Los físicos de partículas también son cazatesoros de antiguos naufragios

Dibujo20131107  lead ingots from 2000-year-old Roman wrecks - science mag
Mucha gente no lo sabe, pero los físicos de partículas dedicados a la búsqueda de la materia oscura buscan con tesón en los restos de antiguos naufragios unos tesoros de gran valor; bueno, de gran valor para ellos, pues el resto de los cazatesoros no los valoran en demasía, pues buscan el plomo utilizado como lastre en los barcos hundidos hace más de 2.000 años. Los físicos de CDMS (Cryogenic Dark Matter Search) en la mina de Soudan, Minnesota, y CUORE (Cryogenic Underground Observatory for Rare Events) en L’Aquila, Italia, se encuentran con un problema, a los arqueólogos submarinos no les gusta que haya que fundir lingotes de plomo de hace 2.000 años, aunque sea para construir blindajes contra la radiación (el plomo actual es radiactivo porque tiene pequeñas cantidades de plomo-210, isótopo radiactivo que tiene una vida media de 22,3 años). ¿Moralmente es correcto fundir objetos de plomo que forman parte del pasado de la humanidad? Por el momento no hay mucho debate, pero quizás pronto lo haya. Nos lo cuenta “Particle Physicists Seek a Roman Shield,” News of the Week, Science Science 342: 540-541, 01 Nov 2013, que se hace eco de Elena Pérez-Alvaro (Univ. Birmingham, GB), “Experiments on Particle Physics Using Underwater Cultural Heritage: The Dilemma,” Rosetta 13: 40-46, 2013 [PDF].

PS: Estos detectores se instalan en laboratorios subterráneas bajo montañas para protegerlos de la radiación exterior. En los experimentos como tales se utilizan blindajes de plomo contra la radiación. El problema son las radioimpurezas del blindaje y los materiales que componen los detectores (sobre todo la radioactividad beta, que produce neutrinos indeseados). Se puede utilizar un modelo optimizado de la radiactividad de fondo, pero en los experimentos criogénicos todavía no se conocen buenos modelos, por lo que conviene utilizar materiales con pocas radioimpurezas.

Los talibanes derribaron los budas de Bāmiyān y ahora los chinos quieren derribar un monasterio afgano en busca de cobre

En 2001 el gobierno talibán afgano decretó que los budas de Bāmiyān eran ídolos y contrarios al Corán. Fueron derribados pese a sus 1500 años de antigüedad. Una compañía minera china quiere explotar una enorme mina de cobre al sur de Kabul. Para ello tiene que destruir un monasterio budista con piezas bajo estudio de arqueólogos afganos y franceses. Más de 100 estatuas dentro de un gran complejo religioso que incluye siete estupas (monumentos funerarios). La demolición es inminente. Los arqueólogos que las estudian han solicitado al gobierno francés y otros gobiernos internacionales que intervengan para evitarlo en su charla en la Vienna EASAA 2010 Conference (European Association for South Asian Archaeology and Art, 4–9 July 2010). El gobiertno afgano afirma que la decisión deberá ser tomada por el presidente, Hamid Karzai, sin intervención internacional posible. ¿Quién primará el beneficio histórico para la humanidad o el beneficio económico para un gobierno y una gran empresa? Nos lo cuenta Andrew Lawler, “Archaeology: Copper Mine Threatens Ancient Monastery in Afghanistan,” News of the Week, Science 329: 496-497, 30 July 2010.

Los planes indicaban que el monasterio sería dinamitado en abril de este año. La demolición ha sido pospuesta pero no cancelada. El gobierno de los EEUU y sus aliados está presionando al nuevo gobierno afgano para que acepte inversiones extranjeras en Afganistán. Un estudio del Ministerio de Defensa de EEUU publicado el 14 de junio afirmó que el este de Afganistán esconcde bajo tierra más de un billón de dólares en recursos minerales (cobre, hierro, cobalto y litio). Los geólogos estiman que la mina que se va explotar al sur de Kabul esconde el segundo mayor depósito del mundo de cobre. La corporación china que lo va a explotar firmó en 2008 un contrado de explotacíoin de Mes Aynak por 3000 millones de dólares, el contrato minero más lucrativo de la historia afgana.

El monasterio de Mes Aynak, 40 km.  al sur de la capital afgana, es un complejo arqueológico con 4500 metros cuadrados descubierto en los 1960. Nunca fue excavado. Durante los 1990 fue un campo de entrenamiento de Al Qaeda. En los últimos años , los saqueadores han dañado la mayor parte del monasterio en busca de antigüedades. Las excavaciones del equipo afgano-francés de arqueólogos se iniciaron el verano pasado. El monasterio floreció entre el s. II A.C. hasta el s. VI D.C., aunque fue poblado hasta el s. IX D.C. Se ha encontrado en el yacimiento un Buda de 5 metros de largo y decenas de Budas de piedra y madera.

Los geólogos estiman que hay 13 millones de toneladas de cobre en Mes Aynak. Las autoridades afganas estiman que los chinos extraerán unos 200 mil toneladas de cobre anuales y proporcionarán a Afganistán unos ingresos anuales de 400 millones de dólares. Las esperanzas del director del grupo de arqueólogos se diluyen: “El tiempo se acaba. Este lugar va a ser destruido en pocos meses. Hay que actuar con urgencia.”

2008 Ig Nobel, Arqueología: El armadillo “arqueólogo” como pesadilla para el arqueólogo humano

¿Cómo interpreta un arqueólogo la antigüedad de los objetos o restos que encuentra? Como un agente del CSI utiliza todos los datos que tiene disponibles, pero uno de los más importantes es la posición de dichos objetos en la secuencia de estratos (estratigráfica) en el suelo: los restos más recientes están encima de los restos más antiguos. ¿Qué pasa si ciertos restos han sido movidos verticalmente por agentes externos? Por ejemplo, por animales que excaven túneles y cuevas en el suelo. Este tipo de efectos “externos” debidos a animales no han sido estudiados en detalle por los arqueólogos hasta muy recientemente.

En Brasil (y en gran parte de iberoamerica) el animal “enemigo” número uno del arqueólogo es el armadillo. Los armadillos, cual arqueólogos, tienen cierto “gusto” por los restos de culturas del pasado, especialmente tiestos y otros objetos cerámicos. Estos objetos son cambiados de estrato, tanto hacia arriba como hacia abajo por los armadillos, lo que puede confundir el análisis estratográfico del arqueólogo humano.

Los investigadores brasileños Astolfo G. Mello Araujo, y José Carlos Marcelino, “The Role of Armadillos in the Movement of Archaeological Materials: An Experimental Approach,” Geoarchaeology, 18: 433-460, 2003 , han tratado de estudiar experimentalmente: (1) ¿realmente mueven restos arqueológicos los armadillos? ¿preferentemente hacia arriba o hacia abajo? ¿en qué cantidades? (2) ¿pueden mezclar objetos entre diferentes estratos? ¿cuánto? (3) ¿hay algún patrón que identifique la acción de los armadillos? (4) ¿prefieren mover restos de cierto peso, tamaño o forma particulares? y (5) ¿se puede reconocer la acción del armadillo a partir de la forma en que están distribuidos los restos?

El armadillo cuya biología ha sido más estudiada es el armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus). Estos animales seleccionan lugares para vivir similares a los elegidos por los humanos: con suelos bien drenados, cerca de bancos de ríos, y alejados de las inundaciones estacionales. Es curioso que en el sureste de Brasil se les llame “profanadores de tumbas” por la costumbre de los armadillos de vivir en cementerios y cavar cuevas en las tumbas.

Para cuantificar el efecto de los armadillos sobre los restos arqueológicos, el equipo investigador realizó experimentos en el zoo de Sao Paolo, Brasil, en un depósito de restos simulado. Sin entrar en detalles sobre el estudio, podemos resumir sus conclusiones más importantes. (1) los armadillos son responsables del movimiento de restos arqueológicos, aunque lo hacen de una forma bastante aleatoria (poco predecible), (2) pueden mover los restos tanto hacia arriba (incluso hasta la superficie) como hacia abajo (incluso a gran profundidad), (3) hay ciertos patrones espaciales que permitirían reconocer la acción del armadillo, (4) no hay ninguna correlación entre el tamaño, forma, o peso de los restos y la magnitud del desplazamiento vertical u horizontal de los mismos, y (5) los restos movidos por los armadillos tienden a ser colocados con su eje mayor con un ángulo de hasta 30º respecto a la horizontal.

Se requieren más estudios para conocer mejor el efecto de los armadillos (y de otros animales) sobre los restos arqueológicos, con objeto de poder determinar mejor el contexto en el que han sido encontradas las piezas o restos y facilitar su datación e interpretación. Aún así, lo que queda claro es la afición de los armadillos por la arqueología.