
F. Sergio, J. Blas, G. Blanco, A. Tanferna, L. López, J. A. Lemus and F. Hiraldo, “Raptor Nest Decorations Are a Reliable Threat Against Conspecifics,” Science 331: 327-330, 21 January 2011. ¿Qué pasará con este artículo en Science? Tiene toda la pinta de haber sido obra de Sergio y Blas, y que Lemus (y los demás autores) solo han cedido su firma. La cuestión es, cómo se lo explicará el CSIC al editor de Science (cuando se entere).

Jesús A. Lemus and Guillermo Blanco, “Cellular and humoral immunodepression in vultures feeding upon medicated livestock carrion,” Proc. R. Soc. B 276: 2307-2313, June 22, 2009. Un artículo muy importante de Lemus que llegó a ser noticia de la semana en Science, “Antibiotics bad for vultures,” Science 323: 1651, 27 March 2009.
Matthias Vögeli, Jesús A. Lemus, David Serrano, Guillermo Blanco, and José L. Tella, “An island paradigm on the mainland: host population fragmentation impairs the community of avian pathogens,” Proc. R. Soc. B 278: 2668-2676, September 7, 2011.
Rafael Méndez, “El CSIC investiga si un científico de Doñana alteró estudios,” El País, 26 feb. 2012, nos informó que “Jefes y colegas denuncian a un veterinario al sospechar de miles de datos de virus en aves; el experto en patógenos defiende su trabajo, pero admite un problema de “falta de confianza.” Jesús Ángel Lemus Loarte, veterinario contratado en la Estación Biológica de Doñana (Sevilla), alteró o inventó datos en decenas de estudios durante años. Lemus fue denunciado por jefes y compañeros el pasado 23 de diciembre de 2011. El investigador ha firmado una veintena de estudios en revistas prestigiosas como Science o PLoS, por lo que la retirada de estos artículos sería un duro golpe para la ciencia española. Lemus defiende sus resultados, aunque afirma que desconoce la investigación en marcha.”
Rafael Méndez, “El CSIC sospecha que un científico falso firmó en seis de sus estudios,” El País, 13 mar. 2012, nos informó que “El Comité de Ética del CSIC busca un fantasma. Un fantasma con un buen currículo académico, con al menos seis publicaciones científicas en revistas internacionales. Firma como Javier Grande y ha figurado como investigador de dos institutos públicos, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC). En los estudios aparece junto a Jesús Ángel Lemus Loarte, el científico investigado por un presunto fraude que consistiría en inventarse o alterar datos de patógenos y presencia de antibióticos en decenas de estudios. El problema es que Grande no aparece en ninguna base de datos del CSIC. Nunca ha estado contratado, según confirman en los dos centros.”
Rafael Méndez, “El investigador investigado inventó seis estudios en su currículo académico,” El País, 14 mar. 2012, nos informó que “El currículo de Jesús Ángel Lemus Loarte que hasta ayer aparecía en la página web del Museo Nacional de Ciencias Naturales, organismo público dependiente del CSIC, incluye una serie de estudios científicos inexistentes. Son publicaciones con nombres del tipo “Distocia y cesárea paradorsal en un caimán de anteojos”, pero cuando uno acude al número de la revista Journal of Zoo and Wildlife Medicine en el que debería aparecer lo que se encuentra es “Infección por Mycobacterium asiaticum en un tití de manos doradas (Sanguinus midas)”, realizado por investigadores de la Universidad de Florida. En 2006 Lemus, que trabaja en el CSIC con una beca de investigación, supuestamente publicó en el número 24 de la revista The Journal of Avian Medicine and Surgery el estudio “Estado de salud de paseriformes invernantes en libertad en un hábitat de montaña”. El problema es que el número 24 de esa revista es de 2010. Así hay otros cuatro más. Lemus negó por teléfono ser el responsable: “Ese currículo es del año de la polka (…) Ese currículo no lo he colgado yo porque yo no tengo acceso”. A estos seis artículos inexistentes hay que sumar los seis que firmó junto a un investigador fantasma.” Se trata del supuesto Javier Grande, quien supuestamente realizaba análisis de muestras para los estudios.”
Rafael Méndez, “El hombre que imaginaba la ciencia,” El País, 17 mar. 2012, nos informó que “Jesús Ángel Lemus Loarte “era muy inteligente, pero le gustaban el campo y los animales más que estudiar,” por ello tardó tanto en licenciarse. “Era listo y tenía mucha labia, pero nunca era claro. Siempre escondía algo.” En 2006 publicó su primer artículo científico junto a Guillermo Blanco y Javier Grande; el problema es que Javier Grande es, hasta hoy, un fantasma. Nadie le conoce. En 2010 defiende su tesis doctoral en el campo correcto, tras el caso de la gripe aviar, virus y bacterias en aves eran un foco creciente de preocupación para la salud pública; había dinero e interés. “Lemus era muy eficaz. Si les dabas muestras de aves para analizar patógenos o antibióticos siempre estaban a tiempo y lo mejor es que siempre había un resultado publicable.” Lemus sigue publicando y crece su currículo; publica en PLoS One y hasta en Science, nada que ver con las revistas de segunda fila en las que imaginaba publicar años antes. Le pidieron muestras para cotejar ciertos resultados, pero argumentó que “el tema no es de gran interes para una publicación científica;” los resultados “o eran errores de secuenciación o sería una cepa muy extraña.” Gente de su grupo de investigación propuso ceder muestras, pero Lemus se negó.”
“Sus compañeros de Doñana ya no pudieron disimular sus sospechas y le tendieron una trampa. Le mandaron muestras de plasma duplicadas. Las que procedían de zonas infectadas iban etiquetadas como limpias y viceversa. Lemus cayó en la emboscada. Además, otros investigadores enviaron muestras de las cotorras al laboratorio de referencia del Gobierno y los resultados no aparecían. La empresa que supuestamente hacía análisis para Lemus afirmó que no habían analizado muestras para él. Otra fuente de los análisis (un tal Javier Grande) tampoco aparece, es un fantasma. “Grande era un tipo que analizaba las muestras. Yo tuve intercambios de correos con él.” El 23 de diciembre de 2011, la cúpula de la Estación Biológica de Doñana denunciaron el caso al Comité de Ética del CSIC, que aún sigue la investigación.”
“Lemus mantuvo una breve conversación con El País; mantiene que todo es “una cacería” contra su persona. Lemus, lo niega todo y amenaza con demandar a El País, admitió que en el CSIC “hay mucha presión por publicar.” Miguel Delibes, miembro del Comité de Ética del CSIC, sigue el caso con tristeza y reflexiona sobre cómo puede llegar a ocurrir algo así: “La ciencia ha dejado de ser lo que era. Antes todos los autores eran responsables de un artículo, pero ahora se publican artículos con 30 autores que no se conocen más que por correo electrónico.” Explica que hay engaños muy difíciles de detectar. Delibes ya no acude a las reuniones del Comité de Ética del CSIC, desde hace un año, porque una revista retiró un artículo científico suyo por no citar la fuente de uno de los datos. Él ha pedido amparo a dicho comité y confía en terminar ganando el caso (aunque el artículo sigue retirado). El caso ha sembrado la inquietud en muchos científicos, que consideran que en plena ola de recortes lo último que necesita la ciencia en España es retirar una serie de estudios científicos.”
Sin palabras, todo esta mierda me deja sin palabras.