Francis (th)E mule Science's News

7 abril 2011

Elsevier retracta 11 artículos del químico brasileño Claudio Airoldi por posible fraude científico

Uno de los químicos más prestigiosos de Brasil, el profesor Claudio Airoldi de la Universidad de Campinas (Unicamp), la segunda universidad por producción científica de Brasil, ha sido acusado de fraude en 11 artículos publicados en revistas internacionales de la editorial Elsevier entre 2008 y 2010; dicha editorial ha decidido retractar en bloque dichos artículos. Su universidad, Unicamp, y el Ministerio de Ciencia de Brasil han convocado sendas comisiones para dictaminar si las acusaciones contra el Dr. Airoldi tienen fundamento. “La Unicamp tomó conocimiento de las acusaciones e instauró una investigación interna para verificar los hechos y adoptar las medidas institucionales adecuadas para el caso. El procedimiento deberá ser concluido en 30 días.” Airoldi, a sus 68 años, quizás esté libre de culpa, por lo que todo el mundo apunta con el dedo a su coautor, Denis Guerra, que en dichos artículos fue su alumno de doctorado y hoy trabaja en la Universidad Federal de Mato Grosso (UFMT). Guerra se defiende afirmando que “es una acusación absurda, lo que está ocurriendo es una falta de respeto con un científico de reconocido prestigio; hemos enviado las pruebas (para desmentir las acusaciones) y hasta ahora no hemos obtenido respuesta.” Me duele este asunto por dos razones. Estuve hace unos años en dicha universidad (UFMT en Cuiabá, Mato Grosso) impartiendo unas conferencias sobre métodos numéricos. El único alumno que decidió que yo le dirigiera su tesis doctoral desde España acabó realizando su tesis doctoral en Unicamp. No, no seas mal pensado, no es Denis. No diré su nombre (hay un futbolista brasileño en España con su mismo nombre de pila). Ya es doctor, pero no en química, sino en informática teórica (yo le propuse una tesis en biomatemática numérica). Me apena que revistas como Science se hagan eco de este tipo de noticias, pero ya se sabe, a los estadounidenses les encanta sentirse superiores a los que tienen al sur. Afortunadamente, la noticia es breve, “Alleged Fraud Spurs New Scientific Integrity Commission,” Science 332: 154-155, 8 April 2011. Lo sé, no debería hacerme eco de estas noticias. Me apena el asunto, pero al mismo tiempo MT me trae muy buenos recuerdos. La prensa brasileña quizás ha cortado cabezas antes de tiempo: “Professor da Unicamp é acusado de fraudar pesquisa. Investigação internacional constatou que professor Claudio Airoldi adulterou resultados de artigo científico,” Folha.com, Ciência, 31 março 2011.

PS (11 arb. 2011): Más información en amarcus41, “Elsevier weighs in on Brazilian fraud case,” Retraction Watch, March 29, 2011 [recomiendo los comentarios].

El astrofísico Martin Rees gana el Premio Templeton dotado con 1’6 M$

El Premio anual de la Fundación Templeton es el mejor dotado del mundo (este año con 1 600 000 dólares). Este año ha sido concedido al famoso astrofísico Martin Rees por sus “profundos conocimientos sobre el cosmos [que] han provocado cuestiones vitales sobre las mayores esperanzas de la humanidad y sus peores temores.” Martin Rees es profesor del Trinity College de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, tiene un escaño en la Cámara de los Lores y fue presidente de la Royal Society desde 2005 hasta noviembre de 2010. Ha escrito numerosos libros y artículos sobre las cuestiones filosóficas planteadas por la cosmología y la física de los primeros instantes del universo, así como sobre las actividades humanas que determinarán el futuro de la Tierra. Como bien sabrás, la Fundación Templeton premia a personas que han “hecho contribuciones excepcionales sobre la dimensión espiritual de la vida,” normalmente a científicos que estudian la frontera entre la religión y la ciencia. Rees, que confiesa que no es religioso, ha afirmado que nunca soñó con ser un ganador de este premio, teniendo en cuenta a quiénes había sido concedido en ocasiones anteriores. Ahora que ha sido galardonado con este premio se ha atrevido a confesar que sus contribuciones sobre la filosofía y la ética en la investigación científica podrían estar “inspiradas” por las contribuciones de la religión a las artes. Ya se sabe, a caballo regalado no le mires el dentado.

Por qué los científicos están vacunando a los mosquitos en lugar de a los enfermos de dengue

Para combatir el dengue en Australia se ha desarrollado una nueva técnica de control de insectos: vacunar en laboratorio huevos de mosquito con la bacteria Wolbachia pipientis, que es inocua en humanos, que se dejan en libertad para que cuando eclosionen infecten a otros mosquitos con dicha bacteria; se estima que 40 mosquitos pueden infectar a unos 6000 en solo una semana. Scott O’Neill, de la Universidad de Queensland, y sus colegas han dejado en libertad unos 72 000 (huevos de) mosquitos vacunados en el norte de Australia y están realizando un seguimiento de su efecto sobre la epidemiología del dengue en la zona. Los resultados provisionales indican que el 25% de las larvas en la población natural en la que se ha aplicado la técnica de O’Neill están ahora infectadas con la bacteria Wolbachia. El próximo verano se ensayará esta técnica también en Vietnam. Esta técnica de control de insectos parece más “políticamente correcta” que las técnicas de ingeniería genética que modifican el ADN del mosquito para que deje de ser un vector transmisor del virus del dengue. Ya se sabe, todo lo GM tiene mala prensa. Nos lo ha contado Rebecca Coffey, “Dengue Fever: Infectious disease Outsmarting,” Scientific American, April 2011.

Os recuerdo. El dengue es una enfermedad vírica aguda (producida por el virus del dengue) que es transmitida por el mosquito Aedes aegypti, que se cría en el agua acumulada en recipientes y objetos en desuso. Una enfermedad que sufren entre 50 y 100 millones de personas en áreas tropicales y subtropicales (Centroamérica, Sudamérica, México, África y norte de Australia); yo he sufrido en propias carnes las campañas de desinfectación de las casas para evitar la propagación de la enfermedad en Cuba. Por cierto, hay cuatro serotipos del virus del dengue, DEN-1, DEN-2, DEN-3, y DEN-4, que producen cuatro enfermedades similares pero distintas. No es una enfermedad mortal (salvo excepciones) pero es motivo de ingreso en un hospital.

Un tecnopión de 150 GeV/c² podría ser la explicación de la anomalía observada en el Tevatrón del Fermilab

La calenturienta mente de los físicos teóricos está siempre atenta a cualquier anomalía observada en los experimentos” como ya dije hace un par de días al hablar de “un bosón Z’ leptofóbico que logra explicar varias anomalías …” No es la única explicación posible. Un nuevo artículo teórico afirma que la teoría del tecnicolor (una nueva interacción similar a la interacción fuerte propuesta como alternativa a la existencia del bosón de Higgs) también explica dichas anomalías. Un tecnopión explicaría el exceso a 3’2 sigma localizado a energías de unos 150 GeV en el espectro de masas asociado a la producción conjunta de un bosón W y dos chorros de hadrones (espectro Wjj). Obviamente se trata de un retruque técnico, ya que el tecnicolor se suele asociar a escalas de energías más altas, del orden 1000 GeV, y no a unos cientos de GeV. Sin embargo, la idea es sugerente, como las curvas de una danzarina del baile de los siete velos. El artículo técnico, para los interesados en los detalles es Estia J. Eichten, Kenneth Lane, Adam Martin, “Technicolor at the Tevatron,” FERMILAB-PUB-11-165-T, ArXiv, submitted on 6 Apr 2011.

La propuesta de Eichten, Lane y Martin es la desintegración de un tecnorho ρT con una masa de unos 290 GeV en un tecnopión πT con una masa de 160 GeV y un bosón W (es decir, ρT → πT + W); el tecnopión decaería en dos chorros hadrónicos. El tecnopión sería la partícula (compuesta) tecnicolor de menor masa e implicaría que el tecnicolor es una interacción observable a una escala de solo cientos de GeV. En mi opinión personal, no soy experto en estos asuntos, es que esta propuesta es más exótica de lo razonable. Aún así, creo que debía hacerme eco de ella.

Os recuerdo a los despistados. La teoría del tecnicolor trata de explicar la masa de los bosones vectoriales W y Z sin utilizar el bosón de Higgs gracias a un efecto similar al que explica la masa del protón, mucho mayor que la de los tres quarks de valencia que lo forman; la masa del protón proviene del campo que une estos quarks entre sí, un mar de gluones y pares quark-antiquark virtuales. Para explicar la masa de los bosones W y Z es necesario introducir una nueva interacción parecida al “color” que se ha llamado “tecnicolor” que logra explicar la ruptura de simetría electrodébil de forma dinámica (no sería una ruptura espontánea como en el mecanismo de Higgs). El gran problema del tecnicolor (en su versión original) es que sólo explica la masa de los bosones W y Z, cuando el bosón de Higgs también puede explicar la masa de todas las demás partículas. Por supuesto, hay extensiones del tecnicolor que también permiten explicar dichas masas pero a costa de complicar las cosas, introduciendo nuevas interacciones gauge. Normalmente se asume que si el LHC del CERN no encuentra un bosón Higgs con una masa menor de 1 TeV, el tecnicolor podría ser la respuesta ya que el equivalente al Higgs en esta teoría tendría una masa mayor de 1 TeV (en su versión convencional). El tecnicolor predice la existencia de nuevos fermiones similares a los quarks, llamados tecnofermiones o tecnoquarks, y partículas ligadas formadas por dos o tres de estos tecnofermiones llamadas tecnomesones y tecnobariones, respectivamente. El equivalente al Higgs en el tecnicolor sería un tecnomesón (bosón pseudoescalar de Goldstone) compuesto de dos tecnoquarks. Pocas veces se ha pensado en que el tecnicolor fuera una teoría correcta a escalas de energía por debajo de 1 TeV como propone el nuevo artículo, pero quien sabe, la física de partículas está repleta de sorpresas.

PS: Los interesados en más información en español sobre la anomalía observada por CDF del Tevatrón disfrutarán con la traducción de Kanijo, “Los físicos de Fermilab ven algo raro,” 07 abr. 2011, donde podemos leer “los investigadores estiman que las posibilidades estadísticas de que [se trate de] una señal falsa son de 1 entre 1300. “Hay mucho ruido ahí dentro,” dice Joseph Lykken, teórico del Fermilab que no estuvo implicado en el trabajo. “He recibido muchas preguntas a ese respecto”. Entonces, ¿es algo seguro? No mucho, dice Lykken. El análisis depende de forma crítica de la comprensión de los chorros [hadrónicos] por parte de los físicos y los chorros son cosas muy complejas. Por lo que los investigadores deben estar absolutamente seguros de que no han confundido esos eventos con los que contienen una nueva partícula. “La verdadera cuestión es cómo de bien comprendemos el [trasfondo], no sólo teóricamente, sino en términos de cómo aparecerá en el detector”, dice Lykken.”

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