
J.A. Aunión y P. Tubella, “La Universidad es para ti, la factura para todos,” El País, 27 oct. 2010, nos recuerda que está en ciernes una subida de las tasas de matrícula en las universidades españolas (y europeas). “¿Deben pagar más los estudiantes universitarios por sus matrículas? ¿Deben pagar más (bastante más) solo los que suspendan, como se ha planteado en España? La crisis económica ha bajado la aportación estatal a las universidades por toda Europa, lo que ha reavivado el debate de las matrículas. Está clara la necesidad de incrementar la financiación de la educación superior para mantener el ritmo de la demanda y no poner en peligro la calidad. Esa financiación puede ser de dinero público o de fuentes privadas. “Cada Estado miembro tendrá que revisar su estructura y elegir lo más adecuado. Pero está claro que los países optan cada vez más por introducir o ampliar el cobro de matrículas“, resume el portavoz de Educación de la Comisión Europea Dennis Abbott.”
A favor, “los universitarios tienen que aportar más dinero a su universidad. Primero, porque si fuera más caro estudiar, los alumnos se esforzarían más (en España, un 30% de los alumnos abandonan después de dos años sin obtener titulación alguna y solo un 30% acaba la licenciatura de cuatro años en el periodo previsto). Y segundo, cobrar más a los que pueden pagarlo, dando ayudas realmente adecuadas a quien las necesita, para que nadie se quede sin estudiar por motivos económicos, sería más justo que subvencionar a todos por igual, los que tienen para pagar y los que no.”
En contra, “no hay que mezclar en el debate entre tasas y becas, porque con las subidas de las matrículas los más afectados no son los más ricos, sino los que están en el límite donde las becas no alcanzan, las clases medias. Las universidades tienen que diversificar la procedencia de sus ingresos para garantizar su sostenibilidad a largo plazo (ahora mismo, el 75% de los ingresos de los campus públicos europeos procede de los Estados). El camino más fácil es la subida del precio de las matrículas, pero ver la educación universitaria como un bien privado es un enfoque muy preocupante.”
El caso del Reino Unido es significativo. “Lo que los futuros alumnos [británicos] ya saben es que el coste de su carrera sufrirá un drástico aumento, si bien podrán sufragarlo a través de los préstamos para estudiantes; pueden empezar a devolver el dinero cuando estén trabajando y sus ingresos superen las 21.000 libras anuales. Por el contrario, aquellos licenciados con recursos económicos para saldar la deuda casi de inmediato deberán abonar una tasa de penalización, al estilo de las que se pagan cuando se cancela un préstamo hipotecario. La fórmula es calificada de más equitativa por un reciente informe del Instituto de Estudios Fiscales, que cree beneficioso para los estudiantes de escasos recursos la posibilidad de saldar el préstamo con su universidad a lo largo de muchos años. Otros medios, como la Asociación Médica Británica, alertan sobre la perspectiva de que muchos estudiantes acaben endeudados hasta las cejas después de graduarse.”
“En España, serán los repetidores, los que suspendan más, los que paguen más. El debate sobre el precio de las matrículas en las universidades públicas está abierto desde hace mucho tiempo: se calcula que un estudiante paga de media entre el 10% y el 20% del coste real de sus estudios en la universidad pública, así que la subvención media por estudiante, con independencia de la renta, sería de unos 7.100 euros. Los repetidores ya pagan más, pero en el futuro será mucho más: hasta el 50% del coste real de los estudios en la segunda matrícula, y el 100% en la tercera. Por ejemplo, la materia más cara de Derecho en una universidad madrileña, que el curso pasado costaba 80 euros en primera matrícula, en el futuro valdría 330 en la segunda y 660 en la tercera.”
Para los lectores que no sean españoles, ¿qué significa que haya alumnos repetidores? Los alumnos en España se matriculan durante un curso académico y tienen dos convocatorias anuales para superar la asignatura. Si no superan la asignatura, tendrán que volver a matricularse, serán repetidores. Incluso si el alumno no se presenta a ninguna convocatoria en su primera matrícula, en su segunda matrícula (que puede ser el año siguiente o mucho más tarde) será repetidor. Los repetidores pueden utilizar hasta dos convocatorias anuales para lograr aprobar, como todos los alumnos, pero tienen que pagar tasas académicas más altas que los alumnos en primera matrícula.
Permitidme un ejemplo personal. Yo, este curso académico 2010/11, imparto una asignatura de tercer curso que tiene un alumno con 9 matriculaciones, otro con 10, otro con 11, e incluso uno con 12, los cuatro sin haber consumido ninguna convocatoria oficial. En otra asignatura pero de cuarto curso tengo dos alumnos con 9 matriculaciones y uno con 7, los tres sin ninguna convocatoria oficial consumida. ¡¿Cómo es posible?! Es obvio que son casos excepcionales, la amplia mayoría de mis alumnos están en primera matrícula, además no tengo ningún alumno que tenga más de una convocatoria consumida; sí, ninguno de mis casi 120 alumnos tiene dos o más convocatorias consumidas. Al menos hasta ahora, todos los alumnos que se han presentado al menos a dos convocatorias han aprobado. ¿Por qué un alumno se matricula 12 veces y no se presenta nunca a una convocatoria oficial? No tengo ni idea y, perdonad, pero no se lo voy a preguntar a ninguno de estos alumnos. ¡Ellos sabrán! Al grano, ¿qué le costará a este alumno aprobar la asignatura? En mi universidad, este curso académico, si la primera matrícula cuesta X, la segunda matrícula cuesta 1’15 X, y la tercera y sucesivas cuestan 1’50 X, por tanto, suponiendo que el precio no cambiara anualmente con la inflación, a este alumno le costará 17’15 X, más que 17 asignaturas con los mismos créditos, o más que dos cursos académicos completos (tanto como 128 créditos en primera matrícula). Son casos muy excepcionales, pero hay alumnos a los que les sale muy caro el título universitario.
Bueno, al grano, subir los precios de la matrícula, ¿reducirá el fracaso escolar universitario? ¿Qué opináis?