
Me ha sorprendido mucho leer en Scientific American (número de noviembre de 2011) que la sonda rusa Fobos-Grunt (Фобос-Грунт) llevará una cápsula con tardígrados hasta Fobos, uno de los satélites de Marte, en un viaje de ida y vuelta. ¿Sobrevivirán el viaje hasta Marte? ¿Sobrevivirán el aterrizaje en Fobos? ¿Sobrevivirán al viaje de regreso a la Tierra? En agosto de 2014 lo sabremos cuando la cápsula LIFE (Living Interplanetary Flight Experiment) sea analizada en un laboratorio biológico de Virginia, EE.UU. Junto con los tardígrados en la cápsula también se enviarán muestras de suelo del desierto del Néguev (Israel) así como 30 tubos de ensayo con 10 especies de bacterias, arqueas y eucariotas, seleccionados como posibles análogos terrestres a formas de vida primitiva en Marte. Entre las especies seleccionadas se encuentran Deinococcus radiodurans (bacteria extremófila resistente a la radiación), Bacillus subtilis (bacteria del suelo que forma endosporas protectora en ambientes extremos), Bacillus safensis (bacteria muy resistente a la radiación que se cree que ya ha llegado a Marte como contaminación en las sondas Spirit y Opportunity de la NASA en 2004), Methanothermobacter wolfeii (bacteria capaz de producir metano), Haloarcula marismortui (seleccionada por motivos similares) y Pyrococcus furiosus (una bacteria incluida como control). También se incluyen semillas de la planta Arabidopsis thaliana. La sonda aterrizará en Fobos, recogerá muestras del suelo, expondrá la cápsula LIFE al ambiente y retornará con ella y las muestras hasta la Tierra. Nos lo han contado en David Warmflash, “The smallest astronauts,” Scientific American pp. 36-37, Nov. 2011.
No es la primera vez que se envían tardígrados al espacio. Más información en Javier Mosquera, “Tardígrados espaciales,” La vida maravillosa 11 Feb. 2010. “Los tardígrados son llamados comúnmente “osos de agua” y son invertebrados acuáticos que apenas sobrepasan 1 mm de longitud (el tamaño medio se sitúa entre los 0,3-0,5 mm). Se pueden encontrar tanto en cursos de agua dulce y en océanos como en ambientes semiacuáticos terrestres. El aspecto más relevante de su biología es su capacidad de entrar en un estado de criptobiosis, es decir, de hibernación extrema, que les permite sobrevivir a bruscos cambios ambientales. La criptobiosis se puede presentar en cuatro formas: anhidrobiosis, criobiosis, osmobiosis y anoxibiosis. La anhidrobiosis es el tipo más estudiado en tardígrados y consiste en una pérdida casi total del agua corporal, alcanzando valores inferiores al 1%. El animal permanecerá en estado de anhidrobiosis mientras las condiciones desfavorables permanezcan y, llegado el momento, necesitará tan solo unas horas para rehidratarse y seguir con su vida donde la había dejado.”
Más información sobre la sonda Fobos-Grunt en, como no, Daniel Marín, “Fobos-Grunt: historia de una sonda marciana,” Eureka 16 Oct. 2011. “Si todo marcha según lo previsto, el próximo día 7 de noviembre a las 20:16 UTC despegará desde el cosmódromo de Baikonur la sonda rusa Fobos-Grunt (Фобос-Грунт) con destino a Marte. No es exagerado decir que el futuro del programa planetario ruso depende del éxito de esta misión, (…) porque si logra cumplir sus objetivos, en agosto de 2014 podremos ver la llegada a la Tierra de una cápsula con 200 gramos de muestras procedentes de la superficie de la mayor luna de Marte.”
PS (13 Nov. 2011): Daniel Marín, “El desastre de Fobos-Grunt,” Eureka, 11 Nov. 2011. “Un desastre con mayúsculas. La que debía ser la primera sonda interplanetaria rusa en quince años ha quedado varada en órbita terrestre después de no poder encender su motor para dirigirse a Marte. En el momento de escribir estas líneas, está claro que la misión Fobos-Grunt se puede dar totalmente por perdida. La gran esperanza de la exploración espacial rusa ha terminado como un montón de chatarra espacial que se desintegrará en la atmósfera más tarde o más temprano. Fobos-Grunt puede convertirse en uno de los satélites más tóxicos que hayan reentrado en la atmósfera terrestre porque de sus 13,5 toneladas de peso la mayoría son combustibles hipergólicos altamente tóxicos.”
John McCarthy falleció el pasado 23 de octubre de 2011. RIP. En 1956, en una conferencia organizada junto a Marvin Minsky, Nat Rochester y Claude Shannon, bautizó su campo de estudio como “inteligencia artificial” (IA), aunque muchas veces ha dicho que si tuviera que bautizarlo de nuevo hubiera preferido llamarlo “inteligencia computacional.” La conferencia fue financiada por la Fundación Rockefeller y se llamó Dartmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence. En 1952, McCarthy le sugirió a Claude Shannon llamar al estudio de las máquinas pensantes con el nombre “estudios de autómatas,” pero al preparar en agosto de 1955 la propuesta para recabar financiación a la Fundación Rockefeller para la conferencia pensó que sería mejor un nombre con más marketing. El nombre “inteligencia de máquinas” también rondó por su mente, pero al final eligió IA. En la propuesta de dicha conferencia, McCarthy proponía el estudio del desarrollo de un nuevo lenguaje de programación para dotar de inteligencia a las máquinas (en una época en la que el lenguaje de alto nivel más importante era Fortran, un lenguaje poco adecuado para la IA). El lenguaje que nació de las ideas de dicha conferencia fue LISP (LISt Processing language). En 1958 



La Ciencia de la Mula Francis
(Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear, Consolider-Ingenio 2010).
