Fábricas de trabajadores en Alemania

“Con la demanda de trabajadores de cada mes, fabricamos los trabajadores que se nos piden a partir de un currículum adecuado y con formación específica para esos puestos,” Wilhelm Adamy, Bundesagentur für Arbeit, Alemania. “Los parados de larga duración son los más difíciles de recolocar porque han perdido competencias que no tienen nada que ver con su competencia profesional, que sólo tienen que actualizar, sino con habilidades sociales; los empresarios los rechazan porque son más difíciles de integrar en las plantillas y aquí los entrenamos para una reinserción sin problemas,” Ulrike Kügier, directora del Parque Temático Schulungzentrum des TÜV Nord, Hamburgo, Alemania. Un polígono industrial simulado en el que Alemania entrena a sus desempleados de larga duración para que no pierdan las rutinas de trabajo. Si quieren cobrar el subsidio por desempleo, tienen que trabajar, no vale que se rasquen la barriga en casa (o que trabajen “en negro” como en España). Duro, quizás sí. Muy duro, quizás también. Pero Alemania ha requerido en el tercer trimestre de 2010 la friolera de 800.000 nuevos empleados (un 27% más que el año pasado). “Se diría que en Alemania atan los perros con longanizas,” pero lo que hay son buenas políticas de empleo activas y técnicas punteras e innovadoras para adaptar la oferta de empleo a la demanda. Nos lo ha contado hoy R. Sánchez, “Fábricas virtuales contra el paro,” Mercados, El Mundo, 14 nov. 2010.

Alemania le da mil vueltas a España en algo tan importante para un país con un 20% de paro como el INEM. La “INEMficacia” española ha sido estudiada en detalle por María Salas Porras, profesora de la Universidad de Málaga, en su tesis doctoral “El servicio público de empleo y el proceso jurídico de colocación,” que ha sido noticia hace un par de meses por recibir el Premio Tesis Doctorales 2010 del Consejo Andaluz de Relaciones Laborales. En España hay un empleado del INEM por cada 189 parados, cuando en Alemania hay 30, en Francia 12 y en Gran Bretaña 34 (y la media europea es de 59). En España solo el 2’4% de las colocaciones ha sido intermediado por el INEM. En el país con más desempleados, el INEM es una sucursal de los servicios sociales. Parece que en España se olvida fácil que “invertir más recursos en la reinserción del desempleado es una medida de ahorro, se reduciría su permanencia en el paro y el pago de sus prestaciones.”  Nos lo ha contado T. Vázquez, “Ejemplos de “Inemficacia”,” Mercados, El Mundo, 14 nov. 2010.

La reforma del INEM no requiere una contratación masiva de empleados públicos. En España todo el mundo quiere ser funcionario. La Administración Pública se caracteriza por su falta de productividad y modernización, por la escasez de políticas de recursos humanos. Falta liderazgo político para mover a un gran elefante como es la función pública. “El sector público posee una cultura organizativa basada en poderes de dirección limitados, inflexibilidad laboral, escasos incentivos, excesiva burocracia y sistemas de comunicación poco ágiles.” José Manuel Sánchez, director de administraciones públicas de Dopp Consultores, lo tiene claro, “el mejor incentivo es fortalecer la vinculación que existe entre el empleado y la organización a la que dedica sus esfuerzos. El empleado debe conocerla mejor y saber cuál es el resultado de su labor.” Nos lo ha contado B. Elías, “Nuevos incentivos para nuevos funcionarios,” Mercados, El Mundo, 14 nov. 2010.

En Europa más allá de los pirineos el desempleado “recibe un trato personalizado y un seguimiento individualizado durante todo su proceso de búsqueda de empleo. En España, la orientación laboral se realiza con personal interino que a los dos o tres años se cambian de cuerpo porque acaban saturados, sobre todo en una época como la actual. La consecuencia es que, al final, los orientadores no cuentan con la experiencia suficiente,” afirma María Salas en su tesis.

¿Debería colaborar el INEM con las ETT en España? En Alemania, Francia, Gran Bretaña y Holanda, por poner unos pocos ejemplos, ya lo hacen. ¿Qué opináis?