Los neutrinos tienen una masa en reposo no nula cuyo valor es extremadamente difícil de medir. Se acaba de publicar el límite experimental más fiable para la masa del neutrino electrónico, m(ne) < 2 eV con 95% C.L., que ha sido obtenido en experimentos de desintegración beta del tritio. Otros límites previamente publicados presentaban errores sistemáticos demasiado grandes, como discute el nuevo trabajo, que también nos recuerda que la nueva generación de experimentos que estará disponible en un lustro podrá alcanzar una sensibilidad inferior a 0.2 eV. Nos lo cuentan en un interesante y largo artículo E. W. Otten y C. Weinheimar, “Neutrino mass limit from tritium beta decay,” ArXiv, Submitted on 11 Sep 2009.
Los neutrinos (electrónicos) son unas partículas postuladas por Wolfgang Pauli en 1930 para explicar el espectro continuo de la energía de los electrones en la desintegración radioactiva tipo beta. Son partículas neutras muy ligeras, mucho más ligeras que el electrón, originalmente predichas con masa en reposo nula. Descubiertas experimentalmente en 1956 (en realidad se descubrieron los antineutrinos) por Cowans y Reines [3]. Actualmente se conocen 3 tipos de neutrinos asociados a los 3 tipos de electrones, cada uno en cada una de las 3 generaciones de partículas elementales descubiertas experimentalmente.
El Modelo Estándar de partículas elementales se estableció en los 1970 suponiendo que los neutrinos no tienen masa. Sin embargo, el caso de que tuvieran una masa muy pequeña fue también estudiado como posible candidato para la materia oscura caliente, es decir, formada por partículas que se mueven a velocidades ultrarrelativistas (cercanas a la velocidad de la luz). Hoy en día el modelo de materia oscura caliente ha sido descartado en favor de la materia oscura fría (partículas muy masivas que se mueven a velocidades no relativistas).
Se sabe que los neutrinos tienen masa no nula desde 1998, gracias a las observaciones de neutrinos atmosféricos por la instalación japonesa Super-Kamiokande, que observó menos neutrinos electrónicos de los esperados, debido a que durante su trayectoria se transformaron en neutrinos muónicos (la llamada oscilación de los neutrinos que exige que tengan masa en reposo no nula). Este déficit de neutrinos se conocía desde 1968, pero ha sido en los últimos años cuando ha sido definitivamente confirmado (por muchas instalaciones como Gallex, SAGE, SNO, Borexino, KamLAND, MINOS, etc.). Los neutrinos masivos se incorporan al Modelo Estándar de forma muy similar a los quarks utilizando el formalismo de la matriz de Cabbibo-Kobayashi-Maskawa. Los estados electrodébiles de los quarks con masa son una mezcla de sus estados cromodinámicos sin masa gracias a un mecanismo de ruptura de la simetría mediado por el bosón de Higgs.
El problema de la oscilación de los neutrinos es que sólo es sensible a las diferencias entre sus masas y no a sus valores absolutos. Por lo tanto hasta que no se conozca con precisión la masa de al menos un neutrino, no se podrá utilizar este fenómeno para conocer la masa de los demás. ¿Cómo se puede medir la masa de los neutrinos? Hay tres métodos diferentes: (1) mediante observaciones cosmológicas, (2) mediante la desintegración beta doble sin neutrinos, y (3) mediante observación directa de su cinemática en la desintegración beta. Los dos primeros métodos dependen fuertemente del modelo teórico utilizado luego el mejor método es la medida directa por (3). El experimento más utilizado es la desintegración beta del tritio (isótopo del hidrógeno con 3 nucleones, 2 neutrones y un protón), cuyo mejor resultado es m(ne) < 2 eV con 95% C.L., valor obtenido en la Universidad de Mainz y en el Instituto de Investigación Nuclear de Moscú, que ha sido aceptado recientemente por el Particle Data Group.
Estos experimentos son la tercera generación de experimentos similares que se iniciaron en los 1970. Los interesados en la historia de estos experimentos y las dificultades que presentan debido al difícil control de los errores sistemáticos disfrutarán del artículo de Otten y Weinheimar, que además, resume la estado actual de la teoría sobre los neutrinos y anticipa los nuevos experimentos que se desarrollarán en los próximos años.

El Proceso de Bolonia y el Espacio Europeo de Educación Superior parecen encaminados a llevar a Europa y a España a lograr los éxitos del sistema universitario norteamericano. Sin embargo, mucho olvidan que dicho sistema también tiene sus fracasos. Desde mediados de los 1970 en las universidades norteamericanas más del 40% de los alumnos no completa sus estudios (en la actualidad, más del 44%). EEUU se encuentra en la cola de los 30 países de la OCDE. El problema es tan importante que en la revista Science llegaron a afirmar que deberían imitarse el Proceso de Bolonia de los europeos. Paradojas del destino. A cada lado del charco, el otro lado parece gloria bendita. Nos lo cuentan Richard C. Atkinson y Saul Geiser, en “
El número de
Explicar la energía oscura es un gran problema. ¿Se requiere nueva física para explicarla? No necesariamente. Un nuevo artículo muestra que la ecuación de estado de la energía oscura podría ser el resultado de ondas gravitatorias primordiales producidas durante la fase inflacionaria en los primeros instantes de la Gran Explosión. Los autores estudian la retroalimentación (backreaction) de las perturbaciones tensoriales (ondas gravitatorias) de un universo estándar tipo Friedmann-LeMaître-Robertson-Walker (FLRW) y muestran que actúan acelerando el universo con una ecuación de estado similar a la obtenida al añadir una constante cosmológica. En concreto la ecuación de estado de la energía oscura pasa de un valor wE=1/3 en la época dominada por la radiación a un valor wE=-8/9 en la época dominada por la materia (cercano al valor wE=-1 que se obtiene con la constante cosmológica y compatible con todos los límites experimentales actuales, como muestra la figura de la izquierda). El artículo técnico es I. A. Brown, L. Schrempp, K. Ananda, “
Según la BBC el Hubble ha renacido. Lo han reparado y le han sustituido entre otras su cámara de campo ancho, WFC2, por una nueva, WFC3. Las nuevas imágenes (










La Ciencia de la Mula Francis
(Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear, Consolider-Ingenio 2010).
