Las simulaciones por ordenador de la evolución se suelen centrar en el genotipo y en el fenotipo, obviando el papel del desarrollo embrionario. Dos españoles publican en Nature una simulación de la evolución del diente de los mamíferos que lo tiene en cuenta. Isaac Salazar-Ciudad, ahora en la Universidad de Helsinki, Finandia, que fue Contratado Ramón y Cajal en la Universidad Autónoma de Barcelona, España (no quiero entrar en una discusión de la “fuga de cerebros,” pero estamos en un caso claro), y su estudiante de doctorado Miquel Marín-Riera (UAB), han estudiado la evolución de la morfología de la forma tridimensional del diente con énfasis en los mecanismos de regulación genética durante el desarrollo embrionario. Este tipo de simulación permite determinar qué aspectos de la morfología 3D evolucionan de forma más fácil. Más información en español en UAB, “Simulan en 3D la evolución por selección natural de la forma de órganos complejos,” SINC, 1 mayo 2013. Para información divulgativa más técnica recomiendo P. David Polly, “Evolution: Stuck between the teeth,” Nature AOP 01 May 2013; el artículo técnico es Isaac Salazar-Ciudad, Miquel Marín-Riera, “Adaptive dynamics under development-based genotype–phenotype maps,” Nature AOP 01 May 2013.
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Sábado, reseña: “El error del pavo inglés” de Antonio José Osuna Mascaró
El título y el autor me hicieron pensar en un libro de etología animal, o de etología comparada. Nada más lejos de la realidad. La etología brilla por su ausencia, salvo en los capítulos finales. El libro ofrece la respuesta de un biólogo docto, de la mano de la evolución, a preguntas como ¿qué es la vida?, ¿cuál es el sentido de la vida? o ¿qué es la consciencia? Brillante en ciertos pasajes, en otros decepciona. Pero una ópera prima de 245 páginas tiene que ser así. Tiene que dejar la puerta abierta a obras futuras que demuestren todo el potencial del autor. Sin lugar a dudas, recomiendo la lectura de “El error del pavo inglés” de Tay (@BioTay en Twitter), pero empezando por el capítulo séptimo, y último, “La escalera de cristal,” para más tarde retomar los capítulos del cuarto al sexto, de “El error del pavo inglés” al “¿Quién soy yo? ¿Qué es la consciencia?,” y finalmente acabar con la introducción y los tres primeros capítulos, a quien apetezca completar la obra, por completarla, pues no se pierde nada si no se leen.
Pido perdón al autor, Tay, por mi atrevimiento al recomendar un cambio en el orden de los capítulos, pero he de confesar que me costó leer los primeros capítulos y solo continúe leyendo la obra porque, y no me preguntes el porqué, quería abrir la nueva sección de este blog “Sábado, reseña,” con este libro. De hecho, me costó adquirir un ejemplar más de lo que hubiera pensado. Ninguna librería en Málaga (ninguna de las grandes) lo tenía en sus estanterías; lo encargué en una de ellas y se supone que llegó, pero fue traspapelado (¿quién lo disfrutaría por mí?); lo volví a encargar y las fiestas navideñas quedaron atrás (mi sección “Sábado, reseña” no podría empezar con el inicio del nuevo año). Al final, anulé el pedido y lo encargué a la librería granadina por excelencia de Málaga y en una semana ya lo tenía entre mis manos (el libro está editado por la Editorial Universidad de Granada). Unos se preguntarán ¿por qué no lo compraste online? No sé, pero mi idea con “Sábado, reseña” es reseñar libros que atesoro en papel. Una idea, es una idea, o quizás solo “un error del pavo inglés.” Algunos amigos, autores de libros recientes que he tenido estos días entre mis manos, se preguntarán ¿por qué no empezaste por mi libro? No sé. No importa. No os preocupéis que vuestros libros saldrán en esta sección, faltaría más. Al grano.
Se inicia el capítulo séptimo, “La escalera de cristal,” con “Allí estaba, tan alta como el cielo, brillante, sagrada, bellísima, ¡sólida como el acero! [Desde allí arriba] el ser humano, el único ser creado a imagen y semejanza de la perfección, miraba a todos los demás desde las alturas. Lo que no sabía era que el pavo real ya había construido una escalera igual, pero para alcanzar un surtidor de gasolina.”
¿Qué nos hace humanos? ¿Qué nos diferencia del resto de los animales? “Un error del pavo inglés” nos lleva a creer que “el Universo ha sido “para” que seamos. Pero los acontecimientos no tienen un para sino un porqué. Las ideas teleológicas asociadas a la evolución están plenamente superadas hoy en día. No tenemos ojos para ver, vemos porque tenemos ojos.” No hay ninguna característica humana que no se dé en algún otro animal. Todos los recursos más abstrusos de los intelectuales para demostrar que somos superiores a los animales son rebatibles. Solo los ignorantes de lo que les rodea en nuestra planeta creen que somos el único animal autoconsciente, el único “animal racional.”
La historia de A.L.EX. (Animal Learning EXperiment) y la cognición animal no podían faltar en el libro [charla de Tay en Naukas 2012]. ”Alex era sólo un loro, y un loro único, y un único individuo capaz de hacer algo es invisible a la ciencia. La corteza cerebral de un loro es minúscula en comparación con la de los primates, pero los resultados que se obtuvieron llegaron a superar a los de éstos. Un “bicho raro” de la naturaleza, [pero] la empatía, la moral y el raciocinio no son de nuestra exclusiva propiedad.” ¿Pero por qué nos gustan tanto las orcas? ”El viejo Tom, “el humorista,” cumplía la “ley de la lengua”: [Los balleneros] se llevan el cuerpo de la ballena y las orcas se deleitan esa noche con la lengua.”
Somos animales. “Nuestra preciosa escalera de cristal era ficticia, debemos asimilarlo y digerirlo, ya no vivimos sobre el resto [de los seres vivos de la Tierra], vivimos con el resto. Si algunos se empeñan en mantenerse de puntillas probablemente lo único que van a conseguir es autoengañarse, ofrecer una estampa ridícula y que les acaben doliendo los tobillos.”
Se inicia el quinto capítulo, “¿Cuál es el sentido de la vida?” con una cita de Eccles: “Hemos llegado al convencimiento de que somos criaturas con algún significado sobrenatural que aún no hemos desentrañado.” Una noticia de sucesos como cualquier otra. “Un abogado que se peleó con su ordenador y lo tuvo que “matar” (le disparó cinco veces con un revólver del calibre 38) por haberle traicionado; llevaba diez años trabajando en un caso y el ordenador le había introducido un grave error en el texto.”
“¿Quién soy yo? ¿Qué es la consciencia?” son preguntas que todos nos hacemos y que Antonio trata de responder en el sexto capítulo de su libro, siguiendo la estela de Ramachandran (experto en sinestesia autor de “Los laberintos del cerebro” y “Lo que el cerebro nos dice”). Un repaso de algunos experimentos neurocientíficos curiosos que tratan de desvelar el misterio del “yo mismo,” le sirven para exponer la idea de los qualia (¿existe el color azul?). No me gusta de este capítulo la referencia a las neuronas espejo, que yo matizaría en gran medida.
El primer capítulo del libro, “La evolución y el cubo de Necker,” Antonio destaca la diferencia entre “evolución” y “teoría evolutiva,” aunque yo habría puesto mucha más carne en el asador al respecto de la existencia de múltiples teorías evolutivas. La evolución es un hecho, pero hay muchas teorías que la explican y ninguna es más verdadera que las demás, todas se complementan en ciertos aspectos; la realidad es así, ofrece múltiples prismas, pero que todos colapsan gracias al contexto, a ese contexto común a todo nuestro conocimiento que obtenemos gracias al método científico. La ciencia no está escrita, no está acabada. La ciencia está viva, se construye y deconstruye cada día, confome las teorías se matizan y refinan, se descartan y mutan.
No me gusta el concepto de “neguentropía” de Schrödinger, ni las ideas de Prigogine que Antonio expone brevemente en su segundo capítulo “¿Qué es la vida?” Aún así, quiero destacar del final de este capítulo su definición de vida: “La vida es una propiedad que nosotros asignamos a un sistema abierto, neguentrópico, autopoiético, alejado del equilibrio termodinámico, disipativo y autoorganizado gracias a la sinergia emergente de sus subsistemas; además, este sistema es capaz de reproducirse, mutar y reproducir sus mutaciones.” Como bien nos recuerda Antonio, “no existe una línea en la naturaleza que delimite lo vivo de lo inerte, las líneas divisoras las creamos nosotros.”
El brevísimo capítulo tercero, sobre la importancia de que los doctos se confiesen ignorantes, sobre todo si son docentes, porque la ciencia es la ignorancia compartida, deja una sensación extraña. Con perdón, Antonio, pero los tres primeros capítulos del libro, o bien sobran, o bien piden a gritos una discusión más detallada, quizás un nuevo libro específico. A mí no me han gustado, como tampoco me han gustado las referencias a la física en muchos pasajes del libro (para decir “En 1959″ sobra toda la retórica sobre el big bang, la evolución del sistema solar, la de la Tierra, etc.).
En resumen, me ha gustado el libro y lo recomiendo a los lectores de este blog. A quienes también recomiendo, para abrir boca, la charla de Tay en este vídeo sobre “El error del pavo inglés,” y la reseña de Uhandrea para Naukas.
Los retrovirus endógenos y la predicción del árbol evolutivo de los mamíferos
Los retrovirus son virus cuyo genoma de ARN, gracias a la transcriptasa inversa, se transforma en ADN que se inserta dentro del ADN de la célula infectada donde se comporta como un gen más y sufre los procesos genéticos de la evolución. El retrovirus más famoso es VIH, el virus del síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA. El genoma de muchas especies presenta retrovirus endógenos, copias parciales del genoma de retrovirus de antiguas infecciones retrovirales que afectaron a células germinales. Hay miles de retrovirus endógenos en el ADN humano. Se han identificado retrovirus endógenos humanos en los australianos que carecen el resto de los humanos, retrovirus endógenos sólo compartidos por humanos y chimpancés, pero ausentes en otros simios, compartidos por algunas familias de mamíferos y no otras, etc. El vídeo de youtube que abre esta entrada nos muestra de forma pedagógica estas ideas. Visto en Leokl, “How Endogenous Retroviruses Predict Evolution by Common Descent,” I Am Just A Theory, June 6, 2010. A los interesados en detalles más técnicos sobre retrovirus endógenos y pseudogenes en la evolución de los mamíferos les recomiendo (es de acceso gratuito) Richard A. Gibbs et al. (Rat Genome Sequencing Project Consortium), “Genome sequence of the Brown Norway rat yields insights into mammalian evolution,” Nature 428: 493-521, 1 April 2004, del que he extraído la siguiente figura, y Jennifer F. Hughes, John M. Coffin, “Evidence for genomic rearrangements mediated by human endogenous retroviruses during primate evolution,” Nature Genetics 29: 487-489, 12 November 2001, de donde he extraído la de más abajo.
Un modelo matemático explica el origen de las especies por el acoplamiento entre la selección natural y la sexual
Sorprende que en el año 2009 todavía no se tuviera un modelo matemático sencillo en Ecología capaz de explicar el “misterio de los misterios” de Darwin, el origen de las especies. El sueco Pim Edelaar, miembro de la Estación Biológica de Doñana del CSIC en Sevilla, y sus colaboradores lo publican hoy en Science. Un modelo simple que explica cómo la selección natural y la selección sexual trabajan en conjunto para lograr la adaptación local y el aislamiento reproductivo que conduce a una nueva especie, incluso bajo un flujo de mutaciones genéticas importante. Las hembras prefieren los machos cuyos ornamentos sexuales mejor indican lo bien que están adaptados al medio. Un mecanismo de retroalimentación que no había sido descrito con anterioridad de forma tan sencilla y elocuente. El artículo técnico es G. Sander van Doorn, Pim Edelaar, Franz J. Weissing, “On the Origin of Species by Natural and Sexual Selection,” Science Express, Published Online November 26, 2009. El nuevo artículo es la culminación del trabajo que el primer autor, Gerrit Sander van Doorn, postdoc en el Instituto Santa Fe, Nuevo México, EE.UU., y actualmente en la Universidad de Berna, Suiza, desarrolló en su tesis doctoral en 2004, “Sexual selection and sympatric speciation,” PhD Thesis, 2004, PDF 24,30 Mb, bajo la dirección de Franz J. Wessing, y en especial del capítulo 8 de la misma.
El origen de una especie (especiación) require una interacción entre procesos genéticos (diversificación genética) y procesos ecológicos (aislamiento reproductivo). El nuevo modelo matemático consiste en un sistema de dos ecuaciones diferenciales acopladas, que omitiremos, que describen cómo la selección sexual, las preferencias de las hembras por ciertos caracteres ornamentales de los machos, se acopla con la selección natural, la presencia de genes beneficiosos para la adaptación de la especie al medio, permitiendo resolver satisfactoriamente el problema de la divergencia de las especies. El modelo teórico es lo sencillo y permite un análisis dinámico (cualitativo y cuantitativo) detallado utilizando la técnica del plano de fases. El modelo muestra que las hembras prefieren a los machos cuyos ornamentos sexuales son los que mejor indican lo bien que están adaptados al medio. Esta preferencia sexual refuerza la selección natural por un mecanismo similar a un sistema de control retroalimentado. Sin este mecanismo, modelos anteriores son incapaces de explicar de forma sencilla la divergencia entre especies.
PS: Noticia en Europa Press y comentarios en Menéame.
PS (18 Dic. 2009): Ya ha aparecido el artículo de G. Sander van Doorn et al., “On the Origin of Species by Natural and Sexual Selection,” Science 326: 1704-1707, 18 December 2009, acompañado de una Perspective de Judith E. Mank, “Sexual Selection and Darwin’s Mystery of Mysteries,” Science 326: 1639-1640, 18 December 2009.
Lo siento, Margulis, el artículo sobre la evolución más polémico del año no aparecerá publicado en PNAS
Ya lo dijimos en “Cierran la puerta trasera para publicar en la prestigiosa revista PNAS“. Este es el último año en el que se puede utilizar la puerta trasera para colar los artículos de los amiguetes en PNAS. Y como el que no corre, vuela, Lynn Margulis tenía que aprovechar la ocasión. Quería colar un controvertido artículo de Donald Williamson, un zóologo británico de 87 años, ya jubilado, en Proceedings of the National Academy of Science. El artículo apareció aceptado en la versión online de la revista: Donald I. Williamson, “Caterpillars evolved from onychophorans by hybridogenesis,” PNAS, Published online before print August 28, 2009. El artículo no aparecerá en la versión impresa de la revista. Está siendo sometido a un proceso de revisón por conducta deshonesta durante el proceso de envío. ¿Qué dice el artículo? Que las mariposas son el resultado del cruzamiento de dos especies distintas una con la forma de sus larvas (orugas) y otra con su forma adulta. La metaformosis de las mariposas es el resultado del cruzamiento de estas dos especies tan diversas y no por la evolución a partir de una única especie antecesora, como proclama el neodarwinismo. La comunidad científica mundial está alarmada. Muchos biólogos están protestanto. Máxime en el año de Darwin. Algunos califican al artículo como la bazofia del año. El peor artículo de PNAS este año. Los editores, con la cara sonrojada de vergüenza, han decidido lo mejor para la revista. Retirar el artículo de la versión impresa (por ahora no lo han hecho de la versión online). ¿Se atreverán a retractarlo?
Nos lo cuenta todo el mundo. Margulis es famomísima y la metedura de pata de un famoso es mucho más gorda que la de cualquiera de nosotros. Entre otros, Sam Kean, “Controversy “Proceeding” at National Academy’s Journal,” Science Inside, October 1, 2009; “Worst paper of the year?,” Why Evolution is True, September 4, 2009; “Butterfly Sex and Wild Science: The Curious Tale of Caterpillars and Velvet Worms,” Dechronization, September 12, 2009; Williamson ya tiene hasta entrada en la wiki, contando su gran “aventura” PNAS.
”I reject the Darwinian assumption that larvae and their adults evolved from a single common ancestor. Rather I posit that, in animals that metamorphose, the basic types of larvae originated as adults of different lineages, i.e., larvae were transferred when, through hybridization, their genomes were acquired by distantly related animals.” Inicio del abstract del artículo. Williamson, no se corta un pelo. ¿Estará “chocheando”?
Incrementar la entropía de la Tierra primitiva como posible origen de la vida

Si la vida tiene un origen termodinámico, la vida podrá ser explicada termodinámicamente. Así lo cree K. Michaelian en dos artículos en los que discute esta idea. La Tierra hace 4000 millones de años recibía una radiación solar veintitantos órdenes de magnitud superior a la actual con un pico alrededor de 260-280 nm. Las moléculas de ARN/ADN se encuentran entre las más eficientes absorbiendo esta radiación a presiones de una atmósfera. La enorme entropía sobre la Tierra en dicha época podía ser catalizada gracias a estas moléculas. En mi opinión, la idea es muy discutible, pero creo que muchos lectores de este blog estarán interesados en leer estos artículos de K. Michaelian, ”Thermodynamic Origin of Life,” ArXiv, Submitted on 1 Jul 2009, y ”Thermodynamic Function of Life,” ArXiv, Submitted on 30 Jun 2009. Permitidme traducir libremente los resúmenes de ambos artículos.
“Comprender la función termodinámica de la vida puede acercarnos a su origen. La producción de entropía en los sistemas alejados del equilibrio termodinámico es una medida natural de la tendencia de la Naturaleza para explorar todos los microestados alcanzables. El proceso que produce la mayor cantidad de entropía en la biosfera es la absorción y transformación de la luz del Sol. Según el autor, la vida se inició y existe hoy en día como catalizador dinámico de la absorción y transformación de la luz solar en calor, que puede ser redistribuido eficientemente por el ciclo del agua, los huracanes, las corrientes oceánicas y las corrientes de viento. Las moléculas de ARN y ADN se encuentran entre las moléculas más eficientes conocidas para absorber la luz ultravioleta que podría haber penetrado en la densa atmósfera primigenia, y además son muy rápidas a la hora de transformar esta luz en forma de calor que puede ser rápidamente absorbido por el agua líquida. Según el autor, el origen y la evolución de la vida estaría mediado por el imperativo termodinámico de incrementar la producción de entropía en la Tierra.”
“Aunque la teoría de la evolución de Darwin nos muestra la vida como un proceso de competencia por la supervivencia en un ambiente hostil, desde un punto de vista termodinámico, la vida es un proceso dinámico, fuera del equilibrio, que coevoluciona con su entorno abiótico. La componente viva de la biosfera con mayor masa son las plantas y las cianobacterias que se encargan de transpirar enormes cantidades de agua. Este proceso es clave en el ciclo del agua en la Tierra y la distingue de otros planetas vecinos, como Venus y Marte. El ciclo del agua, incluyendo la absorción de radiación solar en la biosfera, es con mucho el mayor proceso de producción de entropía en la Tierra. La función de la vida, desde esta perspectiva, es fundamentalmente termodinámica, actuando como un catalizador dinámico para la producción de energía. El papel de la vida animal, desde este punto de vista, es meramente servir a las plantas y a las cianobacterias para realizar su función termodinámica, ayudándolas a crecer y a dispersarse en áres inicialmente inhóspitas.”
Curiosas las ideas de Michaelian.
Por cierto, en Menéame podéis encontrar “Los rayos pudieron haber “cocinado la comida” para la vida primitiva (ING)” (traducido al español aquí) y entre los comentarios una recomendación de lectura “La cuestión del origen de la vida en la Tierra.”
La evolución del genoma de los rinovirus responsables del resfriado común

La causa fundamental del resfriado común es la infección por rinovirus humanos y la causa fundamental por la que es difícil de combatir es por su gran variabilidad genética (y fenotípica). Se acaba de publicar la secuencia génica completa de todos los tipos diferentes de rinovirus humanos conocidos (son 99). Estas secuencias permiten reconstruir el árbol filogenético de la evolución de estos rinovirus. ¿Para qué puede servir? Para estudiar la evolución de estos virus pero también para revelar las partes (motivos) que se conservan, potenciales dianas para combatir a estos virus mediante medicinas antivíricas o potenciales vacunas. Por supuesto, este es un primer paso y todavía queda mucho para ello. Tiempo al tiempo. El artículo técnico es Ann C. Palmenberg et al., “Sequencing and Analyses of All Known Human Rhinovirus Genomes Reveal Structure and Evolution,” Science 324: 55-59, 3 April 2009 .
La figura muestra las relaciones filogenéticas descubiertas entre las 99 cepas de rinovirus humanos. Utiliza la técnica del árbol por consenso entre vecinos para las secuencias no traducidas de cada gen, llamadas 5′-UTR, la “delantera,” y 3′-UTR, la “trasera,” donde UTR proviene del UnsTranlated Region. También se utilizan las posiciones del primer y segundo codón (secuencia de 3 nucleótidos) de los genes de ARN. En el diagrama tipo árbol, la longitud de cada rama es proporcional a la similitud entre ellas utilizando como distancia el número de nucleótidos de diferencia (distancia-p). Las letras en el anillo más exterior identifican si los rinovirus usan el receptor ICAM-1 mayor (M) o el receptor LDLR menor (m), y si su reactividad relativa es similar a la de los grupos “1″ y “2″ (tipos de rinovirus clasificados en función de cómo responden a ciertos antivirales según K. Andries et al., “Two groups of rhinoviruses revealed by a panel of antiviral compounds present sequence divergence and differential pathogenicity,” Journal of Virology 64: 1117-1123, 1990 ).
La evolución de los rinovirus. La evolución y el resfriado. En el año de Darwin aparecerán muchos artículos como éste: Avances en el árbol evolutivo de diferentes especies.
El gran error de Darwin y del darwinismo: no existe la célula original
El año que viene es el año de Darwin. Se cumple el 150 aniversario de la publicación de su libro “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural” (“On the Origin of Species by Means of natural Selection or the Preservation of Favored Races in the Struggle for Life”). También se celebra el 200 aniversario de su nacimiento.
La teoría de la evolución es un hecho científicamente probado. Ha sido demostrada tanto en laboratorio (condiciones controladas) como en la Naturaleza. Los avances en genética molecular han sido fundamentales para ello. Sin embargo, la teoría de la evolución requiere ciertas hipótesis que como tales han de ser verificadas experimentalmente. La hipótesis de Darwin de que todas las formas de vida son descendientes de un única célula ancestral ha de ser verificada experimentalmente. Shi V. Liu, en “A Fundamentally New Perspective on the Origin and Evolution of Life,” ArXiv preprint, 21 Nov 2008 , aceptado para publicación en PNAS, nos indica que existen evidencias fuertes que sugieren que esta hipótesis es incorrecta.
La evidencia experimental apunta a que toda una serie de diferentes células primitivas se originaron a partir de formas de vida no celular. Estas diferentes células evolucionaron de forma independiente, siguiendo las mismas “leyes” evolutivas darwinistas, aunque también interactuaron entre sí. Esta nueva hipótesis permite entender la ausencia de ciertos eslabones perdidos en la historia de la evolución de las primeras formas de vida puestos en evidencia gracias a los análisis genéticos. Hay varias líneas filogenéticas que no parece que convergan entre sí.
Esta idea no es nueva. Si la evolución de las primeras formas de vida está controlada por mecanismos físico-químicos, cómo podemos entender que sólo se desarrollara una única forma de vida celular ascentral. Lo razonable es que se formaran múltiples formas de vida primigenia en competición.
El artículo se lee fácil, aunque desafortunadamente adolece de pruebas feacientes y no dice mucho más de lo que aquí he resumido.
La foto es una portada de National Geographic relativa a un artículo que comparaba darwinismo y neodarwinismo. La pena que un titular de portada “¿Estaba Darwin equivocado?” puede inducir a que muchos ojeadores de quiosco, que no leen más que las portadas, se vean inducidos a pensar que es un artículo reivindicando ideas creacionistas. Craso error inducido por el editor de la revista. ¿O quizás el editor ha buscado la polémica para vender más ejemplares?
Qué dura es nuestra infancia, todo sea por ser los más listos
En Brasil, los “meninos y meninas de la rua” sólo sobreviven por sí mismos si tienen al menos 6 años. Una cría de chimpancé con 3 años puede sobrevivir en similares circunstancia (sólo con la ayuda esporádica de otras crías, sin padres o adultos que la atiendan). ¿Por qué los humanos tenemos una infancia tan dura? ¿Por qué dependemos tanto de nuestros padres? ¿Por qué nuestros hijos dependen tanto de nosotros? ¿Qué ventaja evolutiva nos confiere? Las respuestas se encuentran en la paleontología, como nos recuerda Ann Gibbons, “The Birth of Childhood,” Science, 322: 1040-1043, 14 November 2008 .
Se conocen muy pocos restos óseos de ”hembras” del género Homo con varios millones de años de antigüedad (restos clave son el cráneo y la pelvis). Se acaba de publicar el análisis de una pelvis casi completa de una hembra adulta de Homo erectus del Pleistoceno temprano (hace entre 0.9 y 1.4 millones de años) encontrada en Etiopía: Scott W. Simpson et al. “A Female Homo erectus Pelvis from Gona, Ethiopia,” Science, 322: 1089-1092, 14 November 2008 . La nueva pelvis, que mantiene muchos rasgos propios de los Australopitecus, confirma la hipótesis de que la forma de la pelvis del H. erectus ha evolucionado para adaptarse al mayor incremento en el cerebro del feto. Otras hipótesis sobre la evolución de la pelvis en el género Homo aludían a adaptaciones al ambiente tropical o a mejoras en la locomoción bípeda (carrera erguida). Parece que la nueva pelvis confirma que dichos factores no fueron importantes durante el Pleistoceno temprano.
Un cerebro grande es energéticamente muy caro. Por ello, los primates deben posponer la edad de maduración sexual con objeto de permitir el desarrollo completo del cerebro, como nos contaba el año pasado la propia Ann Gibbons, “Food for Thought. Did the first cooked meals help fuel the dramatic evolutionary expansion of the human brain?,” Science, 316: 1558-1560, 15 June 2007 . En los Neandertales el cerebro evolucionó tan rápido que se supone que sus ”hijos” maduraban más lentamente que los nuestros, al menos eso opinan Ponce de León y Zollikofer, de Zurich. Los cerebros del H. sapiens han reducido su tamaño en los últimos 50 mil años, por lo que nuestra maduración se supone que tarda menos que la de los Neandertales.
La maduración tardía require un entorno social que garantice la supervivencia de nuestros hijos: poblados bien cohesionados o familias numerosas con lazos intergeneracionales. El papel de las abuelas parece clave. Las madres necesitan un entorno social que las permita amamantar a sus nuevos retoños sin descuidar el necesario cuidado del resto de sus hijos.
¿Cómo ha evolucionado el momento del “destete” en los humanos? Actualmente no hay técnicas que permitan cuantificar de forma fiable este momento, aunque los investigadores están poniendo a prueba un método que detecta la firma química del destete en los dientes humanos. Esta técnica permitirá entender mejor cómo ha evolucionado la dura infancia de nuestros ancestros.
Los seres humanos estamos desvalidos durante nuestra infancia, en comparación con otros primates, pero la seguridad que nos dota la compleja estructura social que ha posibilitado nuestro cerebro nos permite criar a nuestros retoños en “guarderías” familiares. Quizás hemos logrado sobrevivir a la desaparición de los Neandertales, en parte, gracias a esto.
Los datos paleontológicos indican que nuestros ancestros eran como los “cantantes de rock” que “viven rápido y mueren jóvenes.” Ahora somos maduramos más lentamente, pero somos más listos (inteligentes).
La primera ley de Newton de la evolución (o si Darwin hubiera sido matemático)
Darwin una vez escribió “siento muchísimo no haber profundizado lo suficiente para comprender los grandes principios que guían la matemática; ya que los que los dominan parecen dotados de un sentido extra.” Como nos recuerda Robert M. May, en “Uses and Abuses of Mathematics in Biology,” Science, 303: 790-793, 2004 . Una de las críticas más importantes a Darwin, por parte del ingeniero Fleeming Jenkin y otros, fue que la herencia que mezcla características del padre y de la madre no puede preservar la variación natural (“blending inheritance” en la figura). Las observaciones de Mendel, contemporáneas a Darwin, resolvían este dilema, como mostraron Fisher y otros, pero fue necesario medio siglo hasta que Hardy y Weinberg resolvieran matemáticamente este problema gracias a su demostración de 1908 de que la herencia (Mendeliana) preserva la variación en las poblaciones. El teorema o la ley de Hardy-Weinberg equivalen a la Primera Ley de Newton (los cuerpos en reposo o en movimiento uniforme en línea recta, mantienen este estado si no se aplican fuerzas externas): la frecuencia de los genes en una población no se altera de generación en generación si están ausentes fenómenos poblacionales externos, como la migración, selección, fluctuaciones estadísticas, o mutaciones. La entrada de la wiki es muy clara y recomiendo su lectura a los interesados.
El artículo de May nos presenta varios ejemplos en los que “biólogos” abusan del uso de modelos estadísticos en los que se “asumen” ciertas hipótesis “no probadas” para obtener conclusiones, algunas intuitivamente absurdas. Recomiendo su lectura. May nos recuerda que hasta hace pocas décadas quienes aplicaban la matemática y la estadística en biología poseían una formación sólida en matemáticas, pero que en la actualidad, como está tan de moda la llamada “biología de sistemas” (nuevo nombre para la “biología matemática” de siempre) muchos usan estas técnicas para obtener conclusiones (fenómenos emergentes), supuestamente ratificadas por el modelo matemático, sin un conocimiento claro de lo que están haciendo y de las hipótesis necesarias para sustentarlos. Según May, esto es preocupante. Por ejemplo, muchos presuponen que cualquier perturbación estadística sigue una distribución gaussiana, incluso cuando el fenómeno es fuertemente no lineal, olvidando que en dinámica de sistemas no lineales los “sucesos raros” son mucho más importantes de lo que una distribución gaussiana presupone. Más aún, May nos indica que muchos de los abusos que actualmente está observando no son siempre fáciles de reconocer, incluso para los matemáticos, no digamos para los “pobres biólogos”.
Y todo esto me ha venido a la mente tras releer “Pruebas y refutaciones,” de Imre Lakatos, oportunamente recomendada por JL Pérez de la Cruz. Gracias, compañero.
Por qué las jirafas tienen el cuello tan largo (o nada tienen que ver los altos árboles)
Es curioso cómo le dan al “coco” las personas. ¿Explica la teoría darwinista de la evolución el largo cuello de la jirafa? ¿Hay que recurrir a ideas lamarkianas? ¿Evolución o creacionismo? Wolf-Ekkehard Lönnig, “The Evolution of the Long-Necked Giraffe (Giraffa camelopardalis L.) – What Do We Really Know? (Part 1),” en 25 páginas de texto se cuestiona ésta y muchas otras ideas. “Su opinión”: la ciencia no puede explicar el largo cuello de la jirafa gracias a la evolución (las mutaciones aleatorias según él no han tenido tiempo de permitir el desarrollo de un cuello tan largo y además el registro fósil parece indicar que convivieron los “antepasados” de la jirafa actual con cuellos de diferente longitud “simultáneamente”). Lönnigf no se ha quedado tranquilo y nos ofrece más argumentos en las 93 páginas de su Parte 2. En este segundo trabajo mucho mejor documentado “ratifica” su opinión sobre que la evolución, si ocurre, va a “grandes” saltos y no “pasito a pasito,” con lo que él ve cierta “mano oculta” detrás.
Pero, ¿por qué las jirafas tienen el cuello tan largo? No, no es para comer, ya que las jirafas (Giraffa camelopardalis) pasan más del 50% de su tiempo comiendo con el cuello en posición prácticamente horizontal, según Simmons, R.E., Scheepers, L., “Winning by a neck: Sexual selection in the evolution of giraffe,” American Naturalist, Volume 148, Issue 5, 1996, Pages 771-786, especialmente en la época seca donde la competición por la comida es más intensa y las hembras se alimentan fundamentalmente de arbustos bajos (y no de árboles altos). Parece ser que el largo cuello de la jirafa no ha evolucionado para permitirles comer más y mejor en las alturas (sin competencia). De hecho, estudios comparados entre okapis (“primos” de las jirafas pero con cuello “corto”) y jirafas muestran que la longitud del cuello de la jirafa es proporcionalmente más largo que lo esperado comparando la longitud de las patas de estos animales.
La comida no puede explicar el cuello tan largo. ¿Entonces qué? El sexo. La creciente longitud del cuello de las jirafas tiene una función sexual. Los machos luchan por el dominio y acceso a las hembras. Dos machos luchan cuello con cuello, a veces hasta hacerse daño (con los pequeños cuernos), e incluso se han llegado a documentar muertes durante los combates. Los machos que vencen suelen ser los que tienen los cuellos más largos y robustos y son los preferidos por la hembras. De hecho, las jirafas tienen un claro dimorfismo sexual: los cuellos de los machos son mucho más largos que los de las hembras y su cuernos están mucho mejor armados. De hecho, el cuello de los machos aumentan con la edad durante la edad adulta haciéndolos cada vez más poderosos. Como los machos con cuellos más largos son los que se reproducen, la descendencia hereda cuellos largos y así sucesivamente, en un proceso de selección natural muy rápido.
En resumen, es la selección sexual la que explica el largo cuello de las jirafas y no la competición por la comida.
Meneado por MarioCrack.
PS (18 feb. 2011): Recomiendo la lectura de Juan Ignacio Pérez (Uhandrea), “¿Para comer o para ligar?,” Amazings.es, 18/02/2011, que se hace eco del artículo técnico de R.E. Simmons, R. Altwegg, “Necks-for-sex or competing browsers? A critique of ideas on the evolution of giraffe,” Journal of Zoology 282: 6-12, 2010.




