Un estudio publicado en Nature afirma que la brújula magnética de las aves no se encuentra en su pico

¿Dónde está la brújula magnética de las aves que les permite orientarse en el campo magnético terrestre durante sus migraciones? Una de las hipótesis más firmes era que se encontraba en ciertas células nerviosas situadas en el pico que contenían depósitos de hierro; un nuevo artículo publicado en Nature demustra que estos depósitos se encuentran en unas células inmunitarias (macrófagos) que no están relacionados de ninguna forma con las neuronas, por tanto, la brújula de las aves no se encuentra en su pico. La otra hipótesis más firme es que se encuentra en la retina, pero aún no está confirmada. La magnetita (Fe3O4) y la maghemita (Fe2O3) se encuentran en varias partes del cuerpo de un ave y podrían formar parte de las brújulas que usan para detectar campos magnéticos. Pero los depósitos de estos minerales basados en el hierro tienen que estar asociados al tejido nervioso. En el año 2003 se encontraron depósitos de magnetita en seis lugares específicos del pico de las palomas y se lanzó la hipótesis de que estaban situados en las dendritas de las neuronas y actuaban como sensores magnéticos células. El nuevo estudio propone que estos depósitos de minerales de hierro se encuentran en los macrófagos en lugar de las dendritas (han observado núcleos celulares en estos depósitos, por lo que no pueden ser parte de las dendritas). Por supuesto, el nuevo trabajo no permite excluir la posibilidad de que haya depósitos de magnetita tanto en los macrófagos como en las dendritas. En este sentido, el nuevo artículo viene acompañado de cierta polémica. La resolución de este misterio podría venir de los estudios detallados de la retina de las aves, donde muchos expertos creen que también se podrían encontrar las brújulas de las aves. Nos lo ha contado Henrik Mouritsen, “Sensory biology: Search for the compass needles,” Nature 484, 320–321, 19 April 2012, que se hace eco del artículo técnico de Christoph Daniel Treiber et al., “Clusters of iron-rich cells in the upper beak of pigeons are macrophages not magnetosensitive neurons,” Nature 484, 367–370, 19 April 2012. Por cierto, Mouritsen afirma que ha visto al microscopio las muestras que le han enviado los propios autores y que confirma que se trata de células con núcleo.