La pornografía hace 35.000 años y la teoría del caos

Dibujo20090514_ivory_pronography_representation_woman_science_magazine_marketing¡Cómo cambia una noticia en función del titular! Un artículo científico puede ser algo frío como el hielo. Sin interés para nadie. O una noticia que llama la atención de todos los medios. Un artículo en Nature publica el descubrimiento de la estatuilla de marfil de mamut de una «diosa» femenina más antigua. Bueno, muy bien, qué bonito. Science «vende» el descubrimiento como el de una estatuilla de marfil de una mujer «bien dotada» y sugiere el nacimiento de la pornografía hace más de 35 mil años. No solo es una de las esculturas más antiguas conocidas y la más antigua conocida que representa una figura de una mujer. ¡Es una prueba de la existencia de la pornografía hace 35 mil años! Y más aún, Andrew Curry en Science nos sugiere que las primeras esculturas humanas tenían un sentido «erótico» (al menos las únicas que se han conservado). ¡Bonita vuelta de hoja! Amigos, el marketing es así. El artículo es Andrew Curry, «The Earliest Pornography?,» ScienceNOW Daily News, 13 May 2009 .

Una estatuilla (6 cm de alto y 3.4 cm de ancho) tallada en un cuerno de marfil de un mamut con pechos exagerados y una vagina «enorme» y bien detallada. En la línea de la famosa «Venus» de Willendorf, descubierta en 1908, aunque con menos de 25 mil años de antigüedad, la gran pregunta es ¿para qué querían estas estatuillas? ¿Qué ritual (quizás es el que estás pensando) justificaba dichas representaciones femeninas? Para un hombre «norteamericano» (debería decir occidental) moderno el simbolismo sexual es obvio. ¿Lo será también para un hombre (mujer o persona, como quieras) de hace 35 mil años? Quizás nunca lo sabremos.

La historia de la pornografía o la pornografía como parte de la historia. La química como excusa para hablar de pornografía. ¿Comorrr? En Todo químico debería conocer la teoría del caos, Publicado por emulenews en Abril 11, 2009 , empezabamos «¿Qué es la pornografía? El juez Potter Stewart en el caso “Jacobellis contra Ohio” lo tenía claro: ”es difícil definirla, pero la reconozco cuando la veo.” Lo mismo pasa con la teoría del caos en química.«

«Metarrevistas» de investigación, «revistas virtuales» y la recomendación «automática» de artículos

Dibujo20090514_Dave_Laslo_ photographed_by_Gordon_Gore_hairy_shockedHay demasiadas revistas de investigación como para que un científico pueda leer todos los artículos que se publican sobre su campo de investigación. Una solución son las «metarrevistas» o «revistas virtuales» que enlazan artículos sobre un tema determinado que aparecen en otras revistas. La utilidad de las metarrevistas es grande si su foco de atención es muy específico. Ejemplos son Virtual Journal of Biological Physics Research, Virtual Journal of Nanoscale Science & Technology, y hay algunos más. Los editores seleccionan los artículos que consideran que son interesantes enter los que hayan sido recientemente publicados en un conjunto de revistas y los enlazan en la propia. ¿Qué problema tienen estas revistas? Que no pueden ser citadas, sólo se puede citar a la fuente original. ¿Qué ventaja tienen? Si confiamos en la labor del editor, nos ahorraremos mucho trabajo. ¿Se puede confiar en la labor del editor o editores? Por ahora yo no creo que muchos confíen, pero tiempo al tiempo. Así nos lo recuerda Jack Sandweiss, «The Future of Scientific Publishing,» Physical Review Letters 102: Art. No. 190001, 2009 .

Sandweiss especula con la posibilidad de que algún día exista una herramienta software de asistencia a los investigadores que a partir de una descripción de sus intereses en investigación les seleccione los artículos recientemente publicados más importantes o interesantes en dicha línea de investigación, incluyendo preprints, artículos en congresos y tesis doctorales. Una herramienta basada en Google Scholar que utilice técnicas de Inteligencia Artificial para apoyar a los investigadores. La idea no es mala. De hecho, en la Universidad de Málaga ya se han desarrollado experiencias en este línea, aunque no para recomendar artículos de investigación sino programas de televisión (algo más prosaico pero similar, al fin y al cabo).

David Bueno Vallejo y su grupo de investigación han desarrollado un Recomendador de Programación de TV. Se trata de un «servicio web capaz de desarrollar una programación televisiva a la carta ajustada al perfil del usuario,» según sus dos artífices David Bueno y Javier Recuenco. «El sistema va aprendiendo de ti y cuanta más información le des, va mejorando las recomendaciones, enviando al usuario cada día un correo electrónico con las sugerencias para la jornada», afirmó Bueno en la presentación del proyecto. Por cierto, acabo de comprobar el enlace oficial del sistema y no funciona. No sé si ya lo han eliminado o si ha cambiado. En cualquier caso, lo importante aquí es que la idea se puede extrapolar a otros contextos más allá de la «comercial» televisión.

Por cierto, no puedes dejar de visitar Sticker Shock ¿cuánto vale la subscripción a una revista internacional? Sin palabras.