Un nuevo estudio científico concluye que usar el teléfono móvil no provoca cáncer

Nos lo han dicho por activa y por pasiva, usar el teléfono móvil no provoca ningún tipo de cáncer, pero muchos todavía no se lo creen del todo, máxime cuando hay 4600 millones usuarios de esta tecnología. Un estudio danés con más de 420000 personas no encontró ninguna relación y un nuevo estudio de la colaboración internacional INTERPHONE, que forma parte de la OMS, sobre casi 6000 personas con tumores cerebrales de 13 países, personas que habitualmente usan el teléfono móvil, tampoco la ha encontrado. Se han hecho eco de esta noticia todos los medios, aunque no todos con acierto, como nos cuenta Daniel Cressey, “No link found between mobile phones and cancer. Claims that mobile-phone use causes cancer are shown to be overblown,” Nature News, Published online 17 May 2010. El nuevo artículo técnico, para quienes tengan acceso universitario a las revistas de Oxford Journals, es The INTERPHONE Study Group, “Brain tumour risk in relation to mobile telephone use: results of the INTERPHONE international case–control study,” International Journal of Epidemiology, Advance Access, published on May 17, 2010 [web], que es comentado en la misma revista por Rodolfo Saracci y Jonathan Samet, “Commentary: Call me on my mobile phone…or better not?—a look at the INTERPHONE study results,” IJE,Advance Access published on May 17, 2010 [web].

El estudio, en números, ha considerado 2708 personas con glioma, 2409 con meningioma y 7658 sujetos de control, sin cáncer. Los resultados de un estudio como éste, sobre el efecto del móvil en personas con varios tipos de cáncer cerebral y sin él, son siempre difíciles de interpretar, quizás por ello ha habido malas interpretaciones desde ciertos sectores de la prensa británica. “En resumen, el estudio no ha observado ningún incremento del riesgo de contraer glioma o meningioma debido al uso del teléfono móvil.” ¿Por qué es difícil interpretar este tipo de estudios? Porque si se sesgan los datos, se obtienen resultados extraños, inconsistentes con la conclusión general. Por ejemplo, este estudio también indica que “el uso regular del teléfono fijo decrece el riesgo de contraer cáncer cerebral,” que “el 10% de los participantes, los que usan el teléfono móvil durante al menos 12 horas al día, parece presentar un incremento del riesgo de contraer glioma de un 40%,” y que “usar el teléfono móvil con regularidad, pero sin excesos, decrece el riesgo de glioma y meningioma en un 20%.” Parecen resultados contradictorios, pero en este tipo de estudios es habitual observar dichas contradicciones. Sólo del estudio global, sin introducir sesgos, pueden extraerse conclusiones fiables. Obviamente, ni usar el teléfono fijo protege contra el cáncer, ni usar el teléfono móvil con regularidad tampoco, ni usar el móvil durante más de 12 horas al día lo provoca (siempre como conclusión de este estudio). Los datos en su conjunto permiten concluir sólo que “usar el teléfono móvil no incrementa del riesgo de contraer glioma o meningioma.” 

Permitidme acabar con un exabrupto: El tabaco mata, provoca cáncer. El teléfono móvil mata, en accidentes de tráfico, pero no provoca cáncer.