Cómo predecir el impacto futuro de tus publicaciones

Seguro que no puedes esperar, pues conéctate ahora mismo a la página web H-index Predictor  y predice el que será tu índice de impacto en los próximos años (el estudio se ha realizado con biólogos evolutivos y especialistas en Drosophila, luego podría ser fiable en Ciencias de la Vida en general, aunque en otros campos no lo parece tanto; en mi caso es demasiado optimista). Daniel E. Acuña (Universidad de Northwestern, Evanston, Illinois, EEUU) y dos colegas publican en Nature una fórmula capaz de predecir el impacto de las publicaciones de un investigador que haya publicado al menos durante cinco años. Su método se basa en el uso de técnicas de aprendizaje automático y algoritmos de regresión lineal. El resultado muestra una estimación del futuro índice-h del autor en los próximos 10 años.  que es posible predecir la evolución del índice-h de un autor durante al menos los próximos 5 años. Las características con mayor valor predictivo son el número de artículos publicados, el número de revistas diferentes en las que se ha publicado, el número de revistas en el top de índice de impacto y el número de años desde el primer artículo. Según Acuña y sus colegas, su fórmula debería ser muy útil para los organismos que evalúan investigadores (como la ANECA en España), así como para comisiones de contratación. El artículo técnico es Daniel E. Acuña, Stefano Allesina & Konrad P. Kording, “Future impact: Predicting scientific success,” Nature 489: 201–202, 13 September 2012 (los detalles técnicos están en la información suplementaria). El editor de Nature también comenta sobre este artículo en “Count on me,” Nature 489: 177, 13 September 2012.

En un mundo ideal, los científicos nunca serían evaluados utilizando métricas bibliométricas, sino juzgando su currículum vitae mediante una evaluación por pares. Sin embargo, el coste de una evalución por pares rigurosa obliga, con frecuencia, a recurrir a la vía rápida y barata. Lo interesante del nuevo artículo es que, como se ha publicado en Nature, acabará generando un gran número de secuelas (como ya pasó con el artículo de Hirsch que se publicó en PNAS), nuevas métricas cada vez más precisas para facilitar la ingrata labor de los evaluadores. El problema de cualquier métrica es que hecha la ley, hecha la trampa.

PS (30 abr 2013): El artículo de Acuña y sus colegas es criticado en Orion Penner et al., “Commentary: The case for caution in predicting scientists’ future impact,” Physics Today 66: 8, April 2013 [copia gratis]. Predecir el éxito futuro de un investigador es muy difícil. Para ilustrarlo se aplicó el modelo de Acuña a 2 profesores asistentes de física de los 50 mejores departamentos de física de EEUU (es decir, a 100 profesores). El coeficiente de determinación R²(t, Δt) es una medida estadística de lo bien que predice un modelo con un horizonte de Δt años. Se aplicó dicho análisis al índice h. El resultado muestra que la predicción es buena (curva negra), pero mirando por grupos de edad (los que llevan 1, 2, y 3 años como asistentes) se observa que la predicción es mejor para los que llevan más tiempo.

Dibujo20130330 predictability - future horizon - scientist career evolution

Esta limitación es importante porque se espera que el algoritmo de Acuña et al se aplique antes del primer año de profesión, para seleccionar al personal en función de su proyección futura, y es en dicho caso cuando más falla la predicción. La predicción es mejor cuando se aplica a quienes ya han sido seleccionados y llevan cierto tiempo demostrando su valía.

Este resultado está de acuerdo con muchos otros estudios que apuntan a que el impacto de los artículos publicados en el pasado no está correlacionado con el impacto de los artículos publicados en el futuro. Usar medidas bibliométricas, aunque no sea una sola, sino 5, como en el caso de Acuña et al., no mejora el poder predictivo de estas medidas. Este hecho debe ser tomado con mucho cuidado. Nunca se debe abusar de la cienciometría. 

Los editores “lobos” que corrompen a la “Caperucita” de los autores con revistas de acceso gratuito

Lo he comentado muchas veces en este blog, el pagar por publicar (pay-per-publish) de muchas revistas de acceso gratuito está generando comportamientos poco éticos tanto de los editores como de los propios autores. Las editoriales y los editores ven un negocio redondo (en la India aparecen cada semana nuevas revistas que tratan de aprovecharse de los autores). Y los autores ven una oportunidad única para publicar con una revisión por pares “ligera” muchos artículos, con auto-plagios, plagios y muchos otros comportamientos poco éticos. Ya se sabe que el cliente siempre tiene la razón. Jeffrey Beall (autor del blog “Scholarly Open Access“) lo denuncia en ”Predatory publishers are corrupting open access,” Nature 489: 179, 13 September 2012. Por cierto, ya nos hicimos eco de la labor de Beall en este blog: “La lista de “lobos” entre las editoriales de revistas de acceso gratuito,” 31 enero 2012.

Nuevo récord en el teletransporte cuántico obtenido entre La Palma y Tenerife en una distancia de 143 km

El grupo del austríaco Anton Zeilinger ha logrado un nuevo récord de distancia en el teletransporte de un estado cuántico, nada más y nada menos que 143 km entre las islas de Tenerife y La Palma, en las Islas Canarias. Como muchos ya sabréis, el teletransporte cuántico no tiene nada que ver con el teletransporte de las películas de Star Trek y similares. Solo se puede transportar el estado cuántico de un sistema cuántico a otro, siendo necesario transportar previamente uno de dichos sistemas. Además, el teletransporte cuántico no permite enviar información más rápido que la velocidad de la luz, pues para realizar el teletransporte es necesario enviar por un canal clásico cierta información clásica sobre el estado transportado, así que no se puede lograr un comunicador ansible  (“Comunicador Instantáneo Filóticos Parallax”) como los de la Saga de Ender de Orson Scott Card. ¿Para qué sirve entonces el teletransporte cuántico? Para implementar ciertos protocolos de comunicación cuántica segura (que permiten saber cuándo hay un espía en al comunicación) y para implementar ciertos algoritmos cuánticos. Nada espectacular para algunos, pero cosas muy importantes para los especialistas. El artículo técnico es Xiao-song Ma et al., “Quantum teleportation using active feed-forward between two Canary Islands,” Nature, Published online 05 September 2012 [arXiv:1205.3909].

Fuente: Astroperlas, Sep. 11, 2012. Vía Daniel Marín ‏@Eurekablog.

En el protocolo de teletransporte cuántico dos actores, sean Adán y Berto, preparan un estado entrelazado de dos cubits (QA y QB); Adán se lleva el cubit QA del par a La Palma y Berto se lleva el otro QB a Tenerife. Para que Adán envíe el estado de otro cubit a Berto desde La Palma, sea QC, lo que hace es entrelazarlo con el cubit QA que se quedó. Adán aplica un algoritmo cuántico a sus dos cubits (una puerta CNOT a sus dos cubits y una puerta de Hadamard al primero de los dos cubits). Adán realiza una medición de ambos cubits y obtiene dos bits clásicos que envía a Berto por un canal de comunicación clásico. En el proceso de medida, el estado del bit QC se destruye. Al recibir esta información clásica, Berto puede aplicar cierto algoritmo cuántico que depende de dicha información clásica sobre el cubit QB que se llevó a Tenerife. Tras aplicar dicho algoritmo, su cubit QB tendrá un estado idéntico al estado del cubit QC. Como resultado, el estado del cubit QC ha sido transmitido desde La Palma a Tenerife. La utilidad más importante del teletransporte cuántico es que es la única manera de copiar un estado cuántico evitando el teorema de no clonación. Copiar estados es muy importante en muchos algoritmos cuánticos, por lo que este proceso de nombre tan atractivo es una operación de gran importancia técnica.

¿Cuándo se batirá este nuevo récord de 143 km? Debido a los problemas de la atmósfera y a que la Tierra es curva, será casi imposible superar esta distancia, salvo que se haga utilizando satélites. Por ello, tanto el grupo de Zeilinger como otros grupos de la competencia están tratando de realizar un teletransporte cuántico entre una estación en tierra y un satélite, o entre dos satélites. No es nada fácil, pero hay rumores de que el año que viene podrían lograrlo. ¿Será Zeilinger el primero? Quizás.