La prostitución intelectual que impone el sistema de revisión por pares

Dibujo20131026 Prostitution Ticket in California

Muchos jóvenes científicos se quejan de que el proceso de revisión de por pares (peer review) les obliga a someterse a las exigencias de los revisores y les obliga a prostituirse intelectualmente. A nadie le gusta prostituirse, si puede evitarlo, pero la mayoría de los autores jóvenes tiene que aprender a vender su trabajo como una buena prostituta intelectual si quiere verlo publicado en buenas revistas. Aprender a hacer un buen servicio requiere llevarse muchos palos (artículos rechazados) o asociarse a un buen senior que tenga una dilatada experiencia (que nos enseñe las cosas que hacen disfrutar a los revisores). La comunidad científica, como toda sociedad, tiene muchas reglas, escritas y no escritas, a las que hay que atenerse. Nos guste o no nos guste, “soy una puta [intelectual] a mucha honra” es la frase que enarbolan en silencio la mayoría de los científicos de éxito. Recomiendo la lectura de Philip Pilkington, “Is Peer Review Forcing Academics to Become Prostitutes?,” Fixing the Economists, 24 Oct 2013, y del artículo de Bruno S. Frey, “Publishing as prostitution? – Choosing between one’s own ideas and academic success,” Public Choice 116: 205–223, 2003 [PDF gratis].

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Atención, pregunta: Si un revisor de un artículo te recomienda citar cierto trabajo superfluo, ¿qué haces?

Uno de cada cinco investigadores afirma que los revisores de sus artículos les han recomendado incluir referencias superfluas con el fin de que sean aceptados. Los investigadores jóvenes, además, afirman que han sucumbido a la presión y las han incluido. La “citación coercitiva” es un mal incómodo que cada día es más común. Muchos editores de revistas hacen la vista gorda o incluso la favorecen. El uso del número de citas como índice de calidad es la causa principal de este problema ético. Como los revisores no cobran por su trabajo gratuito, muchos “cobran” en citas a sus propios artículos o a los de sus colegas; hay revisores dicen que solo revisan artículos de “su tema,” es decir, en los que creen que pueden recomendar a los autores que les citen sus trabajos; para los autores este “precio a pagar” está asumido como algo “normal.” Los especialistas en ética científica creen que esta degeneración del sistema es perniciosa. Se ha publicado en Science los resultados de una encuesta sobre este tema realizada a científicos de áreas sociales y empresariales: el 86% de los autores que han contestado dice que esta coerción no es apropiada, el 81% dice que daña el prestigio de una revista, pero el 57% afirma que lo han hecho alguna vez. En ciencias puras los resultados seguro que son similares. El artículo con la encuesta es Allen W. Wilhite, Eric A. Fong, “Coercive Citation in Academic Publishing,” Science 335: 542-543, 3 February 2012; se han hecho eco del mismo Richard Van Noorden, “Researchers feel pressure to cite superfluous papers. First survey to quantify problem finds that junior faculty are more likely to be targeted,” News, Nature, 02 February 2012, y “Coercive citation in academic publishing investigated,” PhysOrg.com, February 2, 2012, entre otros.

¿Qué opinas de esta práctica? ¿Crees que es un peaje que se ha de pagar por publicar si el revisor o el editor así lo requieren? ¿Te negarías a hacerlo? Usa los comentarios, si te apetece, para mostrar tu opinión al respecto.