Barroso nombra como jefe de política científica europea a una persona sin experiencia

Los norteamericanos están interesados en lo que pasa en la ciencia europea, aunque a veces no lo entienden. Cómo es posible que el Presidente José Manuel Barroso, el 27 de noviembre, haya nombrado como jefe de política científica en la Unión Europea a una persona sin ninguna experiencia en política científica: la irlandesa Máire Geoghegan-Quinn, de 59 años, que fue ministra de asuntos europeos en su país entre 1987 y 1991, y que abandonó la política en 1997. Casi todos los líderes de la ciencia europea consultados por la revista Science se han negado a hacer comentarios sobre ella y su nominación, simplemente porque nunca habían oído hablar de ella. La ciencia europea en manos de una completa desconocida. Cómo es posible. Qué sinsentido. Nos lo cuenta Martin Enserink, “European Union Selects Unknown For Top Science Post,” Science 326: 1331, 4 December 2009.

Nosotros, españoles y europeos, estamos acostumbrados a este tipo de nombramientos. Políticos nombrados como responsables de cargos políticos para los que no están preparados, en los que no tienen ninguna experiencia previa. No pasa nada. O sí. Basta recitar los ministros del Presidente Rodríguez. Ahora está de moda hablar de nuestra Ministra de Cultura, la ignorante Ángeles González-Sinde. Basta recordar su “Mozart vivía en la miseria por no tener derechos de autor,” que demuestra que nuestra Ministra de Cultura, lo que es cultura, tiene poca. Quizás esta “gran cineasta” alguna vez vio la película Amadeus. Como nos contó Javi Peláez en La Aldea Irreductible “un verdadero castigo… Algo hemos tenido que hacer mal, algo muy gordo, para merecernos que la Cultura de España esté en manos de una señora capaz de decir semejante estulticia…

Geoghegan-Quinn tendrá en sus manos las decisiones más importantes sobre el Octavo Programa Marco (FP8) que se iniciará en 2014, como por ejemplo si habrá que incrementar los fondos del ERC (European Research Council), actualmente con el 15% de los fondos del FP7, que financia proyectos de investigadores individuales, en lugar de redes multinacionales. Los proyectos ERC premian la excelencia investigadora en lugar de la excelencia a nivel de gestión y otros criterios de carácter político y económico.

Geoghegan-Quinn es una política desde siempre, no en valde fue elegida representante europea por Irlanda cuando tenía menos de 30 años. Aunque es bien conocida como articulista en los periódicos de su país, incluso fue muy popular en televisión durante una temporada, y la califican como tenaz, audaz e inteligente, me temo lo peor. Espero equivocarme, pero de ciencia, por lo que parece, saber, sabe poco. Su compatriota, Frank Gannon, director general de la Fundación de la Ciencia de Irlanda, que fue director del EMBO (European Molecular Biology Organization), afirma que conoce y admira a Geoghegan-Quinn (una vez vivió en una casa justo enfrente de la suya) y que cree que lo hará muy bien. Esperemos que no se equivoque y que ella se rodee de buenos asesores.