La “bonita” historia de Physical Review Letters

dibujo20090207physicalreviewlettesfirstissue1Physical Review Letters es la revista de investigación en Física de mayor prestigio [1]. No es la que tiene el índice de impacto más alto, pero sí es la que tiene mayor prestigio. Por ejemplo, tiene el índice-h más alto (267) de todas las revistas de Física y Astronomía según SCImago. Sam Goudsmit, que era el editor de Physical Review, decidió publicar la sección de artículos cortos, Letters, de forma separada como revista independiente. Así nació la revista Physical Review Letters. Goudsmit eligió como editor principal a George L. Trigg [2]. 

Desde el nacimiento de Physical Review en 1893, la revista presenta dos tipos de artículos: los artículos regulares (Papers) y las “contribuciones menores” (Minor Contributions). Estos últimos comprendían notas científicas breves, noticias sobre congresos y revisiones de libros. En 1925, estos artículos breves pasaron a llamarse “comunicaciones rápidas” (Rapid Communications). En 1929, se les volvió a cambiar de nombre y se llamaron “cartas al editor” (Letters to the Editor). Hasta 1950, estas cartas al editor no pasaban por un proceso de revisión y eran aceptadas o rechazadas directamente por el Editor. Pero Sam Goudsmit, nuevo editor de Physical Review, que trabajaba en el Brookhaven National Laboratory, decidió consultar a sus colegas sobre algunas Letters, consultas que acabaron siendo “revisiones por pares.” Esta práctica se convirtió en norma y prácticamente todas las Letters eran enviadas a revisores. Ello retrasó el tiempo medio de publicación de estas comunicaciones cortas.

Lo sorprendente es que muchos investigadores (autores) se dieron cuenta de que podían establecer la prioridad sobre un descubrimiento gracias a estas comunicaciones cortas (Letters). “Una letter de 600 palabras es tan fiable para ello como un artículo de 6000,” en palabras de Robert Adair. Goudsmit quiso aprovechar la situación y propuso que las Letters se publicaran de forma separada. El resultado fue el nacimiento de Physical Review Letters.

La revista nació como quincenal el 1 de julio de 1958. El número de páginas por ejemplar creció tan rápido que ya en 1964 tuvieron que empezar a publicarla semanalmente (desde el 6 de enero, volumen 12, número 1) .

Una revista de artículos rápidos tiene que llegar rápido a los lectores. Los subscriptores empezaron a quejarse por el retraso con el que recibían el ejemplar semanal. Mike Fleming le dijo a Trigg “¿por qué le decimos a correos que califique la revista como un periódico (diario)? La clasificación llamada “newspaper handling,” garantiza que la revista llega (al menos en EE.UU.) en un máximo de 24 horas. Y llegar llegaba. Trigg más tarde se enteró que en correos (U.S. Post Office) clasificaron la revista de “física” (“Physical”) junto a las revistas de boxeo. Lo que “convino” a la revista, ya que las revistas de “boxeo” tienen que llegar a tiempo, “faltaría más.” Esto me recuerda el dicho de “ese hombre no vino como convino, sino como con vino.”

¿Qué papel tenía Trigg como editor principal? Un papel muy activo. Ayudaba a elegir los revisores. Leía todos los informes de los revisores. Siempre tomaba la decisión final sobre si un artículo se aceptaba o se rechazaba. Bueno, casi siempre. El “dios” Sam Goudsmit empezó a “meterse” por medio. Se dedicó a revisar los artículos que Trigg rechazaba. Y algunas veces, vetó sus rechazos, aceptando lo que él hubiera rechazado. Aún así, la relación de ambos tenía “buen feeling” y en mayoría de las veces coincidían.

¿Por qué acabará siendo recordado Trigg en un futuro? No por su carrera investigadora, sino por haberle dado a Physical Review Letters “su estilo único.” Al menos así lo quiere creer el propio Trigg.

[1] Philip Ball, “Prestige is factored into journal ratings,” Nature 439: 770-771 (16 February 2006).

‘Y-factor’ measures quality as well as quantity of citations: combines the ISI Impact Factor (IF) and Google’s PageRank (PR) algorithm. The IF places Reviews of Modern Physics at the top of the list, but the Y-factor shifts to Physical Review Letters as the most influential.

[2] George L. Trigg, “The Origin of Physical Review Letters,” APS, Physical Review Letters, November 21, 2008.

I heard Sam Goudsmit calling my name. He said, “George! I’ve been wondering where you were. I have a job for you.” We found a place where we could talk easily, and he described his idea for Physical Review Letters and invited me to become Assistant Editor of the new journal. I was taking a sabbatical from my faculty position at Oregon State College (now University), spending my time at Harvard and MIT, in the academic year 1957-1958. 

2 pensamientos en “La “bonita” historia de Physical Review Letters

  1. Salud!!!!

    Desde que conozco este tu blog, mas o menos 4 meses, puedo asegurarte que lo visito diariamente, espero con ansiedad nuevos artículos y los leo con fruición, interés y alegría.

    El problema es que dejé de estudiar muy joven, no entiendo absolutamente nada de lo que dices en lo técnico, acabo los artículos igual que los comienzo, pero con la curiosidad mucho más excitada, ciertamente, poco a poco voy comprendiendo mi pasión por lo desconocido, la Física me apasiona y no la entiendo en absoluto.

    Solo mando este post para animarte, que seguro no soy el único que sin siquiera comprender lo que lee, entiende ente blog como adictivo, soy incapaz de evitar su lectura por mucho que me complique la vida hacerlo, por mucho que al acabar sienta estupidez personal, al menos siento un tremendo placer de vivir acompañado por gentes que con ideas claras.

    Seguiré atento sin dejarme una sola coma de tus artículos, perdonarás que no siempre acuda a los enlaces que pones, descaradamente eres el humano que más documentación aporta en toda la red conocida, de veras que resulta admirable, no se sabe de donde sacas tantos datos, pero los das.

    Ya basta de flores, pero ya son meses y meses de silencio como lector y deseaba hacerte sabedor de que al menos tienes a un lector que pese a no comprender la base, sí entiende la esencia y capta el sentido, al menos eso creo, y lo disfruto muy mucho.

    No descarto que llegue un día y comprenda alguna cosa, puede que un hematoma muy grande o una embolia cerebral me aporte mejoras para la misión, aunque no importa en exceso, ya lo paso bomba en los artículos históricos que si comprendo, del resto seguiré atento a ver que pasa.

    Por muchos años lo disfrutes.

  2. Cuatro años después, suscribo palabra por palabra el anterior comentario.
    Yo me asomo a este “sitio maravilloso” todavía no hace dos meses, y de verdad que me he quedado
    atrapada. Las cuestiones técnicas quisiera entenderlas, pero ante la imposibilidad disfruto de la variedad de temas y los diferentes puntos de vista.
    Francis no sé si leera estas. Si es así aprovecho para darle las gracias por ofrecer tantísimo y abrir “ventanas y puertas”.
    Un saludo

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