La brújula magnética de las palomas mensajeras parece estar en su oído interno

Las palomas mensajeras son capaces de regresar a su hogar desde un lugar desconocido a cientos de kilómetros de distancia. No se sabe cómo lo hacen pero se cree que la clave es el uso de una brújula magnética. Se publica en Science un artículo de Wu y Dickman que ha medido la actividad eléctrica de 300 neuronas que reciben estímulos sensoriales del oído interno y sugiere que la brújula magnética (el órgano que actúa de sensor magnético) se encuentra la lagena coclear del oído de la paloma. Esta hipótesis contrasta con estudios previos que apuntan a que se encuentra o en el ojo o en la parte superior del pico. El nuevo estudio ha observado que la activación de las neuronas codifica la dirección tridimensional y la intensidad del campo magnético terrestre (o de un campo aplicado ex profeso), algo que no ha sido posible para los otras hipótesis, pero que no las descarta. Por ello, en mi opinión, todavía es pronto para conocer la respuesta definitiva, pero todo apunta a que las palomas podrían tener varios órganos que actúan como brújulas magnéticas y que integran dicha información con la de otros sentidos para guiar su trayectoria de retorno al hogar. Nos lo cuenta Michael Winklhofer, “An Avian Magnetometer,” Science 336: 991-992, 25 May 2012, haciéndose eco del artículo técnico de Le-Qing Wu, J. David Dickman, “Neural Correlates of a Magnetic Sense,” Science 336: 1054-1057, 25 May 2012.

Wu y Dickman afirman en su artículo que las células magnetoreceptoras deben encontrarse en la lagena coclear (porque han estudiado neuronas que reciben información sensorial de dicha región del oído), pero no han sido capaces de identificar las células concretas donde se encuentran los dominios de  magnetita (Fe3O4) que deben estar implicados en el proceso de detección, ni tampoco explicar en detalle el mecanismo de excitación de las neuronas. La figura que abre esta entrada, extraída del artículo, ofrece una posible propuesta (clickea en la figura para ampliarla), pero hay gran número de interrogantes.

4 pensamientos en “La brújula magnética de las palomas mensajeras parece estar en su oído interno

  1. YA extrañaba yo un articulo un poco + biológico, gracias

  2. Las palomas son las maquinas del tiempo en eso de volver a la casa

  3. Aunque estoy de acuerdo con el concepto de brújula innata en todos los seres vivientes, Incluidos nosotros, pero no todos saben utilizar. Aclarado esto desafío a cualquier genio a que lo llevemos a un lugar desconocido (Experimento ya realizado con estudiantes) muchos reconocerán la orientación norte sur, pero ni con una brújula encontrarás el camino de regreso si no procesas esa información con otra referencia como la altura del sol. Aclaro que solo me refiero el regreso a “nido,” lugar de crianza, etc. Otros animales solo les basta la orientación pero la gran pregunta es: ¿Cómo se orientan las ballenas en todos los océanos? Por una cuestión genealógica los mismos órganos debemos tener todos los mamíferos, aunque muchos ya perdieron esa capacidad que se puede recuperar o mejorar con entrenamientos como “senderistas, Boy scout, etc. Personalmente tengo esa habilidad por las mencionadas razonas. – Otro camino para investigar la misma cuestión.

  4. Me parece ridícula esa obsesión por considerar que la explicación de la capacidad de ciertas aves, mariposas, perros. etc. de orientarse para regresar a un lugar lejano, pase por el magnetismo. Parece el mismo principio mental que los estúpidos que creen que aquello que no comprendo debe estar relacionado con aquello otro que tampoco comprendo. Aunque esto resulta sorprendente en un foro de mecánica cuántica. Al menos, para mí.
    En concreto, las palomas, cuentan con recursos naturales evidentes de los que no se ha podido comprobar su idoneidad, o no, para la orientación. Tales recursos evidentes son tales como su capacidad para ver y procesar las imágenes, las posibilidades que tienen de un punto de vista privilegiado desde las alturas y que por tanto, pueden usar como referencia accidentes de la orografía tales como montañas, ríos, valles, costas…
    Pueden conectar estas imágenes de memoria visual, con cierta topografía olfativa, con las corrientes de aire predominantes a ciertas alturas y final y obviamente, pueden tener en cuenta el ángulo de su camino en el suelo (proyección o sombra de su trayectoria en el suelo) con la dirección este-oeste del Sol, debido a que la Tierra siempre gira, aproximadamente, con la misma orientación de su eje y en el mismo sentido.
    Estos científicos me recuerdan a aquellos otros que encontraron una presunta correlación entre la orientación preferida por las vacas al pastar y el campo magnético terrestre, en vez de estudiar factores como la incomodidad de comer con el Sol de cara, de culo o de tetas.
    Gregorio M. Espinosa
    Valencia

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