Publicado en Science: Las aves fósiles Archaeopteryx y Confuciusornis no eran capaces de volar

Las aves fósiles Archaeopteryx (145 Ma., jurásico tardío), y Confuciusornis (120 Ma., cretácico temprano) tenían alas emplumadas parecidas a las de las aves que viven en la actualidad, sin embargo, sus capacidades de vuelo todavía siguen siendo inciertas. Un análisis publicado en Science sugiere que los raquis de sus plumas primarias eran mucho más delgadas y débiles que las de las aves modernas, por lo que sugiere que dichas aves no eran capaces de volar. Os recuerdo que el  cañón o raquis de una pluma típica es la parte central que le sirve de eje y tiene el aspecto de una caña hueca. El raquis es fundamental para dar rigidez a la pluma y mantenerla firme. Un raquis demasiado débil sugiere que las plumas no pueden ser utilizadas para volar, ni batiendo las alas, ni planeando, pues se romperían debido a la fuerza de sustentación. La única posibilidad de que Archaeopteryx y Confuciusornis pudieran volar sería que los raquis de sus plumas primarias tuvieran una sección transversal sólida y no hueca con como en las aves modernas. Este estudio complementa a estudios anteriores que habían mostrado que las alas de estas aves fósiles sí eran capaces de generar una fuerza de sustentación aerodinámica suficiente para permitirles volar. El nuevo estudio sugiere que las primeras aves que fueron capaces de volar divergieron de los Confuciusornis durante el cretácico. El resultado más importante del artículo técnico de Robert L. Nudds, Gareth J. Dyke, “Narrow Primary Feather Rachises in Confuciusornis and Archaeopteryx Suggest Poor Flight Ability,” Science 328: 887-889, 14 May 2010, es la tabla que os presento más abajo en la que se compara el momento (de fuerza) de fractura de las plumas principales con el momento de sustentación de las alas de varias aves fósiles, mostrando que muchas de ellas deberían partirse en vuelo.

PS: La noticia “Las primeras aves, torpes como un pavo,” ABC.es, 13 mayo 2010, incluye una bonita imagen de Todd Marshall de la reconstrucción de un Archaeopteryx [visto en Menéame].