En muchas áreas de conocimiento de Ingeniería y Arquitectura se considera prestigioso publicar en congresos internacionales, muchos de los cuales son tan difíciles como muchas revistas internacionales. Sin embargo, los congresos no tienen índice de impacto por lo que para evaluar su calidad en España se utiliza la posición del congreso en ránkings famosos, como los publicados por el gobierno australiano. Y no sólo en España, en todo el mundo. No se sabe muy bien el porqué, pero los ránkings australianos han sido muy utilizados para esta labor. Pero hay que recordar que dichos ránkings sólo tienen en cuenta la opinión de los científicos e ingenieros australianos y que en muchos casos han sido muy criticados por su baja fiabilidad. Congresos de alto prestigio aparecen mal situados (porque pocos australianos asistieron a ellos) y congresos en cuyo comité editorial dominan los australianos aparecen en posiciones claramente ficticias. Las críticas han llevado al gobierno australiano a decidir el abandono de estos ránkings. Lo siento por los evaluadores de la ANECA en Ingeniería y Arquitectura, tendrán que buscarse la vida por otro lado. La noticia me la hecho llegar un compañero de mi departamento, supongo que muchos ya la conoceréis por otros foros, y aparece en Howard Jennifer, “Journal-Ranking System Gets Dumped After Scholars Complain,” The Chronicle of Higher Education, June 1, 2011.
“Responding to sharp criticism from scholars and editors at home and abroad, the Australian government has decided to abandon a controversial journal-ranking scheme that was a key piece of its attempt to assess the quality of research it helps support. (…) The rankings, a centerpiece of the Excellence in Research for Australia framework, assigned a grade of A*, A, B, or C to scholarly journals in all fields. The first full round of assessment took place in 2010, with results published early this year. Many researchers in the humanities and social sciences objected to the results, which they said did not reflect their fields’ own standards. Scholars in Australia also complained that the rankings were being used inappropriately by university administrators to evaluate individual researchers.”
Me habían hablado muy bien de 

La Ciencia de la Mula Francis
(Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear, Consolider-Ingenio 2010).
