Atención, pregunta: ¿Tenemos que preocuparnos porque en Australia despidan a los profesores que no publican?

Por una razón que desconozco, en España hay grandes mentes pensantes que toman a Australia como modelo a seguir (en lugar de tomar a Alemania o a Gran Bretaña). Hace pocos años, en las áreas de conocimiento de Ingeniería y Arquitectura se consideraba prestigioso publicar en los mismos congresos internacionales a los que asistían los australianos. Como no había índice de impacto que evaluara la calidad de los congresos, se utilizaban los rankings publicados por el gobierno australiano que estaban basados en la opinión de los científicos e ingenieros australianos sobre los congresos a los que ellos asistían. Pocos congresos internacionales latinoamericanos e iberoamericanos estaban incluidos en el listado y las grandes mentes españolas consideraban que eran congresos de segunda o de tercera categoría. Congresos nacionales australianos de buen prestigio en su país eran considerados en España congresos internacionales de gran prestigio. Todo cambió el día que los australianos dijeron que nunca volverían a publicar nunca más un ranking (porque su mal uso desprestigiaba a su país). Los pobres evaluadores de la ANECA en Ingeniería y Arquitectura tuvieron que buscarse la vida por otro lado. Ya os lo conté en “Lo que tenía que ocurrir acabó ocurriendo: Australia abandona su ranking de revistas y congresos internacionales,” 5 junio 2011.

¿Por qué las grandes mentes pensantes toman a Australia como modelo? No tengo ni idea y con todas las que he hablado afirman con rotundidad que es mentira que lo hagan (pero lo hacen). Mi hipótesis es que lo hacen porque a nivel mundial España y Australia alternan sus puestos respectivos por número de citas. Qué grandes se le ponían las plumas a Garmendia cuando afirmaba que España en 2011 logró vencer a Australia, como os conté en “Atención, pregunta: ¿Debe financiarse la investigación en función del número de citas?,” 22 junio 2011.

Hoy me entero en MNM gracias a MentecatoV2, “Publica o vete [Eng],” que “Un centenar de académicos de la Universidad de Sydney [Australia] han sido avisados de que perderán sus empleos por no publicar suficientes artículos; otros sesenta cuatro serán trasladados a puestos solo de enseñanza. Esto se engloba en el plan para recortar gastos y destinar lo ahorrado a nuevos edificios y mantenimiento de los existentes.” La fuente de la noticia es el artículo de Stephen Pincock (posteado por Mark Peplow), “University of Sydney sackings trigger academic backlash,” Nature Blogs, 23 Feb. 2012.

¿Por qué está ocurriendo esto en la Universidad de Sydney? Por la crisis económica, el número de estudiantes matriculados a bajado y en lugar de recaudar 828,1 millones dólares australianos en 2011, solo ha recaudado 792,3; como consecuencia han decidido despedir a unos 340 trabajadores (PDI+PAS) de los 7500 de la plantilla. Como os podéis imaginar “la medida ha enfurecido al personal de la universidad, que opina que no se deben reformar edificios a costa de la calidad de la educación impartida a los estudiantes.” Pincock afirma que muchos investigadores están frustados porque en 2010 les dijeron que en 2011 podían publicar menos en aras a incrementar la calidad de su docencia y ahora en 2012 les dicen que como han publicado menos los van a echar a la calle. El sindicato de profesores universitarios ha amenazado con denunciar ante los tribunales a la Universidad de Sydney.

Sabiendo el gusto que le tienen las grandes mentes pensantes españolas a imitar lo que viene de las antípodas, uno se pregunta (en MNM lo hace pajaroloco) “¿Qué ocurriría si esto se hiciera en las universidades españolas?”