La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar… o sus estrategias de huída

Matar una mosca al vuelo es difícil. Es más fácil cuando está posada. Matar a una cucaracha, un animal mucho más grande, tampoco es fácil. La cucaracha se da la vuelta (gira 180º) y selecciona aleatoriamente una trayectoria de huída de aproximadamente 90º, 120º, 150º y 180º relativa al “enemigo,” como ha demostrado el italiano Paolo Domenici y sus colaboradores. La elección aleatoria entre estas cuatro posibilidades es fundamental para que los predadores no puedan aprender su estrategia de huída y predecir por dónde huirán. ¿Cuál es el mecanismo neuronal que controla esta respuesta? Nadie lo sabe, aún. La cucaracha Periplaneta americana sigue dando mucho que hablar.

dibujo20081219cucarachahuida1Os he extraído la figura clave del artículo técnico original

Paolo Domenici, David Booth, Jonathan M. Blagburn, Jonathan P. Bacon, “Cockroaches Keep Predators Guessing by Using Preferred Escape Trajectories,” Current Biology 18: 1792-1796, 25 November 2008 . La figura no requiere muchas explicaciones (han estudiado el comportamiento de las 86 cucarachas de una colonia experimental que vive en su laboratorio).

La cucaracha (un blátido) es un animal sorprendente que le da asco a la mayoría de la gente (especialmente las mujeres). Como plaga son difíciles de eliminar por su resistencia a los insecticidas (por ejemplo, todo el centro de Málaga capital en verano está plagado de blátidos). La cucaracha es un animal que destaca entre los insectos sociales por la complejidad de su comportamiento. Su neurofisiología es objeto de gran número de estudios científicos y este estudio sugiere que la red neuronal responsable de su conducta de huída debe ser especialmente sencilla, con lo que será objeto de gran número de estudios en los próximos años, aunque suficientemente impredecible para garantizar que nos costará trabajo predecir por dónde huirán.

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El problema de saber leer en chino pero no ser un chino

dibujo20081219portadamaxplacnkforschung1Muchos dobles sentidos y giros linguísticos en un idioma son entendidos por cualquiera que tiene dicha lengua como materna, pero pueden pasar desapercibidos a quienes la han aprendido a posteriori.

Al Instituto Max Planck le han puesto los colores. El equivalente al español CSIC en Alemania ha publicado un número especial de su revista MaxPlanckForschung dedicado a la ciencia en China en cuya portada aparece un poema en chino. Para quien no sabe leer el chino es solamente una tabla de caracteres chinos. Para quien sabe leer en chino, pero no es su lengua materna, es un poema que reza algo así como “Las bellezas del norte se distinguen por su aire de elegancia y encanto. Jóvenes amas de casa de atractiva figura. (…)”. Para un chino este poema reza algo así como “Bellezas del norte, elegantes y encantadoras. Jóvenes amas de casa que te ponen a 100. (…)”

dibujo20081219nuevaportadamaxplacnkforschungEs un texto muy parecido al que aparece en la puerta de muchos prostíbulos de Hong Kong, dice Victor H. Mair, profesor de filología china en la Universidad de Pennsylvania en su blog Language Log, entrada “Burlesque Matinée at the Max Planck Gesellschaft.”

Desde el Max Planck se han disculpado inmediatamente “No se dieron cuenta de que el texto tenía un doble sentido, completamente incomprensible para los lectores cuya lengua materna no sea el chino.” Dice Mair que es  imposible que alguien que conozca el chino tras haber estudiado sólo 2 o 3 años pueda asociar el texto a un mensaje propio de un prostíbulo.

La próxima vez, para no ofender, los editores de la revista, muy alemanes ellos, tendrán que enseñarles el texto a un chino (nativo).

Por cierto, han cambiado la portada en la versión online de su revista y en la versión en inglés de la misma (por supuesto la versión impresa en papel en alemán sigue igual). La nueva portada es la siguiente (para un hispanohablante igual de “críptica”): corresponde al título en chino de un libro del s. XVII escrito por un monje católico.

Los hombres son rojizos y de Marte, las mujeres son verdosas y de Venus

dibujo20081219hombrerojomujerverdeHay algo que ni John Gray en “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus,” podía llegar a imaginar en su famosísimo libro de autoayuda para parejas, el color de la piel de los hombres es rojizo (los hombres son rojos) y el de las mujeres es verdoso (las mujeres son verdes). Esta diferencia de color permite percibir la difference entre un hombre y una mujer (algo útil para que diferenciemos un/a travestido/a de una pareja potencial). Así lo ha demostrado un estudio desarrollado en la Universidad de Brown por el científico cognitivo Michael Tarr y su estudiante de doctorado Adrian Nestor.

Han promediado 200 fotos de caras de hombres y mujeres para obtener la imagen de una cara andrógina (ver figura). Han vuelto más verdes o más rojos algunos puntos distribuidos aleatoriamente en la imagen. Tres voluntarios han determinado si la cara parece de hombre o perece de mujer en una muestra de 20 mil diferentes versiones de esta cara andrógina (algunas más vedosas y otras más rojizas). El resultado es simple: las caras más verdes son asociadas a caras de mujeres y las más rojizas a caras de hombres. Las regiones de la cara más relevantes para esta elección son las mejillas, la nariz y los lados de la boca.

¿Por qué? Los autores no lo saben, aunque proponen que debe haber alguna ventaja evolutiva en esta diferencia de color.

Los interesados en más detalles técnicos sobre el estudio pueden recurrir al artículo original Adrian Nestor, Michael J. Tarr, “Gender Recognition of Human Faces Using Color,” Psychological Science 19: 1242-1246, December 2008 , al que podrán acceder gratuitamente aquí quienes no tengan acceso a Wiley InterScience. Brevemente, han usado una imagen de la Face Database, base de datos del instituto alemán Max Planck, en la que han modificado el color en el formato CIE L*a*b* mediante una algoritmo de corrección del factor gamma. El resto es un análisis estadístico estándar en psicología (usando una Toolbox de Matlab).

En mi opinión, el gran “defecto” de este estudio es que sólo hayan usado 3 probandos (jóvenes estudiantes de Brown). Un estudio más riguroso hubiera requerido utilizar una muestra mucho más grande de probandos. ¿Quieres probar tú mismo?

dibujo20081219hombropixeleshombrerojomujerverde

Si quieres probar tú mismo, clasifica el sexo de las dos imágenes que tienes más abajo, ambas obtenidas de la misma, la superior izquierda solamente añadiendo píxeles más ligeramente más verdosos (una de ellas, ¿cuál?) y más rojizos (la otra, ¿cuál será?). Lo dicho, un artículo pensando en los Ig Nobel, con utilidad para la industria cosmética.