Entrada 250 de este blog

Con motivo de la entrada 250 de este blog desde el 1 de enero de 2008, vamos a recopilar algunas estadísticas y recapitular un poco.

Gracias a vosotros, queridos lectores, este blog ha alcanzado un “equilibrio” (estado estacionario) con más de 10.000 visitas al mes (no es mucho, pero tampoco es poco). Muchos comentarios no habéis dejado (sólo 189). Parece que en este blog el que escribe soy yo. Las entradas más visitadas de todos los tiempos son las siguientes.

¿Por qué escribo un blog sobre “noticias” de ciencia? Para destensar un poco los “músculos” de mi cerebro. El blog me sirve para liberar estrés. A veces uno tiene ganas de perder el tiempo un rato, buscar por internet, … en lugar de hacerlo “a voleo”, pongo como excusa este blog y a vosotros y me dedico a escribrir sobre parte de lo que encuentro. Me quita tiempo, mucho tiempo, pero este año, por ahora, es el mejor en cuanto a mi rendimiento académico. Espero seguir así… y no os aburro más.

Piensa y siente nuestro estómago con nuestro segundo cerebro (o el sistema nervioso entérico)

 

“¿Por que sientes cosquillas en tu estomago cuando estás enamorada?” Las respuestas más obvias no siempre son las correctas. “Creo que padezco estrés – llego todas las mañanas al trabajo con dolor de estómago.” Incluso a mí me ha pasado. Estas reacciones tienen relación directa con el “segundo cerebro del cuerpo humano“, denominado sistema nervioso entérico (en inglés le llaman “brain of the gut”). ¿Dónde está? En el sistema gastrointestinal. El doctor Michael D. Gershon co-descubridor del sistema entérico es autor del libro titulado “The Second Brain: A Groundbreaking New Understanding of Nervous Disorders of the Stomach and Intestine“.

Gershon propone el campo de la neurogastroenterología que estudia los síntomas tanto a nivel cerebral como intestinal de diferentes reacciones del organismo como los nervios que se reflejan en una gastritis, o la sensación de ansiedad, depresión, síndrome de irritabilidad, hemorroides, úlceras y hasta el Parkinson. Un síntoma en un cerebro repercute en el otro.

El “segundo” cerebro, el sistema nervioso entérico, está formado por unas cientos de millones de neuronas, entre 100 y 600 millones, según los autores, tan parecidas a las del “otro” cerebro como pueda ser una neurona.  Su misión es controlar el comportamiento del sistema digestivo, independientemente de la consciencia del “otro” cerebro. Recuerda que el “primer” cerebro humano tiene unas 100 mil millones de neuronas (entre cien y mil veces más que que el entérico).

A los interesados en saber más al respecto les recomiendo el artículo de Raj K. Goyal and Ikuo Hirano, “The Enteric Nervous System“, The New England Journal of Medicine, Volume 334:1106-1115 April 25, 1996 (es la revista de mayor índice de impacto de todas luego la mayoría de las bibliotecas universitarias deberían tener acceso a ella). El artículo de G. E. Boeckxstaens, “Understanding and controlling the enteric nervous system,” Best Practice & Research Clinical Gastroenterology, Volume 16, Issue 6, Pages 1013-1023, December 2002, pone en énfasis en la importancia de las células intersticiales de Cajal, nuestro gran Premio Nobel que ya trabajó en estos temas. Finalmente, la entrada en la ScholarPedia también merece la pena.