Publicado en Nature: Atención, pregunta, ¿es rentable que un país invierta en investigación, desarrollo e innovación?

“Nunca la ciencia ha sido tan importante para nuestra prosperidad, nuestra salud, nuestro entorno y nuestra calidad de vida como ahora,” palabra del presidente Barck Obama. ¿Realmente es rentable invertir en investigación, desarrollo e innovación? Collin Macilwain nos recuerda que científicamente, no se sabe la respuesta. Los economistas sólo lo han estudiado para la agricultura y sólo en EEUU. ¿También lo será para otros campos? Científicamente, no se sabe. Todos los que proclaman a voces los grandes beneficios (relación coste/beneficio) de la I+D+i extrapolan resultados obtenidos en muy pocos estudios (repito, sólo en agricultura y en EEUU, como muestra la tabla de más abajo). En la actualidad, Obama está financiando un programa llamado STAR METRICS (Science and Technology in America’s Reinvestment — Measuring the Effects of Research on Innovation, Competitiveness and Science) que está centrado en el estudio del retorno de la inversión del paquete de estímulo de la administración Obama. Según Collin Macilwain las grandes instituciones científicas no tienen ningún interés en estudiar la relación coste/beneficio de la inversión en I+D+i. Realmente curioso. Y realmente curioso como en Nature explotan la crisis. Colin Macilwain, “Science economics: What science is really worth. Spending on science is one of the best ways to generate jobs and economic growth, say research advocates. But the evidence behind such claims is patchy,” News Feature, Nature 465: 682-684, 9 June 2010.

Publicado en Nature: La masificación de las aulas en los EEUU y el uso de clickers (pulsadores electrónicos)

La crisis económica está pasando factura a las universidades norteamericanas. Las aulas están masificándose, sobre todo en las universidades públicas (casi el 75% de los 17 millones de alumnos universitarios en EEUU asisten a ellas). Cientos de alumnos en las clases de los primeros cursos requieren nuevos medios de interacción con el profesor. Los pulsadores electrónicos (clickers) se están popularizando para que los profesores puedan desarrollar clases interactivas con sus alumnos. Los clickers permiten que los alumnos contesten preguntas planteadas por el profesor durante la clase y le realimenten con información sobre el desarrollo de la lección en aulas masificadas. Las empresas que fabrican los clickers están de enhorabuena. Los alumnos por el contrario sufren reducciones en el número de clases en laboratorio, la desaparición de algunos cursos (por tener pocos alumnos y no ser rentables), la reducción del número de profesores asistentes, en el número de horas disponibles en la biblioteca, etc., así como una subida de las tasas de matrícula. Un ejemplo de la masificación: en la Universidad de Washington en Seattle, hay cursos de biología con 700 alumnos en el primer año y los cursos de química han tenido que cancelar los laboratorios (no caben tantos alumnos en los laboratorios). En el país en el que el dinero (la financiación) lo es todo, ahora hay mucho PowerPoint, mucho clicker y una calidad docente en retroceso, aunque los rectores le recuerdan a los alumnos que aunque las matrículas sean más caras, estudiar en la universidad es una ganga, una buenísima inversión de futuro, ya que un grado de cuatro años en una universidad pública viene a costar unos 7020 dólares (media en el año escolar 2009-10) y los graduados están ganando entre 50000 y 70000 dólares al año. Nos lo cuenta Emma Marris, “US students pay for downturn. Tuition fees have risen, but public universities still face a shortfall, and students are feeling the squeeze,” News, Nature 465: 678-679, 9 June 2010.

Most undergraduates will experience larger classes and shorter hours of availability for labs and libraries,” David Shulenburger vicepresidente de la Asociación de Universidades Públicas (Association of Public and Land-grant Universities o APLU).

Faculty are teaching more students, and that takes away momentum that a department might have gained as far as creating more engaging, interactive courses. It is tempting to just put up the PowerPoint slides and lecture to students, even though we know that this is not very effective,” Susan Elrod, que lidera el proyecto Kaleidoscope, financiado por la National Science Foundation, para estudiar mejoras en la docencia universitaria.

“The average annual tuition fee for an in-state student at a US four-year public university is $7,020 in the 2009–10 school year, putting pressure on students, parents and college aid programmes. […] I don’t apologize for the tuition we have to charge because when our students graduate they are making 50,000–70,000 [dollars] a year. It is a tremendous bargain. […] There’s still no better investment, long run, than getting that degree.”

Un sónar (altavoz submarino) basado en nanotubos de carbono es 100 veces más eficiente de lo esperado

Películas de nanotubos de carbono permiten fabricar altavoces termoacústicos de alta potencia que pueden incorporarse fácilmente en tejidos y textiles para ropa. El sonido se produce al aplicar una corriente eléctrica que calienta el aire y produce ondas de presión (sonido).  Sorprendentemente, también permiten el desarrollo de altavoces submarinos que son 100 veces más eficientes de lo que la teoría había predicho, como han demostrado investigadores de la Universidad de Texas en Dallas, EEUU. La razón es realmente curiosa. Los nanotubos son hidrófobos, por lo que se forma una capa delgada de aire alrededor de la película de nanotubos que amplifica las vibraciones acústicas y además protege a los nanotubos evitando que se mojen. Estos nuevos altaveces permiten generar infrasonidos y sonidos de baja frecuencia, en el rango de 1 a 105 Hz. Para que la película de nanotubos mantenga su rigidez al ser sumergida en agua, se ha adherido a una capa de celulosa porosa (que además mejora en un factor de 2 la eficiencia sonora del altavoz). Se espera que los nuevos altavoces tengan múltiples aplicaciones submarinas en el desarrollo de nuevos sónares. Nos lo cuentan brevemente en “Nanotechnology: Aquatic speakers,” Nature 465: 668, 10 June 2010, haciéndose eco del artículo técnico de Ali E. Aliev, Marcio D. Lima, Shaoli Fang, Ray H. Baughman, “Underwater Sound Generation Using Carbon Nanotube Projectors,” Nano Lett., Article ASAP, May 27, 2010.