Cierran la puerta trasera para publicar en la prestigiosa revista PNAS

Se ha hecho, pero ya no se podrá hacer. 390 de los 3133 artículos publicados en 2009 en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) no han pasado por revisores (revisión por pares o peer review). Ha bastado con la aprobación de un académico que ha “comunicado” el artículo al editor quien lo ha aceptado sin ninguna revisión adicional. El coladero ideal para los “amigos” de los académicos. El envío de artículos mediante “Track One” será deshabilitado (a partir del 1 de julio de 2010). A partir de ese momento ya no se publicarán más artículos sin revisión por pares. Los que se aprovecharon, que se aprovechen de nuevo ahora mismo, que pronto ya no podrán hacerlo. ¿Por qué el cambio de política? ¿Algunos académicos se han sonrojado al ver lo que han “comunicado” sin leer? PNAS está bajando poquito a poco su índice de impacto (de 10,5 a 9,4 desde 2004 a 2008). Nos lo cuenta Sam Kean, “The Academy’s Journal Becomes Less Friendly to the Academy Members,” ScienceNOW Daily News, September 9, 2009.

El editor principal de PNAS, Randy Schekman, y su panel editorial consideran que el cambio era necesario, sin embargo, lo han sometido a votación a los miembros de la academia. El 80% ha votado este verano a favor de eliminar “Track One.” Los académicos que se encuentran en contra de la medida podrán recomendar a sus “amigos” que les seleccionen como revisores. Algo más fácil lo tendrán, pero no tanto como ahora.

PS (16 sep. 2009): Randy Schekman, Editor-in-Chief, “PNAS will eliminate Communicated submissions in July 2010,” PNAS 106: 15518, September 15, 2009. Hasta 1995 la mayoría de los artículos de PNAS eran “comunicados” por un académico. Artículos tan importantes como el de John Nash de 1950 que introducía el concepto de equilibrio de Nash (el de la película “Una mente maravillosa”). Como se ve en la figura de abajo, el número de artículos que no pasa por revisores es pequeño y su eliminación no afectará significativamente a la calidad global de esta revista.

Dibujo20090915_pnas_direct_submission_versus_communicated_one_from_1995

La regla de oro de la computación cuántica: la ganancia en el algoritmo se pierde en la entrada/salida y en el montaje de los circuitos de puertas lógicas

Dibujo20090910_classical_versus_quantum_computation

Conjecture: “Golden rule” of quantum-classic information. A gain in quantum algorithms is outweighed by losses in classical I/O and programing.

Los algoritmos cuánticos son sólo una parte de los ordenadores cuánticos. Además se requiere la entrada de datos (preparación de los cubits en el estado adecuado), programar (construir) la secuencia de puertas cuánticas que ejecuta el algoritmo y la salida de datos (lectura del estado final de los cubits). Estos procesos, hoy en día, son clásicos y requieren un alto costo en tiempo. Lo que se gana por un lado, se pierde por otro. Kisil conjetura que teniendo en cuenta el tiempo total los computadores cuánticos nunca serán más eficientes que los clásicos. Quizás se equivoque, quizás no. Nos lo cuenta en Vladimir V. Kisil, “Computation and Dynamics: Classical and Quantum,” ArXiv, Submitted on 8 Sep 2009.

Kisil nos recuerda que toda implementación física del algoritmo de factorización de Peter Shor requiere que reensamblar un circuito cuántico cada vez que en la entrada del algoritmo se introduce un número (pseudo)aletario. El coste de este reensamblaje (programación en palabras de Kisil) debe ser incluido en el coste total y en la práctica es muy alto. Lo mismo nos recuerda para el algoritmo de Grover para la búsqueda de números que requiere múltiples repeticiones en cada una de las cuales se destruye el contenido de la base de datos (cuando se mide, el estado cuántico colapsa). El resultado es que reescribir la base de datos (volver a preparar su estado cuántico) múltiples veces, con un costo mucho mayor que la ventaja obtenida con el algoritmo cuántico.

¿Podrán ser superadas estas barreras algún día? ¿Se podrán construir ordenadores cuánticos que no requieren de la intervención constante de procesos clásicos para su ejecución? Kisil es pesimista al respecto, de ahí su conjetura. La Mula Francis, por el contrario, se encuentra entre los optimistas.

La importancia de la topología de una red eléctrica de alto voltaje

Los biólogos tienen problemas para obtener los parámetros exactos para las redes génicas, de transcripción y metabólicas que estudian. Para ellos, la topología de la red está relacionada con su función. Un estudio teórico de la topología de la red eléctrica de alto voltaje de Italia muestra que lo mismo pasa con las redes de transporte eléctrico. Los autores han introducido un parámetro de calidad de servicio (QoS), calculable topológicamente, que permite determinar las subredes más vulnerables a fallos así como las que son más relevantes para el funcionamiento global de la red de transporte. Curioso para los interesados en matemáticas aplicadas. El artículo, que es fácil de leer para cualquier ingeniero eléctrico, es V. Rosato, L. Issacharoff, G. Gianese, S. Bologna, “Influence of the topology on the power flux of the Italian high-voltage electrical network,” ArXiv, Submitted on 9 Sep 2009.

Evidencias científicas y geológicas del diluvio bíblico de Noé

Nuevos datos apoyan a los sensacionalistas de National Geographic. Un análisis de las espeleotemas en una cueva kárstica búlgara cerca del Mar Negro muestra que 5500 años antes de Cristo las lluvias fueron 53 veces más intensas que la media de la época. ¿Durante cuánto tiempo? No se sabe bien, el registro geológico tiene una resolución de solo 120 años. Si dichas lluvias hubieran ocurrido en uno o dos años podrían ser el famoso diluvio de Noé: se estima que el nivel del agua del Mar Negro creció unos 150 metros. Estos resultados son similares a los ya observados por dos expediciones patrocinadas por National Geographic. ¿Qué pudo provocar este diluvio? Los autores del estudio proponen, sin pruebas científicas, que fue el resultado de la colisión de un gran asteroide o cometa contra el Sol, lo que provocó un rápido incremento de la radiación solar. Yo soy escéptico ante este tipo de artículos, pero seguro que a alguno de vosotros le resulta curioso. Para ellos, el artículo técnico es Y. Y. Shopov et al. “Noah’s Flood and the Associated Tremendous Rainfall as a Possible Result of Collision of a Big Asteroid with the Sun,” ArXiv, Submitted on 9 Sep 2009 (aunque el artículo original es de 1997).