Sarzoky apuesta por la ciencia francesa con un plan de 19 mil millones de euros

El presidente Rodríguez ha apostado por el recorte en ciencia y tecnología. Nicolas Sarkozy, por el contrario, apuesta por la ciencia y la tecnología, por la investigación y la educación superior. El lunes anunció un plan de estímulo económico de 35 mil millones de euros de inversión, de los cuales unos 19 mil millones se dedican a que la ciencia francesa mejore su competitividad. El diagrama de la derecha cómo se repartirá este dinero. Nos lo cuenta Martin Enserink, «Sarkozy’s ‘Grand Loan’ Bets That Research Will Pay Off,» Science 326: 1613, 18 December 2009. Sarkozy ha seguido la recomendación de un panel de expertos que se reunió en noviembre y fue presidido por dos ex primer ministros Michel Rocard y Alain Juppé. 

No todo es jauja en Francia y los investigadores franceses no confían mucho en su presidente. El físico Bertrand Monthubert, secretario general para la investigación y la educación superior del Partido Socialista, la oposición, resalta que la mayor parte de este dinero será en forma de préstamos de capital para las universidades que sólo podrán disfrutar de los intereses que genere dicho capital, es decir, unos cientos de millones de euros anualmente. Monthubert recuerda que tras muchos años de recortes, este plan no es ni mucho menos una bicoca.  

Una de las estrellas del nuevo plan es la financiación de entre 5 y 10 campus de excelencia, que serán seleccionados por un jurado internacional. La iniciativa de campus de excelencia, iniciada en Alemania y copiada en España, parece que está germinando por toda Europa. En cada país con sus peculiaridades e idiosincracias propias, claro. El objetivo de Sarkozy quedó claro en la rueda de prensa de el lunes en el Palacio del Elíseo: «El objetivo es simple: queremos tener las mejores universidades del mundo.»

El nuevo plan de incentivos financieros pone su énfasis en la transferencia de tecnología, un área deficitaria en Francia igual que en España. También hay una aportación muy importante a las tecnologías TIC (de información y comunicaciones) y en desarrollo sostenible (que en Francia siempre «huele» a centrales nucleares).

En resumen, esperemos que los investigadores y tecnólogos franceses sepan aprovechar adecuadamente su nueva fuente de financiación. Esperemos que ZP aprenda de los presidentes de los países de nuestro entorno.