Otra vez el Dr. Wickramasinghe encuentra vida extraterrestre en la Tierra

Dibujo20130920 SEM diatom frustule - 25 km stratosphere - Nitzschia species - journal cosmology

Imagina que encuentras en algún lugar de la Tierra una diatomea, un fósil de una diatomita, un alga unicelular que vivió en el fondo de los lagos de agua dulce hace más de 70 millones de años. Imagina que la identificas como una diatomita del género Nitzschia sp. ¿Afirmarás en un artículo científico que has encontrado vida extraterrestre en la Tierra? Nalin Chandra Wickramasinghe, astrofísico británico de origen cingalés, lo hace todos los años varias veces y logra copar las noticias “científicas” de ciertos medios. Sus artículos se publican en “revistas” científicas de dudosa credibilidad, como el Journal of Cosmology (una página web con ISSN). Wickramasinghe encuentra sus diatomeas en meteoritos, en polvo de la estratosfera obtenido mediante globos sondas y en otros lugares exóticos. Su argumento es sencillo. Si no sé cómo ha llegado la diatomea a ese lugar en los últimos 70 millones de años, en lugar de tratar de investigarlo, afirmo con rotundidad que su origen es extraterrestre, como no, una prueba indiscutible de la panspermia. Por supuesto, Wickramasinghe lleva reclamando el Premio Nobel por su descubrimiento de vida extraterrestre en la Tierra desde hace varios años. ¡Qué tontos los de la Academia Sueca que no se lo han concedido aún! Tiene 75 años y acabará falleciendo sin recibirlo, craso error de la Academia Sueca, el descubridor del origen de la vida en la Tierra fallecerá sin el reconocimiento que todos le debemos. Menos mal que José Manuel Nieves, “Científicos británicos creen haber encontrado vida extraterrestre en la atmósfera,” Ciencia, ABC.es, 20 Sep 2013, le reconoce todo el mérito que merece. No tengo nada en contra de Nieves, pero sus artículos pseudocientíficos en ABC.es rayan lo histriónico, seguro que apunta al Carnaval de Iker Jiménez. Me apena mucho que Nieves no sea el único (RT Actualidad, NTN24, Quo, Europa Press, Discover, etc.). Me apena también que algunos críticos sean menos duros de lo que deberían y siembren cierta sombra de duda donde no hay ninguna (Bad Astronomer).

Por cierto, si algún despistado quiere leer el artículo original, para echar una risas, debe saber que es de acceso gratuito (open access): Milton Wainwright, Christopher E. Rose, Alexander J. Baker, Briston, K.J, N. Chandra Wickramasinghe, “Isolation of a Diatom Frustule Fragment from the Lower Stratosphere (22-27 km). Evidence for a Cosmic Origin,” Journal of Cosmology 22: 10183-10188, 2013. Por supuesto, las carcajadas son mayores cuando uno ojea otras joyas de la producción científica de Wickramasinghe. ¡Qué lo disfrutéis!

Perdona, estimado lector, porque en esta entrada me hago eco de la pseudociencia, pero ya lo hice en “La polémica del falso meteorito contaminado con diatomeas que apoya la hipótesis de la panspermia,” 13 marzo 2013, y supongo que no será la última vez que Wickramasinghe aparecerá en este blog. Lo siento mucho.

PS (21 Sep 2013): Recomiendo leer a Luis Alfonso Gámez, “¿Microbios alienígenas en la atmósfera terrestre? Más bien no,” Magonia, 21 Sep 2013.

PS (24 Sep 2013): Sobre cómo pudo haber llegado una diatomea a la baja estratosfera (huracanes, volcanes, etc.) recomiendo leer Richard Gordon, “Critique of a claimed discovery of a diatom from outer space,” Kurzweil, Sep 21, 2013 (en español en Prueba y Error).

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La polémica del falso meteorito contaminado con diatomeas que apoya la hipótesis de la panspermia

Dibujo20130311 possible fossil diatom in possible Carbonaceous chondrites meteorite

La panspermia afirma que el origen de la vida en la Tierra fue extraterrestre (microorganismos que llegaron a ella hace miles de millones de años). Un supuesto meteorito que cayó en diciembre de 2012 en Sri Lanka (su porosidad y composición apuntan a que su origen es terrestre), muestra diatomeas (un tipo de alga unicelular microscópica) al ser observado en un microscopio electrónico. La belleza y la perfección de los supuestos microfósiles de diatomeas indican claramente que su fuente es la contaminación terrestre del falso meteorito (se habrá mojado con agua). Imaginar que estas diatomeas hayan sobrevivido en perfecto estado a la ablación del meteoro tras su entrada en la atmósfera es tener mucha imaginación. Más aún, el autor principal del estudio, N. C. Wickramasinghe, más pseudocientífico que científico, ha publicado su trabajo en su propia “revista” (una página web que “imita” una revista). Todo ello genera gran número de dudas. “Las afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias.” Quien defienda la panspermia tiene que reconocer que aún no existen pruebas a favor de esta idea y que sólo gracias al método científico, aplicado con rigor, se podrán obtener dichas pruebas.

Los interesados en este tipo de polémicas disfrutarán con N. C. Wickramasinghe, J. Wallis, D.H. Wallis, Anil Samaranayake, “Fossil diatoms in a new carbonaceous meteorite,” Journal of Cosmology 21: 37, 10 Jan 2013 (esta noticia ha renacido como ave fénix gracias a KFC, “Astrobiologists Find Ancient Fossils in Fireball Fragments,” The Physics arXiv Blog, Mar 11, 2013, por la aparición del artículo como arXiv:1303.2398) . Más detalles en N. C. Wickramasinghe et al., “On the cometary origin of the Polonnaruwa meteorite,” Journal of Cosmology 2: 38, 13 Jan 2013; N.C. Wickramasinghe et al., “Authenticity of the life-bearing Polonnaruwa meteorite,” Journal of Cosmology 21: 39, 4 Feb 2013; Jamie Wallis et al., “The Polonnaruwa meteorite: Oxygen isotope, crystalline and biological composition,” Journal of Cosmology 22: 2, 5March 2013; Chandra Wickramasinghe, “First Life: Discovering the Connections between Stars, Cells, and How Life Began,” BioScience 63: 141-143, 2013.

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