Una pregunta sin respuesta, porque es obvia

Brigitte Bardot, 1958, by Yousuf Karsh.

Acabo de ver una chorrada y quisiera compartirla con vosotros (supongo que muchos ya la conoceréis). Es lo que es, una chorrada.

Atención, pregunta. ¿Cuál es el próximo número en la siguiente sucesión?

2, 10, 12, 16, 17, 18, 19, …

No vale hacerse el “listo” y decir que cualquier número es posible (basta usar un polinomio de grado 7 que interpola estos 7 números y que dé para el siguiente un número cualquiera).

La respuesta es…

Me he sorprendido yo mismo pero me ha resultado obvio cuál es. No os la voy a decir. ¿Me estaré haciendo viejo?

PS: por cierto, el número de comentarios en este blog, por primera vez, ha superado, ya definitivamente, el número de entradas escritas por un servidor. Ahora mismo hay 354 comentarios y solamente 344 entradas (sin contar ésta). Ya me es imposible venceros… Enhorabuena a todos.

PS: la foto de Brigitte es para distraeros de vuestra tarea y para que os resulte más difícil que a mí responder a la pregunta.

La ciencia a golpe de “ejércitos” de chinos (o habrá que trabajar más que un chino)

Feria para que estudiantes universitarios chinos encuentren trabajo (provincia de ShangDong).

¿Qué tiene que hacer España para lograr un nuevo premio Nobel en ciencias? ¿Se puede hacer algo desde las políticas de ciencia e innovación? ¿Qué han hecho otros países que habiendo estado durante “siglos” fuera de la ciencia están retornado “fuerte” a ella? Pongamos un ejemplo, China.

FUENTE de la foto.

El gobierno chino de Deng Xiaoping decidió hace 20 años que el papel de China en la Ciencia debía cambiar. China tenía que volver a estar en la élite científica mundial. ¿Cuál fue su primer paso? Reunió en Pekín a importantes científicos miembros de Academias de Ciencias de todo el mundo del 14 al 18 de septiembre de 1987 en un encuentro internacional para decidir qué hacer. Mohamed Hassan, que fue invitado como miembro de la Academia de Ciencias de Trieste, Italia, nos cuenta qué pasó allí en “Beijing 1987: China’s coming-out party,” Nature, 455: 598-599, 2 October 2008 . Hassan es ahora miembro de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo (TWAS, Third World Academy of Sciences), creada por Abdus Salam (Nobel de Física en 1979), pakistaní de nacimiento, que también fue invitado (quizás, la “estrella” del evento). 

El gobierno chino así como la mayoría de los científicos que fueron invitados a la reunión lo tenían claro, para que China resurgiera como potencia económica global era necesario que resurgiera en Ciencia y Tecnología. China quería ser, como primer paso, el gran “motor” de la ciencia y técnica en el tercer mundo. Ser como los “EEUU” del tercer mundo. Su segundo paso, será convertirse en el gran “motor” de la ciencia y técnica mundial. ¿Lo logrará? Tiempo al tiempo.

China tiene ciertos paralelismos con España, valgan las distancias. La Academia de Ciencias China fue creada en 1949, dos meses después del Inicio de la Revolución Comunista China (el CSIC español fue creado en 1939 unos 8 meses tras el Fin de la Guerra Civil). En 1949, China tenía unos 550 millones de habitantantes, de los que unos 50 mil se dedicaban a la ciencia y/o tecnología en unos 30 institutos científicos (en 1939 en España había unos 25 millones de habitantes). En 1985, China ya contaba con unos 10 millones de personas trabajando en prácticametne todos los campos de la ciencia y tecnología, unos 2 millones de alumnos universitarios en unas mil universidades, y unos 300 mil investigadores activos (en 1985 en España había unos 791 mil alumnos universitarios en unas 58 universidades).

J. Rogers Hollingsworth, Karl H. Müller, & Ellen Jane Hollingsworth, “China: The end of the science superpowers,” Nature, 454: 412-413, 24 July 2008 , nos recuerdan que la superpotencia que ha dominado la ciencia durante los últimos siglos ha ido cambiando continuamente. De 1735 hasta 1840, Francia lideró la ciencia en el mundo. Alemania la dominó desde los 1840s hasta los 1920s. Luego vino Gran Bretaña, desde los 1920s hasta los 1940s, y finalmente los EEUU, tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, quienes todavía dominan la investigación mundial. Más del 50% del 1% de los artículos más citados, así como casi el 30% de todos los artículos publicados tienen un coautor afiliado en EEUU. La historia muestra que la superpotencia que domina la ciencia es la superpotencia que domina la economía. Cuando el dominio económico declina, también lo hace el científico. EEUU cederá su trono a China en unas décadas.

Ahora mismo, La República Popular China (September 2008) según Essential Science Indicators es el país #12 por número de citas, #5 por número de artículos, y #116 por número de citas por artículo (de un total de 148 países). Por comparación, según la misma fuente, España (February 2008) según Essential Science Indicators es el país #10 por número de citas, #9 por número de artículos y #40 por número de citas por artículo (de un total de 147 países). Por supuesto, EEUU se lleva la “pera”, porque es la “repera”, siendo #1 por citas, #1 por artículos y #5 por citas por artículo (por cierto, hay países con un sólo artículo, citado 5 veces).

Estos datos son de publicaciones con índice de impacto. Muchas revistas científicas chinas todavía no tienen índice de impacto. En el número total de publicaciones en revistas (con o sin índice de impacto) China ostenta el puesto #2, siendo EEUU el #1, más aún, es el #3 en número de tesis doctorales defendidas al año (fuente Editorial “China’s challenges,” Nature, 454: 367-368, 24 July 2008 ).

El futuro de la ciencia parece estar en manos de ejércitos de chinos. Estadísticamente, estar entre los 10 más inteligentes de España es como estar entre los 250 más inteligentes de china. Afortunadamente, todavía, todos no se dedican a la ciencia.

Jugando con esferas pegajosas cual blandiblub o blandi-blood

De niño recuerdo haber jugado con el “Blandi Blub” de Congost. El anuncio de 1978 decía “Puedes exprimirlo, romperlo, pegarlo, alargarlo… Es frío, húmedo… ¡¡Es fabuloso!!” No, no soy un nostálgico de los 80s, como otros.  A mí no me gustaba mucho este fluido viscoelástico que se ensuciaba de polvo con una gran facilidad y que ensuciaba con gran facilidad, para desagrado de nuestras madres. Aunque en aquella época yo no apreciaba la belleza de las colisiones entre fluidos viscoelásticos y superficies sólidas, con el Blandi Blub hice mis primeros “experimentos” con dichos fluidos.

Me ha recordado esto el video que inicia esta entrada, “The bounce-splash of a viscoelastic drop,” de Federico Hernández-Sánchez, René Ledesma, y Roberto Zenit Roberto, ArXiv preprint, 10 Oct 2008 , que tras presentar las diferencias entre el choque entre una pelota sólida y una gota de agua líquida con una superficie, se concentran en los choques entre una gota de fluido viscoelástico (entre líquido y sólido). Los resultados, como podéis apreciar en el video, son curiosísimos.

Fluido newtoniano es un fluido viscoso en el rozamiento tangencial a una superficie es proporcional a la variación espacial de la velocidad. La mayoría de los fluidos que nos rodean son newtonianos, como el aire, el agua, la gasolina y muchos aceites. Sin embargo, no todos los fluidos son newtonianos. Los fluidos no newtonianos son más complicados y el mismo concepto de viscosidad (definido y constante) no está definido. Sus propiedades reológicas (“viscosas”) son mucho más complicadas. Hay muchos fluidos newtonianos en nuestras modernas ciudades, como pinturas, miel, o mermelada, y muchos materiales entre fluidos y sólidos como arcillas, plastilina, o alquitrán. Los fluidos no newtonianos más estudiados son los viscoelásticos. El vídeo objeto de esta entrada ilustra muy bien las propiedades de este tipo de fluidos.

En el video se dejan caer gotas de 2.2 cm de diámetro de un fluido viscoelástico (mezclas acuosas de gelatina) desde diferentes alturas, con objeto de producir colisiones de diferente velocidad en el momento del impacto. En este problema el número adimensional más relevante es el número de Weissemberg (We) el cociente entre el tiempo de relajación del fluido viscoelástico y un tiempo característico del proceso implicado. ratio of the relaxation time of the fluid and a specific process time. En las simulaciones del vídeo We=tau*U/D, donde tau es el tiempo de relajación del fluido, U es la velocidad de la gota en el momento del impacto y D es el diámetro de la gota. Para We muy grande, tenemos comportamiento de líquido. Para We muy pequeño (próximo a cero), tenemos comportamiento de sólido.

El más interesante de todos es el último experimento, para We grande. La gota se “espachurra” formando una fina capa de fluido, para instantes más tarde, debido a su elasticidad, recobrar una forma de gota, aunque deformada y rebotar casi como un sólido. Espectacular. Yo nunca lo había visto. Es el clásico resultado que afirma la teoría, que cuando lo ves en vivo y en directo (o en vídeo) te deja boquiabierto.