Entre el Amor y la Vida. Reflexiones sobre la abstracción y la negación del objeto [por Fernando Ruiz Villaespesa]

Amor grabado de Fernando Ruiz Villaespesa.

Amor. Obra-grabado de Fernando Ruiz Villaespesa.

Copiado de la página web del artista granadino afincado en Málaga Fernando Ruiz Villaespesa.

“Por suprematismo, se entiende la supremacía de la sensibilidad pura en las artes, entre ellas, las plásticas” Casimir Malevich.

El valor de la obra de arte reside, exclusivamente, en la sensibilidad con que se expresa, reside, igualmente, en la energía creadora que deposita el artista sobre el soporte en el que fija la representación gráfica de su sensibilidad.

La forma de representación de las obras de arte no determina, en absoluto, el valor especifico que contiene cada una de ellas, este valor solo puede ser medido mediante la captación de la sensibilidad y de la energía creadora depositadas por el artista y aquella que el receptor de la obra de arte sea capaz de recibir y aportar; para ello, el espectador de la obra debe estar condicionado, ante ella, solo por su propia sensibilidad y debe dejarse imbuir e influir, exclusivamente, por lo que siente ante la contemplación de la obra, menospreciando aquello que le trasmitan otros sentidos que, sin duda, le confundirán con el aporte de datos falsos como: identidad, realidad, belleza, armonía, utilidad etc.

El objeto real, como tal, confunde la percepción sensible, la respuesta a la emoción está implícita en la obra que miramos, no permite que nuestra sensibilidad integrada en el subconsciente actúe. Cuando solo existe el frío y estrecho pasillo de lo explicito para acceder al conocimiento, cuando solo podemos llegar a él a través de ese camino marcado, no hay más opción que caminar sobre el rastro de los que lo han recorrido previamente. El autor no deja opción a que la sensibilidad del actor interaccione en la obra que observa, con lo cual la posibilidad de aportar algo a la acción artística que debería ser compartida por ambos, es nula.

Por el contrario, cada uno de los que mira una obra de arte con una visión sensible aporta una parte de esa visión en la acción artística e incrementa el valor artístico de la obra con solo esa mirada sensible y, por ende, comprensiva.

La inquietud del artista comienza cuando tras el largo camino andado da el último y definitivo paso que lo transporta a la nueva senda en la que el objeto y la representación, en la que había creído hasta ahora, se quedan muy atrás, este último paso separará el pasado del futuro y no tendrá vuelta atrás ¡ el cambio se ha efectuado! La sustitución de la realidad común por la realidad íntima e individual se ha consumado y, con ella, la percepción que se tenía antes de la acción artística ha cambiado de forma irremediable.

Todas estas reflexiones pueden llevar a la confusión del lector haciéndole pensar que el que escribe niega todo valor a la representación y al objeto, no cometan ese terrible error, baste el ejemplo de una colección de arte en la que todos los objetos artísticos pertenecieran a grandes maestros del renacimiento y que el propietario de ella consiguiera extraer toda la sensibilidad y energía depositada en las obras por sus autores ( Miguel, Leonardo, Rafael, ), tras ello, buena parte de los críticos, estudiosos del arte y observadores, más o menos cualificados, no notarían el gran cambio operado en ellas, el sujeto sensible, tanto autor como receptor, sí lo apreciaría.

El arte contemporáneo, en su sentido más literal, no puede estar al servicio de nada ni de nadie, solo es la manifestación de la sensibilidad del creador que se expresa mediante su energía artística y su obra. Por lo tanto, la obra puede estar cargada de datos, representaciones, objetos, símbolos, o bien, carecer de ellos pero si está imbuida de la sensibilidad y expresada mediante la energía artística se convertirá así en obra arte.

Cuando la sensibilidad del espectador del arte alcanza la altura sufriente, cuando le es posible trascender la falta de datos, está preparado para reconocer el hecho artístico en objetos y materias cotidianos que son abstractos en su esencia: una sombra, el movimiento del agua, el viento, la luz que se proyecta, una grieta, una roca, un destello…, muchas cosas que nos rodean y que siempre han conmovido profundamente al ser humano, son disformes y, sin embargo, han sido reconocidas como bellas y, por tanto, han inspirado hechos artísticos.

Un paso más sería que, mediante esa percepción el espectador lograra comprender que las acciones sin forma ni contorno, aquellas que no informan de nada preciso, en las que no hay datos que lean el significado, aquellas cuya comprensión requieren un esfuerzo propio, en las que la sensibilidad del receptor es tan importante como la del autor, son hechos artísticos absolutos, como aquellos de los que hablábamos antes, los que nos acompañan desde que el ánima dejó atrás la animalidad.

Concluyo, por tanto, acción o hecho artístico no es aquello que se consagra como tal por el beneplácito: político, crítico, mercantil , ni el sitio en el que se muestre o albergue la obra, sino la cantidad de energía y sensibilidad aportadas tanto por el autor como por el observador del evento artístico.

Vida grabado de Fernando Ruiz Villaespesa.

Vida. Obra-grabado de Fernando Ruiz Villaespesa.

Teoría de cuerdas: matemática pura o aplicada

Me vienen a la mente múltiples aplicaciones de la teoría de cuerdas en teoría cuántica de campos, tras releer que la “dependencia mutua entre ciencia pura y aplicada (…) que tiene por efecto que a menudo la teoría cree y construya, movida por un impulso puramente científico, precisamente aquellas formas que la aplicación práctica necesitará muy pronto para dominar un torrente de problemas venido del exterior,” de Felix Kelin, en Lecciones Sobre la Matemática del S. XIX, quien cree poder “medir el valor de una creación intelectual por este rasero, que alcance o no a sufrir efectos más allá del ámbito de asuntos abstractos en que su creador tenía exclusivamente puesta la vista,” pág 198 de la edición de dicho libro por la editorial Crítica.

Por supuesto, el propio Klein se cura en salud, por si acaso, afirmando “el mundo de ideas matemáticas puras es como un árbol floreciente, tampoco se le puede pedir que todas y cada una de sus flores logradas lleguen además a madurar en fruto.”

La teoría de cuerdas respecto a la teoría cuántica de campos es a la física teórica lo que la matemática pura es respecto a la matemática aplicada. Como todos los físicos teóricos que trabajan en teoría de cuerdas, han estudiado teoría cuántica de campos con anterioridad, y por ello saben la fácil o difícil que es calcular ciertas cosas en el marco del Modelo Estándar, no se ha hecho esperar la aplicación de las nuevas técnicas matemáticas de la teoría de cuerdas en teoría cuántica de campos más estándar. Los resultados son espectaculares. Ciertos cálculos extremadamente difíciles con la matemática estándar en este campo se pueden resolver “fácilmente” usando técnicas de cuerdas. El artículo de Christian Schubert, “Perturbative Quantum Field Theory in the String-Inspired Formalism,” Physics Reports, 355 (2001) 73-234, ArXiv preprint, nos revisa el estado de estas técnicas a finales del 2000. Pero desde entonces se han hecho aún más avances. Hoy en día, estudiar electrodinámica cuántica sin tener en cuenta las técnicas “inspiradas” en teoría de cuerdas (string-inspired) no tiene mucho sentido “práctico”. Especialmente en relación a la resolución numérica o computacional de problemas complicados. Como el propio Christian Schubert, nos hace ver en “QED in the worldline representation,” ArXiv preprint.

Obviamente, si la teoría de cuerdas “mejora” a las teorías cuánticas de campos es porque las incluye como caso particular (por ejemplo, cuando el parámetro de tensión de la cuerda tiende a infinito). Incluso si se descubre que la teoría de cuerdas no es correcta, la matemática que se ha desarrollado para ella puede ser aplicada en teoría cuántica de campos ofreciendo un nuevo enfoque a problemas ya conocidos. Por ejemplo, en teoría cuántica de campos se utiliza un proceso llamado segunda cuantización para evaluar los diagramas de Feynman que surgen en los desarrollos aproximados (perturbativos) de la teoría, ya que en primera cuantización es muy difícil trabajar. Pero en teoría de cuerdas se puede utilizar la primera cuantización (usando integrales de camino de Polyakov, por ejemplo) sin tales dificultades. Cuando estas técnicas inspiradas en teoría de cuerdas son aplicadas en teoría de campos ordinaria se obtienen resultados sorprendentes, casi diría espectaculares, simplificando en extremo ciertos cálculos (eso sí, tras dar un importante “retrueque” técnico y si se domina la “nuevas” herramientas matemáticas de cuerdas). Muchos de los cálculos en el marco del Modelo Estándar que los teóricos tendrán que realizar para interpretar los resultados experimentales del futuro LHC del CERN serán desarrollados utilizando herramientas matemáticas que sin los avances en teoría de cuerdas nunca habrían sido descubiertas. De hecho el congreso anual de teóricos de cuerdas de este año, Strings 2008, se celebrará en el propio CERN.

En resumen, incluso si la teoría de cuerdas acaba siendo un “fiasco”, las técnicas matemáticas desarrolladas bajo su “abrigo” tendrán larga vida en la “caja de herramientas” de todo físico teórico del futuro.

Estrellas de quarks, entre la hipótesis y la realidad (o el caso de la supernova SN2006gy)

La supernova más luminosa observada hasta el momento, SN2006gy (unas 100 veces más luminosa que una supernova típica) es difícil de explicar con las teorías actuales. ¿Podría ser el resultado de una transición entre una estrella de neutrones y una estrella de quarks? Os recuerdo que las supernovas tipo Ia son transiciones de una enana blanca a estrella de neutrones (la enana recibe materia de una compañera, materia que genera luz termonuclearmente, hasta que se acaba y la estrella explota). Si se confirma la interpretación de esta observación, sería la primera observación de una estrella de quarks. Quizás lo mismo ha ocurrido en las supernovas de alta luminosidad SN2005gj y SN2005ap. Así lo sugieren Denis Leahy, Rachid Ouyed, en “Supernova SN2006gy as a first ever Quark Nova?,” Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, Volume 387, Issue 3, July 2008 , Pages 1193-1198 , ArXiv preprint, last revised 10 Apr 2008 .

Sobre las estrellas de quarks, en inglés, os interesará leer el artículo de P. Jaikumar, “Quark stars: features and findings,” European Physics Journal C, vol. 49, pp. 199-203, 2007 (artículo de acceso gratuito). En español es muy interesante el artículo de los cubanos A. Pérez Martínez, Daryel Manreza Paret y A. Ulacia Rey, “Estrellas Degeneradas: Enanas Blancas, Estrellas de Neutrones y de Quarks,” Revista de la Unión Iberoamericana de Sociedades de Física, Vol. 3, No. 1, pp. 38-48, Julio 2007 .

La muerte de las estrellas de la llamada secuencia principal va acompañada de una explosión de supernovas, que deja como remanente una estrella degenerada de cierta masa: enanas blancas, estrellas de neutrones y las hipotéticas estrellas de quarks (aparte de agujeros negros). La estabilidad de estas estrellas degeneradas está sujeta a que la presión de un gas degenerado de fermiones (electrones, neutrones o quarks, según sea la estrella) se capaz de equilibrar la fuerza gravitatoria debida a su masa.

Las enanas blancas son ampliamente conocidas, por ejemplo, Sirio B, la compañera la estrella aparentemente más brillante del cielo, Sirio A. Su diámetro (medido en 2005) de 12.000 km es menor que el de la Tierra, aunque su masa es casi la del Sol, 0.98 MSol. Estas estrellas no son grandes reactores termonucleares, como nuestro Sol, sino que se se mantienen estables gracias a un fenómeno cuántico, el principio de exclusión de Pauli, que impide que dos electrones (en general, dos fermiones) ocupen el mismo estado cuántico, lo que genera una presión que mantiene la estrella compensando la gravedad, aunque sólo si la masa de ésta es menor que 1.44 MSol.

Si el remanente tiene una masa entre 1.44 y 3 MSol se puede formar una estrella de neutrones, de una radio de unos 10 km, con una velocidad de escape enorme, próxima a la mitad de la velocidad de la luz. Las estrellas de neutrones son demasiado pequeñas para ser detectadas, sin embargo, la evidencia experimental indica que forman parte de los púlsares. El núcleo de estas estrellas está compuesto por una fluido de nucleones (neutrones y protones) electrones y muones, con un 95% de neutrones (formando un superfluido) y solo un 5% de protones cuya carga está compensada por otros tantos electrones.

¿Pero existen estrellas aún más densas? Quizás sí, las estrellas de quarks. La teoría de los quarks (cromodinámica cuántica) es tan complicada que es muy difícil estudiar las propiedades de estas hipotéticas estrellas. Su existencia require que con una densidad de materia superalta puedan existir quarks “libres” o sin confinar (normalmente los quarks están confinados, ocultos, en parejas quark-antiquark en las partículas llamadas mesones y en tríos en los llamados bariones, como el protón o el neutrón).

En 1971, antes del desarrollo de la cromodinámica cuántica, Bodmer conjeturó que la materia extraña (formada por quarks arriba, abajo y extraño) es absolutamente más estable que la materia “normal” (el núcleo del isótopo 56 del hierro). Si se confirma, la materia “normal” sería metaestable y comprimida a una densidad suficientemente alta espontáneamente se convertiría en materia extraña. A diferencia de las estrellas degeneradas, la estabilidad de las estrellas de quarks no requiere la presencia de la gravedad para ser estables. Más, aún su radio podría ser menor que el de las estrellas de neutrones. Desafortunadamente, no hay evidencia fiable de su existencia.

Los interesados en información más técnica disfrutarán del extenso artículo de 51 páginas de Dany Page y Sanjay Reddy, “Dense Matter in Compact Stars: Theoretical Developments and Observational Constraints,” Ann. Rev. Nucl. Part. Sci. 56 ( 2006 ) 327-374, ArXiv preprint.

PS (9 de enero de 2009): Permitidme añadir unos artículos interesantes (los dos primeros en español) en este tema, a nivel de divulgación:

Ricardo González Felipe, Aurora Pérez Martínez, Milva Orsaria, Ernesto López Fune, “Estabilidad de la Materia Extraña y Posibles Estrellas de Quarks,” Revista de la Unión Iberoamericana de Sociedades de Física, Vol. 4, No. 1, pp. 13-22, Julio 2008 .

Néstor Armesto y Carlos Pajares, “Líquido de quarks y gluones,” Revista de la Unión Iberoamericana de Sociedades de Física, Vol. 4, No. 1, pp. 3-12, Julio 2008 .

Renxin Xu, “Strange Quark stars: Observations & Speculations,” ArXiv preprint, 24 december 2008 .

Un vídeo con una animación de la NASA que reconstruye la explosión de la supernova SN2006gy (fuente Chandra).

La “nula” correlación entre nota de ingreso y rendimiento académico en la universidad (o al menos para Física en Ingenieros Aeronáuticos)

La nota de ingreso en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos (ETSIA) de la Universidad Politécnica de Madrid(UPM) es de las más altas entre todas las ingenierías en España, todos los años. Por su prestigio, ganado a pulso desde los 1950s, en pleno franquismo, cuando el genial von Karman visitaba casi todos los veranos Madrid canalizando un gran intercambio científico entre una España “en tiempos difíciles” y unos EEUU en plena “lujuría de poder”. Si en los 1950s y 1960s había investigación en España a primer nivel mundial, era en la ETSIA de la UPM. Hasta principios de los 1970s no empieza a “sentirse” la ciencia en “el resto” de la universidad española. Más aún, hasta el curso 2003-2004, la única Escuela Técnica Superior que impartía las enseñanzas de Ingeniería Aeronáutica era la ETSIA de la UPM. Sus alumnos son una “muestra” representativa de los mejores (en cuanto a notas de ingreso) de todas las Comunidades Autónomas Españolas.

Figura 1. Notas de Fóica General I versus nota de ingreso.

Figura 1. Notas de Física General I versus nota de ingreso.

El artículo “El fracaso de la formación científica en la enseñanza preuniversitaria y la L.O.E.,” de L. Conde, J.M. Donoso y E. del Río, Revista Española de Física, Enero-Marzo 2006 , presenta un estudio del rendimiento de los alumnos de las asignaturas de Física General I y Física General II en el primer curso de dicha carrera, y de la correlación entre los resultados en las pruebas de estas asignaturas y la nota de ingreso de los alumnos.

La tesis del artículo es que la nota de ingreso no es un buen predictor del rendimiento futuro de los estudiantes, presentando datos que contradicen este aserto. Las figuras 1 y 2 muestran “los resultados obtenidos por los alumnos de nuevo ingreso en su primer examen de Física General I y Física General II. La puntuación representada (…) es una media ponderada de seis ejercicios teóricos y prácticos diferentes, evaluados independientemente por distintos profesores.” Lo más significativo de las figuras es el bajo coeficiente de correlación (r=0.29) del ajuste por mínimos cuadrados, es decir, la dispersión de los datos es muy grande, que evidencia la mínima relación entre las variables consideradas.”

Conclusión 1: “el abandono de la asignatura (no presentados) se encuentra uniformemente distribuído y no depende de la calificación con que ingresa el estudiante.”

Conclusión 2: “el aprobado en la asignatura no guarda relación con la nota de ingreso: Estudiantes con notas de ingreso muy elevadas se muestran incapaces de superar el curso mientras otros con calificaciones inferiores sí lo hacen.”

Figura 2. Notas de Fóica General II versus nota de ingreso.

Figura 2. Notas de Física General II versus nota de ingreso.

Según los autores, “los resultados evidencian que −en lo que a la Física se refiere− elevadas notas de ingreso (…) no garantizan un buen rendimiento de nuestros estudiantes, y tampoco permiten predecir un buen rendimiento posterior. Los autores tienen fundados motivos para creer que este” resultado “constituye una característica común de todos los estudios de carácter científico o técnico” en España. “Estamos convencidos de que resultados muy semejantes a los de las figuras 1 y 2 se obtienen en todas las Facultades y Escuelas Técnicas.”

AÑADIDO: La crítica a este estudio es obvia, “que los físicos se dediquen a hacer física y que dejen a los pedagogos y psicólogos hacer su trabajo.” Bueno, para ahorraros buscar mucho por Internet, en este artículo tenéis un estudio de “ellos” mostrando que el Rendimiento Académico preuniversitario está muy bien correlacionado con el Rendimiento Académico en la universidad. Si buscáis encontraréis muchísimos más artículos con el mismo argumento.