Las citas a un solo artículo hacen que el índice de impacto de una revista crezca de 2’38 a 49’93

Parece imposible, pero las medidas estadísticas no robustas son así, sufren los espurios. La revista Acta Crystallographica A tiene 5966 citas en 2009 a sus 72 artículos publicados en 2008. Todos, excepto uno, tienen menos de 4 citas. Pero uno tiene 5624 citas (el artículo de G. M. Sheldrick titulado “A short history of SHELX,” Acta Crystallogr. A 64: 112–122, 2008, por cierto, artículo de acceso gratis). Este artículo es responsable de que el índice de impacto de esta revista haya pasado de 2’38 a 49’93. Sí, lo has leído bien, casi 50. Obviamente una fluctuación sin ningún valor. Esta revista sigue teniendo el mismo prestigio que tenía antes. Cuando una medida estadística no es robusta ante espurios pasan estas cosas. No creo que sea el caso, pero la ingeniería del índice de impacto tiene estas cosas. Un editor malintencionado (haberlos los hay) puede lograr índices de impacto muy altos gracias a un número muy reducido de artículos. Lo han descubierto Jordan D. Dimitrov, Srini V. Kaveri, Jagadeesh Bayry, “Metrics: journal’s impact factor skewed by a single paper,” Correspondence, Nature 466: 179, 08 July 2010.

El índice de impacto no mide el prestigio. Una revista con prestigio y un índice de impacto bajo tiene que hacer algo para mejorar su situación. La revista de ecología más antigua de América del Norte, la revista canadiense “The Canadian Field-Naturalist” ya no tiene índice de impacto en el año 2009. En 2008 estaba en la cola de las dos categorías a las que pertenecía. El editor nos pide a todos que no nos olvidemos de su revista. Que su revista existe y que su revista tiene prestigio. Pero sonrojado el editor no sabe donde esconderse. No sabe qué hacer. Pero algo tiene que hacer. Los editores han decidido cambiar el sistema de gestión editorial de la revista, agilizar las respuestas a los autores y cambiar los contenidos del Aims & Scope. No saben si será una buena idea, pero lo van a intentar. También han discutido la posibilidad de eliminar la sección “Notes” que presenta observaciones de naturalistas curiosas sobre comportamientos animales previamente no publicados. Esta sección contribuye negativamente al índice de impacto de la revista ya que contribuye al denominador (número de artículos publicados) pero rara vez reciben citas. Sin embargo, el editor le tiene mucho cariño a dicha sección y ha decidido que la ciencia tiene que estar por encima del índice de impacto. No va a suprimir dicha sección. Seguramente el año 2010 tampoco tenga índice de impacto. Hay que recordar que muchas grandes editoriales apalabran con el ISI qué secciones de sus revistas incluyen artículos que deben ser contados en denominador y qué secciones contienen artículos que deben ser contados como citas. Esta ingeniería del índice de impacto entre editoriales y el ISI solo está disponible para las grandes editoriales. El pobre editor de  “The Canadian Field-Naturalist” parece que está fuera de estos tejemanejes. Nos lo cuentan Jay M. Fitzsimmons, Jeffrey H. Skevington, “Metrics: don’t dismiss journals with a low impact factor,” Correspondence, Nature 466: 179, 08 July 2010.

Publicado en Nature: La unión europea desviará mil millones de euros del FP7 hacia el reactor de fusión ITER

Hay que reconocer que era una verguenza que la Unión Europea se negara a financiar su parte en el reactor de fusión experimental ITER. Pero cuando no hay dinero hay que sacarlo de algún sitio y los peor parados siempre pagan el pato. La Unión Europea ha decidido redigirir 1000 M€ (millones de euros) destinados a financiar proyectos de investigación del Séptimo Programa Marco (FP7) para compensar el déficit presupuestario de la construcción del reactor de fusión experimental ITER. Todavía es una propuesta que tiene que ser aprobada. Los científicos europeos están alarmados. Afirman que les van a robar fondos de importancia vital para mantener el nivel de la investigación europea, justo ahora, en un momento en el que los gobiernos nacionales están apretando el cinturón a los científicos como respuesta a la recesión económica mundial. El Séptimo Programa Marco de la Unión Europea tenía asignados 50700 M€ para el periodo 2007-2013 y todavía quedan por gastar 20000 M€. Los 1000 M€ para ITER reducirán el número de proyectos que se podrán financiar en los próximos tres años. Helga Nowotny, presidente del Consejo Europeo de Investigación, que financia la investigación en toda Europa, lo dice muy claro “creo que es una pequeña catástrofe en la situación actual.” Nos lo cuenta Geoff Brumfiel, “EU research funds to be diverted to fusion reactor. Ailing ITER may get bailout from framework programme,” News, Nature 466: 171, 8 July 2010.

En el sur de Francia, ITER es la esperanza más firme hacia la fusión nuclear como fuente de energía. Salvo que el coste del proyecto lo impida, los primeros experimentos de ITER se realizarán en 2019. En 2006 se pensaba que costaría 5000 M€ (millones de euros). Ahora fuentes no oficiales estiman que costará unos 15000 M€. Estas estimaciones son siempre optimistas. La Unión Europea es el mayor inversor del proyecto pero en plena crisis no se ve capaz de aportar tanto dinero. La financiación del FP7 sufrirá si tiene que asumir los gastos de ITER y lo peor es que puede servir de precedente. Si una vez te quité y no protestaste, te seguiré quitando. La ciencia a lo grande (Big Science) necesita pensar a largo plazo. Pero el largo plazo a costa de muchos proyectos de investigación a corto y medio plazo para muchos científicos europeos que cada día sienten más la crisis en sus espaldas, quizás no sea la solución.

Publicado en Nature: La cruzada contra el plagio inicia su primera campaña gracias a CrossCheck

“Cuidado plagiadores, os estamos vigilando,” advierten desde Nature. Las editoriales científicas más importantes se han unido contra el plagio (Elsevier, Springer, Taylor & Francis, Nature Publishing Group, etc.). Un software llamado CrossCheck, que utiliza una base de datos con más de 25 millones de artículos, se encargará de localizar a los plagiadores. Porque el plagio, existir, existe. Taylor & Francis ha aplicado CrossCheck durante 6 meses a todos los artículos enviados a 3 de sus revistas científicas; en la primera de ellas 21 de 216 envíos, casi el 10%, han sido rechazados por contener plagio;  en la segunda casi el 6%; peor en la tercera en la que fueron 13 de 56 artículos (el 23%) los rechazados tras la aplicación de CrossCheck; estos números no son representativos, como ha indicado Rachael Lammey, gestora de publicaciones de Taylor & Francis, ya que eran revistas en las que previamente se habían detectado plagios. Una primera aplicación de CrossCheck a los artículos publicados por 9 editoriales ha encontrado que del 7% de los artículos publicados en la actualidad son plagios y deberían ser retractados por los editores principales de las revistas. CrossCheck es un software de CrossRef que vio la luz en junio de 2008. CrossRef es una asociación sin ánimo de lucro que congrega a 3108 editoriales de revistas (tanto comerciales como de sociedades científicas). El núcleo de CrossCheck es el software de detección de plagio llamado iThenticate, desarrollado por la compañía californiana iParadigms. La gran diferencia entre iThenticate y CrossCheck es que este último incluye una base de datos con más de 25’5 millones de artículos de 48517 revistas y libros de 83 editoriales. Nos lo cuenta Declan Butler, “Journals step up plagiarism policing. Cut-and-paste culture tackled by CrossCheck software,” News, Nature 466: 167, 08 July 2010, y el Editorial, “Plagiarism pinioned,” Nature 466: 159–160, 08 July 2010.

CrossCheck tiene un coste extra en el procesado de cada artículo, pero las editoriales creen que merece la pena utilizarlo. El coste ronda 0’75 dólares por artículo comprobado, coste que se espera que decrezca conforme el volumen de artículos comprobados crezca. Obviamente, el software no tiene la última palabra. Ofrece una estimación del porcentaje de semejanza entre dos artículos y se requiere la interpretación de un experto para asegurar con precisión si el plagio existe realmente. Por ejemplo, muchos autores se autoplagian, sobre todo en ciertas secciones de sus artículos, como la introducción y la exposición del problema. Solo un experto puede tomar la decisión sobre si este tipo de autoplagio es aceptable o no. Esta labor supone una sobrecarga para los editores. Pero todo el mundo tiene claro que dicha sobrecarga es necesaria como parte de la cruzada contra el plagio.

El editorial de Nature nos recuerda que por mucho que se utilice un programa de ordenador, la labor fundamental antiplagio la tienen que asumir los propios editores de las revistas. El plagio existe, pero no hay que exagerar. Estudios anteriores sobre plagio han obtenido porcentajes bajos. Por ejemplo, un 0’2% en ArXiv y un 0’04% en PubMed. Aún así, la cruzada contra el plagio merece el esfuerzo. Una cuestión importante que nos destacan desde el Editorial de Nature es que hay diferentes grados de plagio, unos más severos y otros más leves. El autoplagio es quizás el ejemplo más claro. Otro ejemplo son los investigadores que no son anglófonos cuyo inglés es malo y parafrasean otros artículos. También nos aclaran que las revistas de Nature han utilizado CrossCheck para todos los artículos recibidos durante varios meses y han encontrado ciertas trazas de plagio, sobre todo en la información suplementaria y en los artículos de revisión, pero estos plagios no alcanzan ni el 1% de los artículos y la mayoría corresponden a autoplagios. Aunque en palabras del editor de Nature que se puede esperar… no dicen que “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.”

La corriente crítica de los superconductores y sus limitaciones en los de alta temperatura

En las aplicaciones prácticas, la característica más importante de un material superconductor es la máxima corriente eléctrica que puede soportar. Los superconductores convencionales (a baja temperatura) soportan corrientes muchos órdenes de magnitud mayores que los de alta temperatura crítica (a alta temperatura). Se sabía que la razón eran los “bordes granulados” que separan capas atómicas en el material, pero no había una explicación teórica convincente. “Peter Hirschfeld, un profesor de física de la Universidad de Florida y otros cinco investigadores, describen con precisión por primera vez cómo los elementos estructurales a nivel atómico de los superconductores cerámicos de alta temperatura actúan dificultando la corriente eléctrica. Su explicación de cómo los “bordes granulados” que separan las filas de átomos en los superconductores dificultan la corriente es la primera en adaptarse a un fenómeno que ha ayudado a mantener los superconductores lejos de su alardeado potencial y ha desconcertado a los físicos experimentales durante más de dos décadas.” Los superconductores de alta temperatura no permiten corrientes muy altas porque presentan defectos estructurales en forma de bordes “dentados” entre microcristales de orientación diferente. La corriente crítica decrece exponencialmente en función del ángulo de desorientación entre estos microcristales. El nuevo trabajo utiliza simulaciones por ordenador de dinámica molecular de un cuprato superconductor llamado YBCO (en concreto YBa2Cu3O7−δ). Comprender el mecanismo dominante en el límite crítico de la densidad de corriente permitirá diseñar estos materiales para maximizar su valor, como ya ocurrió en el pasado con los superconductores convencionales. Más información divulgativa [fuente del entrecomillado] en Nicolás Pérez, “Los físicos explican por qué los superconductores no producen supercorrientes,” Ciencia Kanija, 07 julio 2010 [original en inglés]. El artículo técnico es S. Graser, P. J. Hirschfeld, T. Kopp, R. Gutser, B. M. Andersen & J. Mannhart, “How grain boundaries limit supercurrents in high-temperature superconductors,” Nature Physics advance online publication, Published online: 27 June 2010 [gratis en “What limits supercurrents in high temperature superconductors? A microscopic model of cuprate grain boundaries,” ArXiv, 21 Dec 2009].

La característica más importante de un superconductor, desde el punto de vista de las aplicaciones prácticas, es la máxima densidad de corriente que el superconductor es capaz de transportar sin resistencia. La más importante tanto para las aplicaciones a gran escala, como líneas de transmisión eléctrica, electroimanes, transformadores y motores, como para aplicaciones electrónicas de pequeña escala, tales como dispositivos pasivos de microondas y dispositivos activos basados en el efecto Josephson. La superconductividad fue descubierta en 1911 por Onnes, quien descubrió la existencia de una corriente crítica máxima. Sin embargo, las corrientes críticas alcanzables hasta 1960 no lo permitían. Por ello las aplicaciones comerciales tuvieron que esperar al descubrimiento de los factores que controlan el valor de estas corrientes críticas (y al desarrollo de técnicas para la fabricación flexible de superconductores a precios económicos). El descubrimiento de los superconductores de alta temperatura presenta una decepción similar. Los cupratos son superconductores de alta temperatura con que no pueden alcanzar densidades de corriente de magnitud suficiente para la mayoría de las aplicaciones prácticas. 

La densidad de corriente crítica (Jc) depende del campo magnético crítico (Hc) y del diámetro del conductor (a) según la hipótesis de Silsbee como Jc=2Hc/a. El primer factor (Hc) es una propiedad intrínseca del superconductor y depende del material utilizado. El segundo facto (a) depende de las tecnologías de fabricación de hilos superconductores. Por ejemplo, en un superconductor convencional de niobio de gran uso comercial, como el Nb-Ti o el Nb3Sn, se pueden alcanzar valores de Jc = 10¹² A/m² (en la práctica son unas cien veces menores debido a defectos estructurales de fabricación). Los superconductores de alta temperatura, paradójicamente, a baja temperatura soportan corrientes críticas mayores que los convencionales, pero a alta temperatura solo pueden alcanzar valores de Jc = 108 A/m². Los pnicturos (superconductores basados en el hierro en lugar del cobre) alcanza valores críticos aún más bajos, del orden de Jc = 106 A/m². Los interesados en más información disfrutarán de D. Dew-Hughes, “The critical current of superconductors: an historical review,” Low Temperature Physics 27: 713-722, September 2001 [versión gratis].

Finalizado El Niño y tras la gota fría en otoño, se espera que en agosto empiece La Niña

Hace un año, en julio de 2009, recordábamos que oficialmente “El Niño” había llegado, y nos preguntábamos si ¿habría durante otoño “gota fría” en la costa mediterránea? Como todos ya sabéis, sobre todo los alicantinos, el año pasado sí hubo gota fría. En septiembre de 2009, Alicante sufrió la mayor “gota fría” de los últimos 12 años. Eso sí, los 80 litros por metro cuadrado registrados en la ciudad de Alicante durante cuatro horas fueron una minucia comparados con los 270 caídos en doce horas en septiembre de 1997, en unas inundaciones que causaron cinco muertos y cuantiosos daños materiales en la ciudad. “La DANA (Depresión Aislada en altos Niveles Atmosféricos) consiste en una borrasca cuya región central se encuentra sensiblemente más fría que la periferia. Las borrascas, en general, se forman al nivel del mar y, poco a poco, se van desarrollando en niveles más altos pero el proceso en las DANA (gotas frías) no es el mismo. Estas se originan en alturas comprendidas entre los 5000 y los 9000 m, aproximadamente, (en niveles en los que la presión oscila entre los 500 y los 300 mb) y se van desplazando hacia abajo hasta alcanzar, aunque no siempre, el nivel del mar.” Más información en el blog de José Antonio Maldonado, “La DANA o gota fría,” El Blog de Maldonado, 14 sep. 2009. Como todo buen hombre del tiempo, Maldonado afirmaba que “existe actualmente riesgo potencial” y el 15 de septiembre “La DANA (o “gota fría”) se ha ido desplazando desde Francia hacia el suroeste; ni que decir tiene que es complicado saber con certeza como se va a comportar, pero el riesgo de chubascos intensos existe.”

El último informe semanal sobre el estado de ENSO (visto aquí) parece indicar que el episodio de El Niño del año pasado está en sus fases finales y va a comenzar un episodio de La Niña (la anomalía térmica está en -0.6 °C esta semana y la pasada estuvo en -0.5 °C, el umbral para las condiciones de La Niña). La media del trimestre abril, mayo y junio ha sido de +0.3 °C, por debajo del umbral que define las condiciones para El Niño, +0.5 °C. Por ello, todo indica que el último episodio de El Niño que empezó en el trimestre mayo-junio-julio de 2009 ha finalizado en el trimestre marzo-abril-mayo de 2010. El anuncio oficial del inicio de La Niña de este año, si no revierte la situación, que todo es posible, se hará a principios de septiembre, una vez el trimestre junio-julio-agosto haya finalizado con una media por debajo del umbral de La Niña.

Physical Review Letters agradece a los autores porque envían menos artículos y los revisores porque aceptan menos artículos

Los editores de Physical Review Letters (PRL) presumen de que este último año han recibido un 10% menos de artículos. Presumen de que este último año han publicado un 20% menos de artículos. ¿Será porque los editores seleccionan mejor lo que envían a revisores? No, ni mucho menos, porque la fracción de artículos que los editores descartan sin revisión externa ha bajado del 30% a solo el 20%. Los editores no lo están haciendo mejor. ¿Entonces de que presumen? Según ellos son los autores y los revisores los que lo están haciendo mejor. Así que se lo agradencen. En inglés lo podéis leer en “Editorial: PRL Standards Update, and Thanks,” Published 1 July 2010.

Agradecer a los revisores me recuerda una reciente entrada de Tommaso Dorigo. Para motivar a los revisores lo mejor es darles un premio: “si se acepta un artículo, el nombre de los revisores debería aparecer en el artículo, justo debajo del de los autores; algo así como Reviewed by T. Dorigo.” Algo tan sencillo “motivaría a los revisores logrando que la revisión por pares se conviritiera en algo más respetable y reconocido, algo en lo que merece gastar nuestro tiempo dedicado a la investigación; además, así las revisiones serían más rápidas.” Más información en “Two Ideas For Publishers,” A Quantum Diaries Survivor, July 1st 2010.