CC, en la universidad española también sobran Campus y universidades, pero hoy no voy a sugerir más recortes.

Fuente de la imagen.

Hecha la ley, hecha la trampa

El Plan de Ordenación Docente (POD) para el curso 2012/13 en la mayoría de las universidades españolas está paralizado por culpa del Real Decreto Ley 14/2012, de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo. Se supone que un Real Decreto Ley es de obligado cumplimiento por todos, incluso por quienes estén en desacuerdo con su contenido. Se supone… pero cuando profesores, sindicatos, decanos y directores, consejos de gobierno, y rectores están en contra de la ley, surge la trampa. Y a quién creéis que perjudicará la trampa. Obviamente, a los profesores jóvenes y a los alumnos. Los profesores que lleven más años en la universidad y ya sean funcionarios, los sindicalistas, decanos y directores, miembros de los consejos de gobierno y rectores, aunque tengan que dar su brazo a torcer y al final acaten la ley, porque al final no les quedará otro remedio, sufrirán muy poquito sus consecuencias. Los mayores perjudicados serán los alumnos.

Lo ideal es que el POD se apruebe en mayo para permitir que los profesores que tengan que impartir una nueva asignatura (que ahora con la transición de planes de estudio de ciclo a grado es algo muy habitual) tengan dos o tres meses para prepararla antes del inicio del curso (que suele ser a finales de septiembre). Retrasar la aprobación del POD hasta mediados de septiembre será un enorme perjuicio para los profesores más jóvenes, los que acabarán cargados de más asignaturas nuevas y que no tendrán tiempo material para prepararlas. Como resultado, los alumnos, además de pagar mayores tasas de matrícula, recibirán una docencia de peor calidad. Todo gracias a un R. D. Ley 14/2012 que se suponía que tenía que ser aplicado de forma urgente.

Todo por culpa de algo, que bien mirado, parece una tontería (con perdón). El R. D. Ley 14/2012 afirma que “con carácter general, el personal docente e investigador funcionario de las Universidades en régimen de dedicación a tiempo completo dedicará a la actividad docente la parte de la jornada necesaria para impartir en cada curso un total de 24 créditos ECTS.” Más o menos, esta es la carga docente máxima para todo el PDI durante el presente curso (salvo en unas pocas universidades). Por ejemplo, en la Universidad de Málaga los profesores doctores, tanto funcionarios como laborales,  imparten 240 horas (24 créditos de 10 horas) y los no doctores 270; a estos números hay que restar las reducciones horarias. Obviamente, resulta extraño que se hable en el R. D. de “créditos ECTS” que miden el trabajo desarrollado por el alumno, pero en mi opinión este es un detalle menor (que solo demuestra que quienes redactaron el R. D. Ley no son universitarios). Además, hay una regla de facto a la hora de convertir créditos y créditos ECTS en horas lectivas del profesor que afirma que 1 crédito son 10 horas y 1 crédito ECTS son 12 horas. Aplicando este criterio, los 24 créditos ECTS en lugar de 24 créditos suponen un incremento de un 20% en el número de horas lectivas, pero este incremento se compensa con la planificación docente de los así llamados grupos reducidos. Al final, lo comido por lo servido.

El gran problema del R. D. Ley 14/2012 son las excepciones y en concreto la segunda de ellas. “Deberá dedicar a la función docente la parte de la jornada necesaria para impartir en cada curso un total de 32 créditos ECTS, quien se encuentre en alguna de las siguientes situaciones: (a) Que no haya sometido a evaluación el primer período de seis años de actividad investigadora o que haya obtenido una evaluación negativa de dicho período. (b) Que hayan transcurrido más de seis años desde la última evaluación positiva.” Una lectura rápida puede hacer creer que esto significa que quien no investigue y no tenga sexenios tiene que dar más clases, lo que a priori parece que está muy bien. Pero esta lectura rápida oculta un pequeño detalle. La evaluación de la actividad investigadora solo la puede solicitar el PDI funcionario; solo nosotros podemos tener sexenios. Qué pasa con el PDI no funcionario, que no puede someter su actividad investigadora a ningún tipo de evaluación. Cuántos créditos ECTS tendrán que impartir estos profesores, la mayoría jóvenes y en plena actividad investigadora. Si quieren ser funcionarios algún día tienen que dedicarse al 100% a la investigación; pero si tienen que impartir 32 créditos ECTS su única opción será descuidar las labores docentes o perderán el tren y otros les adelantarán. Los alumnos serán los grandes perjudicados. Por qué quienes desarrollaron el R. D. Ley 14/2012 no pensaron en los alumnos.

La otra excepción del R. D. Ley 14/2012 beneficia a unos pocos (yo entre ellos). “Deberá dedicar a la función docente la parte de la jornada necesaria para impartir en cada curso un total de 16 créditos ECTS quien se encuentre en alguna de las siguientes situaciones: (a) Profesores Titulares de Universidad, Profesores Titulares de Escuelas Universitarias o Catedráticos de Escuela Universitaria con tres o más evaluaciones positivas consecutivas, habiéndose superado la más reciente en los últimos seis años. (b) Catedráticos de Universidad con cuatro o más evaluaciones positivas consecutivas, habiéndose superado la más reciente en los últimos seis años. (c) En todo caso, cuando se hayan superado favorablemente cinco evaluaciones.” Resumiendo, beneficia quien sea funcionario y lleve más de 18 años de servicio, siempre que pida sus sexenios cada vez que le toque pedirlos, salvo a los grandes investigadores que hayan llegado a catedrático de universidad antes de cumplir 24 años de servicio, que por ser tan buenos merecen ser castigados (un sinsentido más del R. D. Ley).

En Andalucía los rectores acordaron actuar de forma común y coordinada, pero no decidieron cómo actuar. El POD quedó paralizado a la espera de que alguien les tire de la oreja y les recuerde que tienen que acatar la ley. Como siempre tiene que haber un esquirol en una huelga de manos caídas, la Universidad de Córdoba decidió aprobar las directrices para la aplicación de su nuevo POD adaptado al R. D. Ley 14/2012. Aunque dicho R. D. solo regula de forma explícita al personal docente e investigador (PDI) funcionario y utiliza una métrica de la calidad profesional del PDI que solo es aplicable a funcionarios (los tramos de investigación llamados sexenios), el consejo de gobierno de la institución cordobesa decidió aplicar el peor caso al PDI no funcionario; aunque por ley ellos no pueden solicitar los sexenios, serán tratados en igualdad a los que pudiendo solicitarlos no lo han hecho o han recibido una evaluación negativa. ¿Qué harán las otras universidades andaluzas? Las malas lenguas dicen que acabarán pasando por el aro y copiarán la decisión cordobesa. Como siempre, tarde y mal.

En resumen, acatar el R. D. Ley 14/2012 conlleva un perjuicio para los alumnos y para un amplio sector de profesorado. Como todo el mundo en la universidad lo sabe, en lugar de tratar de disminuir sus consecuencias se está actuando en la dirección opuesta. Una pena…

Cómo afectará la subida de tasas de matrícula a mis propios alumnos

La asignatura que yo imparto en el Plan de Estudios de Ingeniero Industrial de la Universidad de Málaga tiene 131 alumnos matriculados este curso 2011/12. Los alumnos que no la superen (mi objetivo, como todos los años, es que aprueben el máximo número de ellos por parciales, en el final de junio y en el final de septiembre) tendrán que matricularse el próximo curso, solo con derecho a tutorías y examen (el curso 2012/13 la asignatura se habrá extinguido). ¿Cómo les afectará la subida de tasas? Depende del número de veces que se hayan matriculado.

Tengo un alumno que se ha matriculado 13 veces, otro 12 veces, otro 11 veces, otro 10 veces, otro 9 veces y otro 6 veces, todos ellos sin haberse presentado a ningún examen final (y por tanto sin haber consumido ninguna convocatoria). Yo no lo entiendo, pero así es, y esta práctica es muy habitual en las Escuelas de Ingeniería. Si el alumno que se ha matriculado 13 veces logra aprobar este año, habrá pagado como mínimo el precio de 13 asignaturas (que al ser de 7,5 créditos corresponde a 97,5 créditos); bueno, en realidad habrá pagado más, pues las segundas y terceras matrículas son más caras; como mínimo habrá pagado el precio equivalente a unas 20 asignaturas (más de 2 cursos académicos completos). Da que pensar. Si alguno de estos 6 alumnos tiene que matricularse el año que viene, ¿qué pagará con la subida de tasas impuesta por el decreto de Wert? No quiero hacer números…

También tengo 5 alumnos con 5 matrículas, uno de ellos con 4 convocatorias consumidas, otro con 3 y uno con 1, además de 4 alumnos con 4 matrículas, 1 alumno con 3 matrículas y 7 alumnos con 2 matrículas; los restantes 109 alumnos son de primera matrícula.

¿Suspendo mucho? El curso 2011/12 el 30% de los alumnos no se presentó a ninguna convocatoria oficial (los exámenes parciales no corren convocatoria). Entre los presentados aprobó el 95% en junio y el 50% en septiembre. ¿Qué pasará este año? Aún no lo sé (y no quiero revelar la estadística de presentados a los dos parciales ya realizados), solo diré que yo esperaba que este año, el último de docencia de la asignatura, el número de presentados rondara el 100% y para mi sorpresa no ha sido así.

Nunca dejará de sorprenderme que una asignatura en la que aprueban todos los años (tras tres parciales y un final) más del 90% de los alumnos tenga porcentajes de alumnos no presentados superiores al 30%. ¿Por qué hay alumnos que se matriculan y no se presentan? ¿Por qué hay alumnos que se matriculan más de 5 veces sin haberse presentado a ninguna convocatoria?

No es solo un problema con mi asignatura. Me consta que es una práctica habitual en los planes de estudio de las Escuelas de Ingeniería. ¿Por qué?

Que nadie me malinterprete, en ningún momento estoy diciendo que el alto porcentaje de alumnos no presentados sea debido a los alumnos en exclusiva; seguro que hay muchos otros responsables y que el propio diseño del Plan de Estudios es uno de ellos.

La burbuja del ladrillo en la ciencia española

El gran problema de la ciencia en España es que muchos políticos piensan que basta con invertir en infraestructura para lograr ciencia de calidad internacional. La inversión estrella es la construcción de edificios para centros de investigación; da puestos de trabajo (de baja cualificación), da buena imagen (tanto entre científicos como entre quienes no lo son) y permite hacerse una foto que aparecerá en todos los medios (qué bonito es ver al político de turno inaugurando un nuevo edificio). El problema viene una vez que se ha construido el edificio, hay que llenarlo de equipamiento e infraestructura científica. En época de vacas flacas, como ahora con la crisis, el edificio queda abandonado y punto. En época de vacas gordas, como hace un lustro, no hay ningún problema, se equipa el edificio con la última tecnología disponible en el mercado internacional; ahora bien, los contratos públicos y la “burrocracia” conducen a que lo último de lo último acabe siendo instalado con un retraso de uno o dos años (lo que en ciertas tecnologías implica haber perdido uno o dos años de amortización de los equipos, e incluso que cuando estén instalados ya sean algo obsoletos). Pero no acaban aquí los problemas. El gran problema es quien usa los equipos y quien ocupa los nuevos edificios. Todo el mundo se pega hostias por ver cómo se repartirán los despachos y laboratorios, pero los políticos no dan un euro para contratar nuevo personal y para formar en el uso de los nuevos equipos al personal disponible. Como resultado las nuevas infraestructuras se infrautilizan, en el mejor caso. Eso sí, como algún científico adscrito al nuevo centro publique algún artículo en una revista de referencia (como Nature o Science), el político de turno le visita y se hace una foto dándole la mano. Recomiendo la lectura de Antonio Martínez Ron, “La Ciencia abandonada,” lainformacion.com, 7 mayo 2012.

“La falta de inversión ha dejado algunos centros de investigación en una situación paradójica. Instalaciones desiertas, laboratorios sin investigadores y megainfraestructuras, como el Instituto de Medicina Molecular Príncipe de Asturias (IMMPA), que costaron millones de euros, el IMMPA fue presupuestada en 50 millones de euros, pero permanecen cerradas y vacías. Son las consecuencias de la falta de dinero, pero también de la ausencia de una planificación seria en materia científica. El IMMPA brilla en mitad del campus de Alcalá de Henares como la silueta de un trasatlántico. Ocupa 50.000 metros cuadrados de superficie y alberga más de 30 laboratorios, congeladores, incubadoras de CO2 y un animalario completo, pero en su interior no hay ni un solo investigador, el edificio está completamente vacío.”

“Amaya Moro-Martín, portavoz de la plataforma Investigación Digna dice que “En la universidad hay miles de ejemplos;la política expansiva del ladrillo también se puso en práctica para construir universidades. Hemos sufrido con los centros de investigación de las mismas malas costumbres que el resto de la sociedad y la burbuja del ladrillo, la costumbre de gastarte por encima de tus posibilidades”. La falta de previsión ha conducido a una situación en la que tenemos grandes infraestructuras pero no hay dinero para pagar las investigaciones y centros como el CSIC están pidiendo a sus trabajadores que ahorren en papel o agua caliente. Invertir sin un horizonte estable produce escenarios tan paradójicos como el que vivimos, con una flota de trasatlánticos vacíos y laboratorios que cogen telarañas, mientras la tripulación de investigadores se marchan con su conocimiento fuera de España porque no hay dinero para apostar por ellos.”