Francis en ¡Eureka!: Los mayas no predijeron el fin del mundo

Dibujo20121208 Mayan - New Temple discovery 2012

Puedes escuchar el audio de “El fin del mundo. La verdad científica sobre la conjunción planetaria del fin del mundo según los mayas,” en mi sección ¡Eureka! del programa La Rosa de los Vientos de Onda Cero, puedes hacerlo siguiendo este enlace. Lo sé, lo sé, tengo que evitarlo, lo intento, pero siempre caigo en la trampa de las coletillas (“Exactamente,” “Cierto” o incluso “Ehhh”). Como siempre, una transcripción libre del audio para los que prefieren leer a escuchar.

Se aproxima el supuesto fin del mundo predicho por los mayas, el próximo 21 de diciembre de 2012, el día del solsticio de invierno. ¿Predijeron los mayas el fin del mundo? La cultura y la mitología maya no hacen ninguna referencia al concepto de fin del mundo. No hay ninguna profecía apocalíptica en los registros mayas. El apocalipsis maya fue creación de los misioneros franciscanos que mezclaron ideas de la mitología maya con la idea judeocristiana del juicio final. Además, mucha gente confunde los mayas con los aztecas. Los aztecas tenían el concepto del fin del mundo en su religión, pero era un proceso cíclico de destrucción y regeneración continua. Según los aztecas el mundo había sido destruido en varias ocasiones y había vuelto a renacer. Los aztecas esperaban la llegada de una futura destrucción del mundo y su posterior regeneración. Sin embargo, la cultura maya, según los historiadores expertos, no tiene ninguna referencia apocalíptica. Por tanto, el fin de su calendario no era interpretado por los propios mayas como señal del fin del mundo.

El próximo 21 de diciembre será como el de cualquier otro año. No habrá nada especial. Por cierto, el calendario Maya no finaliza el 21 de diciembre de 2012, los cálculos más exactos afirman que finaliza en el año 2220. Todos los calendarios son cíclicos y tienen un fecha final. Nuestro calendario es anual y acaba todos los años con el 31 de diciembre, pero todos sabemos que no ocurre ninguna catástrofe las noches de fin de año (salvo quizás alguna que otra borrachera). La creencia de que el calendario maya finaliza el 21 de diciembre de 2012 nació en 1905 tras un estudio de Joseph Goodman del códice maya de Dresde. Este códice explica el calendario maya e incluye un calendario de conjunciones del planeta Venus. Un análisis estadístico moderno de dicho calendario realizado por Andreas Fuls y Bryan Wells, publicado en el año 2000, afirma que la fecha final del calendario maya corresponde a un día entre el 21 y el 23 de diciembre del año 2220. Todavía lejos. Más información en este blog en ”Cómo se calcula que el 21-12-2012 corresponde al día 13.0.0.0.0 del calendario Maya,” 3 nov. 2009.

Dibujo20121208 planet alignement - 5 may 2012 - source NASA

¿Habrá una conjunción planetaria el 21 de diciembre de 2012 que provocará que la pase algo a la órbita de la Tierra? Como los planetas giran alrededor del Sol, desde la Tierra a veces vemos a dos o más planetas muy cerca en el cielo (en la misma longitud celeste, pero diferente latitud), a esto le llamamos conjunción planetaria. Las conjunciones planetarias ocurren casi todos los años y no pasa nunca nada. Este año hubo dos: el pasado 14 de marzo hubo una conjunción de Venus y Júpiter, muy espectacular en el cielo, y el pasado 27 de noviembre hubo otra de Venus y Saturno, algo menos vistosa. La próxima será el 8 de febrero de 2013 entre Mercurio y Marte. Conjunciones de más de dos planetas son mucho más raras.

¿Habrá una alineación de los planetas con respecto al Sol? Las alineaciones de planetas con respecto a Sol son muy raras. Lo que ocurre es que a veces los planetas más o menos están colocados en línea recta (pero más bien menos que más). El 5 de mayo del año 2000, hubo una con 6 planetas, que más o menos se alinearon respecto al Sol (ver figura). Hubo otras de este tipo en 1982 y 1962. Pero este año y el próximo no habrá ninguna alineación planetaria de este tipo respecto al Sol. Los que quieran comprobarlo pueden utilizar una página web de la nasa que permite simular la posición de los planetas en el cielo en cualquier fecha (por ejemplo, el día en que nacieron): http://space.jpl.nasa.gov/.

¿Habrá una alineación de la Tierra y el Sol respecto al centro de la Vía Láctea? Como la Tierra da vueltas alrededor del Sol, en dos ocasiones todos los años, el centro de la Vía Láctea, la Tierra y el Sol están alineados. Ocurre todos los años y nunca pasa nada.

¿Habrá un cambio repentino de la polaridad del campo magnético terrestre? La inversión magnética es un proceso que ocurre, en promedio, cada 300.000 años (según los datos geológicos), aunque la última inversión de los polos del campo magnético terrestre ocurrió hace 780.000 años.  Entonces, las brújulas apuntaban hacia el polo sur de la Tierra y cambiaron como ahora a apuntar al polo norte. La especie humana ha sobrevivido en el pasado a múltiples inversiones por lo que no habrá ningún efecto apocalíptico si ocurriera una en los próximos siglos o milenios.

Los físicos estamos muy seguros de ello. ¿Por qué se produce el campo magnético terrestre? ¿Por qué se invierte de vez en cuando? El núcleo de la Tierra tiene dos regiones. La parte interior es sólida y la parte externa es líquida. El campo magnético de la Tierra lo genera el movimiento convectivo del líquido del núcleo exterior, que se mueve como el agua que hierve en un cazo, como en círculos llamados celdas convectivas. El sentido de giro de las celdas convectivas no es el mismo en todas las celdas. Hay celdas que se mueven en el sentido horario y otras en el antihorario. Además, una celda puede detenerse y cambiar de sentido. El campo magnético generado por las celdas depende del sentido de giro. Como la suma de los movimientos de todas las celdas no da cero, uno de los dos sentidos domina sobre el otro, lo que determina que el polo magnético de la Tierra esté cerca del polo Norte, o cerca del polo Sur. Las inversiones magnéticas son aleatorias, pero no son repentinas y justo antes se producen cambios bruscos del campo magnético, que oscila varias veces. Las medidas geomagnéticas indican que esto no está pasando ahora mismo. Así que no hay nada que temer.

¿Existe el peligro de tormentas solares gigantes previstas para 2012? La actividad solar tiene un ciclo regular, con picos que ocurren más o menos cada 11 años. Cerca de estos picos de actividad, se producen más machas solares y eyecciones de masa coronal. Estas eyecciones son enormes erupciones de plasma del Sol que producen las tormentas magnéticas que si alcanzan la Tierra pueden dañar las comunicaciones vía satélite y afectar a la red de transporte eléctrico. El Sol está siendo estudiado de forma permanente por varios satélites de la NASA y no hay ninguna señal de riesgo para este mes.

¿Por qué se producen estas eyecciones de materia del Sol que provocan las tormentas solares? El origen de este fenómeno es parecido al origen del campo magnético de la Tierra. La parte exterior al núcleo del Sol se llama fotosfera y en ella hay una intensa convección del plasma solar. Esto genera campos magnéticos tan intensos que las líneas de campo magnético se retuercen mucho. En ciertos puntos se produce una intensidad tan grande que las líneas de campo magnético se rompen y tratan de reordenarse en una configuración menos retorcida. En ese proceso las líneas de campo magnético buscan la superficie del Sol provocando la aparición de manchas solares (que son oscuras porque están más frías que los alrededores, pero presentan una actividad magnética muy intensa) y liberando mucha energía lo que provoca las eyecciones de masa coronal. El viento solar hace que a veces estas eyecciones de materia se dirijan hacia la Tierra, provocando la tormentas geomagnéticas.

¿Qué efecto pueden tener estas tormentas solares sobre la Tierra? Estas tormentas suelen ocurrir cerca del máximo del ciclo solar, aunque no siempre. El ciclo solar actual tendrá su máximo en 2013, pero está previsto que sea un ciclo solar promedio, nada diferente a los últimos ciclos. Así que no habrá ningún riesgo. La mayor tormenta geomagnética en las últimas décadas ocurrió entre el 13 y 14 de marzo de 1989, causó un apagón en Quebec, Canadá; las redes eléctricas más antiguas utilizan fusibles y no están protegidas ante este tipo de tormentas; las redes eléctricas más modernas, como la red eléctrica española, utilizan diferenciales por lo que están protegidas ante este tipo de tormentas. Las tormentas más intensas de los últimos siglos ocurrieron en 1859 (afectó a las oficinas de telégrafos y generó chispas eléctricas que provocaron algunos incendios) y se cree que hubo otra aún mayor en el año 774 (pero no está confirmada oficialmente aún). Esta última, unas 20 veces mayor que la de 1859, quizás hubiera tenida graves consecuencias en los satélites terrestres, si los hubiera habido en aquella época. Los ingenieros que diseñan los satélites luchan para combatir este tipo de problemas; como las tormentas solares se pueden predecir con antelación, los satélites pueden pasar a un estado de protección que minimiza los posibles problemas.

¿Algún meteorito golpeará a la Tierra el 21 de diciembre? Hoy en día tanto la NASA como la ESA están realizando un seguimiento detallado de todos los meteoritos que pueden impactar contra la Tierra con un tamaño suficiente para hacernos daño. La NASA ya ha determinado que no existen asteroides tan grandes como el que mató a los dinosaurios, ni ninguno capaz de considerarse una amenaza real al planeta (NASA Near-Earth Object Program Office). Obviamente, los meteoritos muy pequeños pueden pasar desapercibidos e impactar en la Tierra, pero el daño que pueden provocar es muy pequeño y localizado en la zona del impacto (aunque nadie dirá que el daño es muy pequeño si le cae uno encima de su propia casa).

¿Habrá una colisión de un planeta contra la Tierra (Nibiru, Eris o el planeta X)? Nibiru y el planeta X son planetas que no existen. Ningún astrónomo los ha observado. Eris es un planeta enano, similar a Plutón, que está en el exterior del Sistema Solar, que no puede chocar contra la Tierra porque está muy lejos. No hay planetas “descarriados” que puedan chocar contra la Tierra. Si los sumerios o los mayas hubieran observado estos planetas, también deberíamos haberlos observado nosotros. El cielo que nos rodea está constantemente vigilado y si se aproxima un gran planeta seríamos capaces de verlo muchos meses antes de su llegada. No se ha visto ninguno.

En resumen, no pasará nada el 21 de diciembre de 2012.

Como siempre, la mejor forma de acabar la lectura de esta entrada, si aún lo has hecho, es escuchar el audio de “El fin del mundo” en mi sección ¡Eureka! haciendo clik en este enlace. ¡Qué lo disfrutes!

¿Es verdad que el campo magnético se invierte periódicamente? ¿Por qué?

dibujo13mar2008geomagnetico.jpg

La película “El núcleo” (“The Core”) de 2003, dirigida por Jon Amiel, nos presenta un escenario apocalíptico debido a que el núcleo interior de la Tierra deja de rotar (en realidad el campo magnético lo genera los movimientos convectivos de la parte externa del núcleo que es “más líquida”) por lo que el campo magnético terrestre empiza rápidamente a desaparecer (mueren personas con marcapasos, las palomas migratorias pierden su orientación, ocurren supertormentas eléctricas en Italia, etc.). Claro, como no, el gobierno americano arregla el mundo “otra vez” mandando un supernavío al interior de la Tierra para con una explosión de una bomba nuclear conseguir que el núcleo vuelva a rotar… el absurdo de lo absurdo… “excavar hacia el centro de la Tierra (!) en una nave diseñada especialmente (!!) construida de material indestructible (!!!), llamado Unobtanium”.

Muchos amigos me preguntaron entonces si era verdad que el núcleo de la Tierra rotaba y que se invertía su giro y que podía llegar “a pararse”, y que … En su momento, años há, cuando aún no existía este blog, traté de contestar a sus preguntas lo mejor que pude… muchos no me entendieron… pero, claro, con unas cervezas en el cuerpo uno explica las cosas de forma “complicada”…

El reciente artículo de divulgación de David Gubbins, “Earth science: Geomagnetic reversals,” Nature 452, 165-167, 13 March 2008, resolverá la mayoría de las dudas de los que todavía duden sobre las inversiones de la polos del campo magnético terrestre (en la figura de arriba tenéis lo que según datos de rocas magnetizadas en estratos de diferente antigüedad han sido las inversiones del campo “más recientes”, la última hace unos 800 mil años hacia el estado que ahora llamamos “normal”).

No sólo el campo magnético de la Tierra cambia periódicamente de polaridad, sino también el de Nuestro Sol, que cambia cada 11 años, más o menos. En algunas estrellas estos cambios de la dirección del campo magnético se dan en ciclos mucho más cortos, por ejemplo, J.-F. Donati et al. “Magnetic cycles of the planet-hosting star τ Bootis,” Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, Online Early Articles (2008), han encontrado inversiones con un periodo del orden de 1 año en la estrella tau de la constelación del Boyero (en realidad han observado una inversión entre las observaciones en 2006 y en 2007 y suponen que será un fenómeno periódico, que habrá que confirmar en el futuro).

Pero, volviendo al artículo de David Gubbins: ¿Ha tenido siempre la Tierra campo magnético? Sí, al menos durante los últimos 3000 millones de años, siendo siempre dipolar, con un polo norte y un polo sur (excepto durante los “breves” lapsos en los que se ha producido la inversión como tal), igual que un imán. ¿Quién genera este campo magnético? El núcleo exterior de hierro líquido está continuamente en movimiento convectivo, a velocidades promedio de un milímetro por segundo, y cuando corta las líneas de campo magnético genera un voltaje que refuerza el campo magnético original. Claro no todo el núcleo rota como un sólido, porque es líquido. Las diferentes zonas convectivas rotan en sentidos diferentes (horario y antihorario). El sentido “dominante”, la suma de todos los horarios y antihorarios no siempre da exactamente cero, todo lo contrario, es el que marca la dirección del campo magnético. Periódicamente las zonas “no dominantes” ganan a las “dominantes” y el campo magnético se invierte. Es un fenómeno no lineal que, aunque no se comprende todavía con todo detalle, se sabe que la convección del núcleo externo líquido es muy inestable.

¿Cómo se sabe que la polaridad del campo magnético terrestre se ha invertido en el pasado? Muchas rocas están magnetizadas en la dirección del campo magnético en el momento de su formación. En columnas sedimentarias se observa que esta magnetización cambia alternativamente conforme vamos profundizando (yendo más lejos en el pasado). También se han observados “tiras” magnéticas en la plataforma oceánica cerca de las dorsales oceánicas donde dos placas tectónicas “colisionan”. La “nueva” tierra que emerge en estas dorsales oceánicas queda magnetizada y muestra “tiras” magnéticas alternas en la actualidad. ¿Cuánto dura el proceso de una inversión? “Muy poquito”, unos miles de años. El campo se vuelve cada vez más débil hasta que se vuelve cero (pero como es inestable) y vuelve crecer poco a poco, pero invertido.  ¿Cuál es la periodicidad de las inversiones? Los datos geológicos “hablan” de una inversión cada 300 mil años, en media. La última fue hace 780 mil años. Entre inversiones, el campo a veces realiza una “excursión” al “otro lado” retornando al poco tiempo (un aborto de inversión). ¿Tienen algún patrón la inversiones? Los estudios estadísticos parecen indicar que son completamente aleatorias.

Y la pregunta del millón de dólares (digo, euros) ¿Nos estamos acercando a una nueva inversión? Puede que sí. Desde 1850 el campo magnético dipolar sea debilitado alrededor de un 5% por siglo y datos arqueológicos indican que en la época de los romanos, hace 2000 años, era aún más fuerte. Estos pueden ser indicativos del inicio de una inversión, pero pueden que se queden sólo en un “nuevo” aborto de inversión. No se sabe. Ni los experimentos por ordenador, cada día más precisos, ni los experimentos de laboratorio, parece que son lo suficientemente precisos como para permitirnos dar respuesta segura a esta cuestión.

¿Tiene razón la peli “El núcleo” sobre los efectos de una inversión? Un campo magnético más débil puede debilitar el efecto de apantallamiento de la magnetosfera con lo que aumentará la actividad de las auroras (boreales), habrá problemas en las comunicaciones electrónicas, en las redes de distribución de electricidad, pero se sabe muy poco de los detalles y magnitud de estos efectos. Lo que está claro es que la especie humana ha sobrevivido en el pasado múltiples inversiones por lo que no habrá ningún efecto apocalíptico significativo… o esperemos que para entonces, al menos, lo sepamos con mayor certeza.