Francis (th)E mule Science's News

2 noviembre 2011

Los humanos modernos poblaron Europa antes y se expandieron más rápido de lo que se creía

Michael Coquerelle, miembro del grupo de paleoantropología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), es coautor de un artículo publicado en Nature que ha reanalizado un par de dientes encontrados en 1964 en una cueva en el sur de Italia. Se pensaba que eran dientes neandertales (Homo neanderthalensis), pero el nuevo análisis indica que pertenecen a humanos modernos (Homo sapiens). Desde la década de los 1960 se creía que los humanos modernos conquistaron Europa hace entre 35.000 y 40.000 años, pero como estos dientes están datados entre 43.000 y 45.000 años, el nuevo trabajo apunta a que esta conquista ocurrió unos 5.000 años antes. Además, los restos que fueron encontrados en la Grotta del Cavallo, en el sur de Italia, indican que el periodo de coexistencia entre los humanos modernos y los neandertales (extintos hace entre 28.000 y 30.000 años) duró unos miles de años más de lo que se pensaba. Para mí es realmente increíble como se pueda extraer tanta información de solo un par de dientes y cómo se pueden datar con precisión utilizando restos de conchas (ver figura de más abajo), porque las técnicas basadas en carbono 14 no son útiles para datar objetos tan antiguos. Supongo que el artículo causará bastante polémica entre los paleoantropólogos, pues todo el mundo quiere estar asociado a los restos de humanos modernos más antiguos encontrados en Europa. El artículo técnico es Stefano Benazzi et al., “Early dispersal of modern humans in Europe and implications for Neanderthal behaviour,” Nature, Published online 02 November 2011.

No es el único artículo que reanaliza dientes de los primeros humanos en Europa que aparecerá en Nature. Tom Higham et al., “The earliest evidence for anatomically modern humans in northwestern Europe,” Nature, Published online 02 November 2011, han reanalizado unos fragmentos maxilares y dientes que fueron encontrados en 1927 en la Caverna de Kent (Gran Bretaña); en 1989 fueron datados entre hace 36.400 y 34.700 años, pero el nuevo análisis indica que dicha fecha está mal estimada en varios miles de años. Gracias a un nuevo estudio estratigráfico se han datado estos restos entre hace 43.000 y 42.000 años. Combinando este nuevo resultado con el anterior resulta que los humanos modernos se expandieron por Europa mucho más rápido de lo que se pensaba. Muchas sorpresas en un solo número de Nature. Lo dicho antes, la polémica está servida.

El efecto de la contaminación en la India sobre los ciclones en el Mar Arábigo

Mucha gente achaca al cambio climático la intensificación de los fenómenos climáticos que se ha observado en las últimas décadas. Sin embargo, la contaminación también es culpable de muchos de estos cambios. Un nuevo artículo publicado en Nature afirma que la contaminación está propiciando ciclones más intensos en el Mar Arábigo. La contaminación por la combustión de carbón (quema de madera y emisiones de vehículos) y la emisión de aerosoles en la atmósfera sobre la India ha cambiado los patrones del viento predominante en la zona, viento que evitaba que ciclones en el Mar Arábigo se convirtieran en grandes tormentas; el debilitamiento de los vientos en los últimos 30 años ha provocado que fenómenos que eran raros o inexistentes, como la formación de ciclones de verano, estén provocando grandes pérdidas (incluyendo vidas humanas). El artículo técnico es Amato T. Evan et al., “Arabian Sea tropical cyclones intensified by emissions of black carbon and other aerosols,” Nature 479: 94–97, 03 November 2011; en español podéis leer “La contaminación en la India activa ciclones en el desértico mar Arábigo,” Europa Press, 2 Nov. 2011.

Este tipo de estudios se basa en la combinación de correlaciones estadísticas observadas en los datos experimentales junto a simulaciones por ordenador. En este estudio se ha utilizado el simulador NCAR/CCM3 (National Center for Atmospheric Research Community Climate Model Version 3) para estudiar el efecto de la contaminación durante el periodo entre 1951 y 2002.  Los resultados son robustos ante perturbaciones, aunque tendrán que ser corroborados por futuros estudios independientes que utilicen otros simuladores. Uno de los grandes problemas de todos los estudios relacionados con el cambio climático es que dependen del simulador utilizado; yo soy un poco escéptico ante los estudios que utilizan un solo simulador, por muy bueno que parezca. Todos sabemos que la contaminación es mala para el clima, pero medir cuán mala no es nada fácil.

Nature se hace eco de los problemas de financiación del Centro de Investigación Príncipe Felipe

El Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF), creado en 2002 e inaugurado en 2005, en pleno boom económico, fue la gran apuesta de la Generalitat Valenciana en el campo de la biomedicina y la investigación genómica. El CIPF aloja a 260 científicos y ha logrado un gran prestigio en medicina regenerativa y bioquímica, pero la crisis económica ha supuesto un duro varapalo y el 19 de octubre se anunció un plan de emergencia que implica la pérdida de unos 100 puestos de trabajo de investigadores y un drástico recorte de salario, hasta el 50%, para el resto. El comité científico del centro dimitió en septiembre porque nadie quería ser responsable de estas medidas, como nos cuenta la bióloga Deborah Burks, investigadora senior del CPIF y exmiembro de su comité científico. Ella reconoce que la crisis económica está en la base de los problemas de financiación, pero que la mala gestión del centro y de los fondos europeos recibidos son también culpables de la situación actual. Burks y otros miembros del comité científico del CPIF solicitaron a la Generalitat en 2009 la destitución del director del centro, Rubén Moreno, colocado en su puesto como favor político por el Partido Popular. Burks afirma que Moreno no comprendía las necesidades de los científicos y no desarrolló un plan estratégico adecuado para el CPIF. Como respuesta se creó un puesto de director científico, ocupado por Carlos Simón, y se mantuvo a Moreno como director gerente. Nos lo ha contado Lucas Laursen, “Spanish institute faces cash crisis. About 100 researchers at the Prince Felipe Research Centre expect to lose their jobs,” News, Nature, Published online 1 November 2011. Ya sabéis que odio que haya motivos para que en Nature hablen mal de la ciencia española.

PS (13 Nov. 2011): F. Simón, “‘Nature’ llora el declive del Centro Príncipe Felipe. La revista científica se hace eco del ERE de la institución científica en su página web de noticias,” El País, 07 Nov. 2011. “A finales de octubre anunció la eliminación de la mitad de sus líneas de investigación, el cierre de 16 laboratorios, el despido de 108 de sus 248 trabajadores y la bajada del sueldo del resto de la plantilla. La crisis que afecta al Príncipe Felipe ha sido provocada por un recorte de los fondos públicos aportados por la Generalitat. En seis años ha perdido el 50% de su dotación, al pasar de 9,7 millones de euros a 4,6 millones. Y 2011 se cerrará con una deuda de 5,7 millones.”

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