La semana que viene se anuncian los Premios Nobel, ¿cuáles son tus predicciones?

Los premiados con el Premio Nobel 2011 de Fisiología o Medicina, Física y Química serán anunciados el próximo lunes 3, martes 4 y miércoles 5 de octubre, respectivamente. Ha llegado el momento de los apuestas y de las predicciones.

¿Quién será el ganador del Premio Nobel de Química 2011?

En el año internacional de esta materia, hay que empezar por este premio. Yo no soy químico y para responder a esta pregunta tendría que consultar a mi amigo César, químico autor del blog Experientia Docet, pero como supongo que él publicará sus propias predicciones en su sitio, me permitiré el lujo de meter la pata.

Mi apuesta más segura es Takeshi Oka, profesor emérito en la Universidad de Chicago y uno de los padres de la astroquímica. Oka ha ganado múltiples premios y ya tiene cierta edad. Coincido en esta apuesta con “Predictions for the 2011 Nobel Prize in Chemistry,” Chembark, September 7th, 2011. Se nota que soy físico y le tiro a la química física.

Mi siguiente apuesta es Sir J. Fraser Stoddart, profesor en la Universidad de Northwestern y uno de los padres de las máquinas moleculares y de la nanotecnología molecular. Thomson Reuters lleva colocándole en la antesala del Nobel desde el año 2002, así que se trata de una apuesta segura.

Mi última apuesta es triple, Jean M. J. Fréchet (Universidad de California), Donald A. Tomalia (Universidad Central de Michigan) y Fritz Vögtle (Universidad de Bonn) por el desarrollo de los polímeros dendríticos, funcionalizados o inteligentes. Thomson Reuters los ha puesto en la parrilla para el Nobel este año y la verdad es que se lo merecen.

No me recriminéis si no he puesto a vuestro favorito, hay cientos de químicos que merecen el Nobel… ¿Te atreves a indicar tu favorito en los comentarios? Por cierto, para ayudarte, las predicciones Thomson Reuters de este año y las históricas, otras apuestas y muchas otras más.

¿Quién será el ganador del Premio Nobel de Física 2011?

Una apuesta segura, según Thomson Reuters, son Alain Aspect (Instituto de Óptica del CNRS, Francia), John F. Clauser (J.F. Clauser & Associates, California, EE.UU.) y Anton Zeilinger (Universidad de Viena, Austria), por su investigación en el entrelazamiento cuántico y sus experimentos que verificaron las desigualdades de Bell. Se lo merecen y sería un premio muy bien repartido entre Europa y EE.UU. Cuando yo estudiaba física hace más de 20 años muchos compañeros me comentaron que su deseo era trabajar en los fundamentos de la mecánica cuántica, tanto en experimentos como los de Aspect como en el campo de la computación cuántica (en aquel momento era un campo emergente que Peter Shor todavía no había encumbrado a la gloria).

Otra apuesta segura, también según Thomson Reuters, son Eli Yablonovitch (Universidad de California en Berkeley, EE.UU.) y Sajeev John (Universidad de Toronto, Canadá), por su invención y desarrollo de los cristales fotónicos (materiales ópticos con un salto de banda fotónico).

Por supuesto, no puedo y no quiero olvidar al español Juan Ignacio Cirac (Instituto de Óptica Cuántica, Garching, Alemania), que lo podría obtener en conjunto con Anton Zeilinger (Universidad de Viena, Austria), e incluso con Peter Zoller (Universidad de Innsbruck, Austria). Para todos los españoles sería la mayor alegría posible (pero por desgracia me temo que este año soy más pesimista que el pasado).

Mi última apuesta es para Adam G. Riess (Universidad Johns Hopkins, Maryland) y Saul Perlmutter (Universidad de California) por el descubrimiento de que la expansión del universo se está acelerando (Thomson Reuters los nominó en 2010). Pero ahora que lo pienso, quizás sean candidaots más firmes el año que viene, 2011, tras la publicación de los primeros datos del satélite Planck en marzo del año próximo.

¿Quiénes son tus favoritos? Coméntalo en los comentarios, valga la redundancia. Por cierto, para ayudarte, las predicciones Thomson Reuters de este año y las históricas, y muchas otras más.

¿Quién será el ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2011?

La verdad es que, así a bote pronto, no se me ocurre nadie. Consultando las propuesta de Thomson Reuters para este año, yo me decantaría por Robert S. Langer (MIT o Massachusetts Institute of Technology, Cambridge, EE.UU.) y Joseph P. Vacanti (Harvard Medical School y Massachusetts General Hospital, Boston, EE.UU.), por sus trabajos en ingeniería de tejidos y medicina regenerativa.

Por supuesto, los candidatos eternos del genoma, Francis S. Collins  (National Human Genome Research Institute, Maryland, EE.UU.) y J. Craig Venter (Venter Science Foundation, Rockville, Maryland, EE.UU.) son firmes candidatos al Nobel de medicina por su contribución al desciframiento del genoma humano.

¿Quiénes son tus favoritos? Usa los comentarios si te apetece… ya os mantendré informados del resultado final.

La hormiga que aprendió a ser un elefante

¿Puede una hormiga construir una relación estable y duradera con un elefante? Nos relata el cuento de la hormiga y el elefante la doctora congoleña Francine Ntoumi en “The Ant Who Learned to Be an Elephant,” Science 333: 1824-1825, 30 September 2011. La hormiga, la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Marien Ngouabi de Brazzaville (República del Congo), se asoció con un magnífico elefante, la Universidad de Tübingen (Alemania), gracias a un proyecto europeo. El elefante es hermoso, musculoso y respetado por todos los animales en la selva. La hormiga es pequeña y todos la  ignoran. Me ha gustado este cuento africano, similar a los “cuentos del mundo” que yo leo a mi hijo. Os lo traduzco y resumo de forma libre.

La hormiga solicitó autorización nacional para llevar a cabo un proyecto de investigación clínica. La hormiga tuvo que esperar 15 largos meses para su aprobación institucional por el Comité de Ética del Congo y dos meses más para la autorización del Ministerio de Salud. Un retraso de 17 meses podría poner en peligro el resto del proyecto, pensó alarmada la hormiga. El plan de trabajo era mal entendido por las autoridades y la hormiga temía que el elefante quisiera seguir adelante prescindiendo de ella.

La hormiga se dio cuenta de que un equipo de investigación de calidad debe ser multidisciplinario, formado por jóvenes investigadores y científicos senior seleccionados en una convocatoria abierta. Los otros animales en la selva veían el nuevo enfoque de la hormiga con recelo.

Para invertir en infraestructura, la hormiga renovó y equipó una instalación abandonada en el laboratorio de biología molecular de la primera Facultad de Ciencias de la Salud. Los otros animales comenzaron a apreciar el trabajo duro de la hormiga. La felicitaron por el cambio, lo que la animó a mantener su espíritu.

Para crear una cultura de la investigación, la hormiga tuvo que ser reflexiva e innovadora. Estimuló discusiones científicas mediante encuentros científicos periódicos. Pero, ¿cómo atraer a estudiantes y científicos a estas reuniones y fomentar su interés y lealtad? La hormiga utilizó hordas de estudiantes para instar a otros a participar. Un año más tarde, la sala de reuniones estaba siempre llena de un público entusiasta.

Finalizados estos desafíos, la hormiga invitó a los elefantes a su casa para compartir una taza de té. Les habló de todos sus logros y les mostró las nuevas instalaciones. Cuando el elefante volvió a casa, sonriendo y convencido, se preguntó: “¿qué tipo de hormiga más rara, una hormiga que actúa como un elefante?”

La hormiga logró su primer objetivo. Ahora la hormiga espera poder mantener el impulso positivo y establecer equipos de investigación locales estables que de forma regular publiquen en revistas científicas internacionales.

La moraleja de la historia va dirigida a los jóvenes científicos del Congo que se preguntan cómo pueden contribuir al progreso de país: La metamorfosis de la pequeña hormiga en un elefante majestuoso es posible, pero requerirá tiempo, astucia y determinación.

Las emociones colectivas de la humanidad observadas en tiempo real gracias a Twitter

Gracias a Twitter, cada día más de 100 millones de usuarios envían más de 230 millones de tweets (mensajes de texto de hasta 140 caracteres de longitud). Un análisis psicolingüístico de estos mensajes permite determinar el estado de ánimo colectivo de cientos de millones de personas. Michael Macy, sociólogo de la Universidad de Cornell, y su estudiante de doctorado Scott Golder han utilizado los mensajes de Twitter para estudiar la emoción colectiva de la humanidad y lo han publicado en Science. La búsqueda de palabras que indican emociones, tanto positivas (fantástico, estupendo, …) como negativas (miedo, pánico, …), permite estudiar cómo evoluciona el estado emocional de la humanidad. Para su sorpresa, hay un patrón común: todos nos levantamos por la mañana con las pilas cargadas y un ánimo positivo, que disminuye conforme avanza el día, con ciertos rebotes por la noche. Este patrón se produce tanto los días laborables como los fines de semana, aunque en general somos más felices durante los fines de semana, cuando el máximo de ánimo positivo se retrasa un par de horas. También influyen en nuestro ánimo las estaciones; desde finales de diciembre hasta finales de junio, conforme el día se va haciendo más largo, cada vez nos volvemos más positivos, algo opuesto a lo que ocurre entre julio y diciembre. Lo más sorprendente es que estos patrones no dependen de la cultura, de las zonas horarias o de la latitud donde vivamos, según Macy todo el mundo muestra patrones similares. Por tanto, debe haber una respuesta biológica, un reloj biológico, que controle nuestras emociones colectivas. Todo esto me recuerda a la hipótesis de Gaia, que la Tierra es como un ser vivo y la humanidad en su conjunto dota a Gaia de poderosas emociones colectivas. Lo interesante de este estudio es que demuestra que los fenómenos sociales a gran escala pueden ser estudiados gracias a Internet y las herramientas de comunicación social que se han desarrollado en los últimos años. Nos lo ha contado Greg Miller, “Sociology: Social Scientists Wade Into the Tweet Stream,” News & Analysis, Science 333: 1814-1815, 30 September 2011, haciéndose eco del artículo técnico de Scott A. Golder, Michael W. Macy, “Diurnal and Seasonal Mood Vary with Work, Sleep, and Daylength Across Diverse Cultures,” Science 333: 1878-1881, 30 September 2011.

EL estudio de Golder y Macy no es el primero que utiliza Twitter para estudiar los fenómenos sociales a escala global y no será el último. Ya se ha estudiado la propagación de los rumores, la transmisión de ideas políticas, las tácticas utilizadas en las campañas electorales para influir en la intención de voto, etc. Las revueltas en Egipto, Libia y otros países del norte de África durante los últimos meses han demostrado que Twitter puede jugar un papel clave en la coordinación y en la difusión de eventos sociales, lo que para sociólogos e historiadores es una oportunidad única para seguir casi en tiempo real la evolución de estos acontecimientos. Por primera vez en la historia estos científicos sociales podrán realizar investigación experimental en tiempo real. Los científicos sociales tendrán que formar equipos multidisciplinares con investigadores en informática y estadística para aprovechar todo el potencial que ofrece la internet. El futuro nos deparará muchas sorpresas en este campo.