Reproduzco aquí un texto que he leído en el Foro “Profesor Anecado” [enlace y comentarios] que refleja la sensación que tienen muchos profesores tras haber leído el informe que la comisión de expertos ha dirigido a Wert. La copia es literal, siento la falta de originalidad, pero mi idea es darle difusión a este texto. En España el esperpento de Don Ramón siempre está a la orden del día.
“El futuro Personal Investigador y Docente (por ese orden) deberá tener en cuenta las siguientes pautas para promocionar o estabilizar su carrera profesional (que no académica):
1. Participar de la “vida universitaria” no te beneficiará en nada, por ello, abstente de interesarte por las asignaturas del grado en el que estés “apuntado”, por ejemplo, o por estar en comisiones o Juntas de Centro. Tu vida universitaria debe centrarse a un despacho cómodo donde escribir (mejor en tu casa).
2. Céntrate pues en escribir, en publicar. La palabra clave ahora es SEXENIO (si lo puedes pedir). Lo demás NO importa.
3. Los cursos, proyectos de innovación, y demás actividades destinadas a mejorar tu formación docente son prescindibles. La docencia pesará poco en tu evaluación, por tanto, da igual ofrecer o no una “docencia de excelencia”.
4. Da igual cómo transmitas el conocimiento, por muchos que tengas. Puedes hablar con la zeta, no saber hablar, o,ser mudo, porque siempre, al amparo del sistema Bolognese, podrás permitirte tener una actitud pasiva en clase.Tu docencia puede limitarse a mandar unos trabajos para hacer en clase o procurar no dormirte cuando los alumnos los expongan. Una buena idea sería aprovechar esos ratos para perfilar algún articulillo. Lo importante es que la poca docencia que se te va tomar en cuenta esté bien evaluada, por tanto, aprueba a mucha gente (no falla).
5. No es necesario que te vuelques en el uso de Nuevas Tecnologías docentes. Prepararte para ello te restará tiempo para investigar. El uso de WORD y del correo electrónico para mandar tus artículos a revistas de impacto es más que suficiente. Hacer bonitos PowerPoints o explorar las posibilidades de plataformas docentes solo es bueno si el tiempo invertido en ello te va a ahorrar esfuerzos para dar clase o para evaluar a los alumnos, aunque esto en realidad de igual, ya que aprobando los alumnos no se quejarán y te valorarán bien.
6. ¿Has pensado en realizar una estancia en el extranjero? ¿Qué edad tienes? Si vives en casa de tus padres y encuentras una beca (ahora hay muchas) puedes salir al extranjero, así aprovechas y escribes. Eso sí, si te vas, asegúrate de que te conservan de algún modo un sitio en tu departamento, ya que vas a tener que irte al menos tres años. Si eres profesor, habla con el Rector, a ver si te puede mantener el sueldo durante estos tres años claro, y a tus compañeros de departamento, que ahora tendrán que dar más clase si te vas, les va a encantar, aunque al menos te tendrán lejos.
7. ¿Quieres ser Decano de una facultad? Procura tener un par de sexenios y, sobre todo, ser amigo del Rector porque él es quien te nombrará. Las Juntas de Centro a partir de ahora estarán poco frecuentadas porque pertenecer a ellas no sirve de nada en el currículum y como ellas no eligen al Decano es de preveer que tampoco lo controlarán. Por cierto, ser Decano no servirá de nada para promocionarte; al contrario, podrá ser tenido en cuenta negativamente, ya que el cargo te quita tiempo para investigar. Eso sí, te da unas pesetillas y te reduce docencia. Un cargo ideal para retirarte o si no tienes ya aspiraciones de progresar.
Esto mismo es prodigable con respecto a Vicedecanos o Secretarios, aunque cuídate mucho de tener sexenio para que te puedan nombrarte como uno de ellos. Así, puesto que ocupar cargo puede ser tenido en cuenta negativamente, aléjate mejor del Decanato, será además un lugar aburrido y con poca gente, porque si para tener cargo académico es necesario tener sexenio/s y no tener ya aspiraciones, y además estar allí no cuenta, en muchos centros será difícil encontrar a gente que ocupe esos cargos. Lo más probable además es que gente joven, allí, poca haya, estarán muuuyyyyy ocupados en publicar.
8. ¿Cuantos años llevas en la Universidad? Si son muchos y no tienes o tienes pocos sexenios, date por muerto. Hay que haber sido productivo desde el principio, ya no te va a dar tiempo a compensar tu falta de actividad investigadora. Así qué prepárate una jubilación anticipada dando clases (te vas a inflar); clases que no pesarán por cierto si alguna vez te evalúan el currículum.
9. Si no eres funcionario aún, no te preocupes. Aunque tengas muchos méritos (investigadores), muchos sexenios y seas un Einstein tampoco vas a ser Titular de inmediato, o nunca lo vas a ser. Tienes que acreditarte. Y sólo se convocarán acreditaciones cuando haya plazas que las respalden. En la situación económica actual plazas habrá pocas y por tanto, también pocas acreditaciones. A esas acreditaciones por tanto acudirán masivamente gente de toda la nación (lo mismo quizá ya catalanes no), así que ten cuidado, porque si no te la dan, lo mismo el de Asturias te saca de tu puesto, ya que detrás de esa acreditación había una plaza convocada en Sevilla y a tí no te la han dado, pero a él, sí.
10. Si tienes un rato, entra en Academia 1.0 y dale al botón. Lo mismo la ya concursada Aneca se cabrea y se lía a dar acreditaciones. Lo dudo. Por cierto, centenas de compañeros tuyos lo estarán pensando, así que date prisa, porque lo mismo en esta semana lo cierran y cambias los criterios. Es lo que han recomendado los expertos. También puedes orar con el también extinto Papa para que alguna disposición transitoria te permita pasar a mejor situación, aunque conociendo la forma de legislar, por Decreto, tan famosa últimamente, no creo que esto se tenga en cuenta.
En resumen, cada situación es un mundo, pero en este nuevo mundo muchos de nosotros, yo al menos, no encontramos cabida.”
Como siempre, me gustaría conocer vuestra opinión al respecto, si os apetece, en los comentarios.












En 2005, Larry Summers, entonces rector de la Universidad de Harvard, afirmó que las diferencias entre hombres y mujeres en ciencia eran innatas. Muchos otros le siguieron cual “corderitos” como Steven Pinker o Peter Lawrence. Summers sufrió críticas y afirmó que en realidad “sólo quería provocar el debate.” En “opinión” de Summers, incluso en un mundo utópico sin discriminación de género alguna, las mujeres serían “peores” científicas que los hombres. Summers aludió el trabajo de Simon Baron-Cohen, quien afirma que los hombres “en media” están biológicamente predispuestos a sistematizar, a analizar, a despreocuparse de los demás, mientras que las mujeres “en media” están biológicamente predispuestas a empatizar, a comunicar, a cuidar a los demás. Otro profesor de Harvard, Harvey Mansfield en su libro “Manliness,” afirma que las mujeres son menos competitivas, no les gustan los riesgos, ni la abstracción y son demasiado emocionales.
Las anécdotas son sólo anécdotas. La ciencia requiere datos. Los estudios científicos sobre los prejuicios a la hora de seleccionar candidatos para plazas científico-técnicas muestran que tanto las mujeres como las minorías tienen las de perder debido a prejuicios inconscientes en los tribunales que los juzgan. Por ejemplo, un estudio encontró que las mujeres que habían obtenido financiación para investigación eran 2.5 veces más productivas que los hombres. La figura de la izquierda presenta la “competencia científica” según tribunales de concesión de proyectos de investigación en función de la productividad científica (número de artículos impactados).
Ben nos pide que, primero, favorezcamos la diversidad en los altos puestos académicos y de instituciones científicas. Mujeres, lesbianas, gays, bisexuales, transexuales (como él/ella), afroamericanos, asiáticos, latinos, …, son necesarios en las más altas esferas para que “se cuiden” de que la discriminación de las minorías desaparezca. Hay que ayudarles ya que sin ayuda, los líderes actuales nunca les dejarán ser líderes.
En la Universidad de Wisconsin-Madison llevan unos años desarrollando el Programa de Docencia para Becarios (Teaching Fellows Program) que pretende desarrollar las capacidades docentes de los becarios de investigación. El foco está en las técnicas de enseñanza basadas en el alumno (os suena “bolonios”) y en las técnicas de enseñanza activas, con énfasis en que los estudiantes de grado aprendan a “investigar” de mano de los jóvenes doctores, en sus primeros años como docentes, cuya prioridad es la investigación y no la docencia.

