René Rutten, del Gran Telescopio de Canarias, “mete la pata” opinando sobre la tecnología española en Nature

Dibujo20090805_Gran_Telescopio_Canarias_Copyright_P_Bonet_Published_NatureDebe estar sacado fuera de contexto, pero las palabras en Nature, hoy, de René Rutten, jefe de operaciones astronómicas del Gran Telescopio de Canarias (GTC) pueden doler a muchos. Como Francisco Sánchez, director del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) proyectó el GTC en 1998 para que estuviera listo en 2003 y se ha inaugurado en 2009, afirma René que “cuando un reparador de bicicletas anuncia que va a construir un Porsche, lo natural es que no te lo creas” (“When a bicycle repair man announces he’s going to build a Porsche, you’re naturally unconvinced”). ¿Por qué? Porque la experiencia española en la construcción de telescopios no iba más allá de construir uno con un espejo de 80 cm. En su descargo, René también afirma que “sin embargo, ahora creo que superará en calidad a los telescopios Keck, gracias a una mejor estabilidad y una mejor óptica” (“However, I now believe it will surpass the quality of the Keck telescopes, thanks to better stability and better optics”). La fuente es Govert Schilling, “Spain unveils its eye on the sky. World’s largest optical telescope inaugurated,” Nature, 460: 674, Published online 3 August 2009. 

No sé a vosotros, a mí me duelen este tipo de comentarios por parte de investigadores extranjeros contratados por instituciones españolas para ocupar altos cargos y que tendrán buenos sueldos.

Más aún cuando el propio Sánchez acaba con una puntilla “mi mayor preocupación es lo rápido que podremos dotar (al GTC) de la mejor instrumentación posible” (“My main worry is to quickly provide the best possible instrumentation”). La friolera de 105 millones de euros, un 90% contribución española, y le preocupa al “jefe” si tendrá los mejores instrumentos posibles. 

¡Pero qué le pasa a estos señores!

Acaba el artículo de Schilling sugiriendo que la mayor preocupación de Sánchez es que el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (European Extremely Large Telescope, E-ELT), de 42 metros, acabe siendo construido en el Observatorio Roque de los Muchachos (“It’s only natural to host the E-ELT here”).

No sé qué pensar, o los británicos de Nature nos quieren poco, o nosotros mismos nos queremos poco.