El legado del doctor Moreau

El escritor de ciencia ficción Herbert George Wells en su novela de 1896 “La isla del doctor Moreau” acuñó el término de “animales humanizados,” híbridos entre humanos y animales obtenidos por “vivisección.” La novela sigue siendo de ciencia ficción, pero los dilemas éticos presentados por Wells están a la orden del día, aunque ahora son mucho más complejos. Por ello se requiere una regulación estricta para la investigación que usa embriones híbridos y animales quiméricos para obtener futuras terapias. Los científicos de todo el mundo han comenzado a discutir las consecuencias éticas de llevar al extremo las tecnologías de vanguardia que permiten la mezcla de especies; tanto la introducción de células madre humanas en animales, que podrían integrarse en el cuerpo del animal, como la formación de embriones híbridos o quiméricos que mezclan el ADN de humanos y animales. La Academia de Ciencias Médicas del Reino Unido en Londres, acaba de elaborar un informe completo sobre el tema que conducirá a una legislación pionera y específica dirigida a regular la investigación en animales que contienen material humano. Nos lo cuenta el editor de Nature, “The legacy of Doctor Moreau,” Nature 475: 423, 28 July 2011, que se hace eco de sendos artículos de Alison Abbott, “Regulations proposed for animal–human chimaeras,” News, Nature 475: 438, 28 July 2011, y de Martin Bobrow, “Regulate research at the animal–human interface,” Nature 475: 448, 28 July 2011.

Me ha reesultado curioso que el editor de Nature destaque que la idea del gobierno británico es reforzar la reputación de Gran Bretaña como un entorno de investigación atractivo, controlado de forma estricta, pero sin obstáculos injustificados. El país cuenta con algunas de las leyes más estrictas del mundo para garantizar el bienestar de los animales usados en los laboratorios de investigación, además de con una de las legislaciones más racionales para la investigación con células madre embrionarias humanas. Por ejemplo, permite la creación de embriones híbridos de humanos, algo prohibido en muchos países, siempre y cuando se destruyen antes de que se desarrollen más allá de la etapa de dos células.

Y yo me pregunto, ¿debería España emular a Gran Bretaña para hacer nuestro país un lugar más atractivo para estas investigaciones? Puedes usar los comentarios si te apetece opinar (también se puede opinar de la escatológica foto que abre esta entrada, porque estuve a punto de poner esta otra).

Por cierto, ¿sabías que todos los seres humanos somos en realidad quimeras? La mayoría poseemos en nuestras células el ADN de dos personas y algunos el de tres o más. El número de células “ajenas” suele ser muy pequeño y su origen está en nuestras madres y en ellas también está el de sus hijos. Algunas enfermedades tienen su origen en esta naturaleza quimérica de nuestro organismo. Nos lo contó en Málaga, Miguel Ángel Medina Torres (Catedrático de Bioquímica de la Universidad de Málaga), amigo y gran divulgador, en su estupenda charla “Quimeras: El mito de la ciencia,” 15 de abril de 2008.

3 pensamientos en “El legado del doctor Moreau

  1. “La mayoría poseemos en nuestras células el ADN de dos personas y algunos el de tres o más.”

    Imagino que evidentemente no te refieres a abuelos, etc. Así que, ¿puedes explicar esta idea?

  2. Quien establece las leyes éticas si la mayoria de científicos no tienen ni idea de ética? Para empezar ignoran hasta su sigificado,incluso su evolución,

Los comentarios están cerrados.