
Me ha sorprendido leer en la Guía para Autores de la revista “Applied Mathematics and Computation“, de Elsevier, “AMC does not consider papers on cryptography, the DEA method or the Adomian procedure,” sobre todo porque AMC ha publicado 221 artículos sobre la técnica de Adomian de los que 92 se han publicado en los últimos dos años, desde 2006. Más aún, A.-M. Wazwaz tiene 118 artículos publicados en dicha revista, 100 de los cuales son posteriores al año 2000, y la mayoría aplican la técnica de Adomian y sus variantes. ¿Será un “ataque” directo contra Wazwaz y sus seguidores, los wazwazianos?
El Dr. Abdul-Majid Wazwaz, professor of mathematics de la Saint Xavier University, en Chicago, con un h-índice de 22 y más de 180 publicaciones con índice de impacto ha demostrado en los últimos 8 años que escribir artículos es tan fácil como hacer galletas (hasta 31 artículos en el JCR como único autor en 2006). En revistas de Elsevier, ya tiene 11 aceptados en 2008 y ha logrado 36 y 35 en 2007 y 2006, respectivamente. ¡¡Parece fácil, pero es un artículo cada 10 días!! Aparte, como su página web muestra, da clases, envía artículos a congresos y hasta escribe libros y monografías de investigación. ¡¡Un monstruo!!
¿Cómo se puede lograr todo esto? Aplicando la técnica de Adomian y sus variantes (la técnica del coseno/seno, de la exponencial, de la tangente hiperbólica, etc.), es decir, usar un ansatz para obtener la solución particular (tipo onda solitaria) de una ecuación en derivadas parciales. De hecho, si miramos sus artículos, ha escrito “muchísimas” veces el “mismo” artículo, variando ligeramente ciertos detalles en la ecuación considerada. Artículos “calcados”. Más aún, ni se molesta en dibujar gráficamente las soluciones que obtiene, por lo que le da lo mismo obtener una secante o una cosecante (soluciones no acotadas) como ondas propagantes, para él es una solución tan válida como cualquier otra.
Wazwaz ha logrado un gran número de seguidores, los wazwazianos, que siguiendo su estela, sobre todo matemáticos aplicados chinos (no citaré nombres, pero son fáciles de localizar). La mayoría de los wazwazianos completa sus artículos con gráficas de las soluciones y ”venden” la técnica de Adomian y sus variantes tanto como un método analítico como numérico, aunque no hacen nada de análisis numérico. En mi opinión, no he hecho un estudio al respecto, se ha “montado” un grupo de investigadores que trabajan todos más o menos en lo mismo y que se aceptan los artículos los unos a los otros.
Wazwaz y los wazwazianos han sabido aprovechar el “publish or perish” a las mil maravillas y parece que hasta ahora les ha ido muy bien. ¿Te gustaría unirte al club?
Me veo obligado a hacer algunas confesiones.
No, lo confieso, no soy wazwaziano.
Sí, lo confieso, envidio a Wazwaz, que ha sabido encontrar todo un “filón” en un campo tan difícil como la Matemática Aplicada.
Sí, lo confieso, he hecho de revisor de uno de sus artículos y recomendé que fuera aceptado.
Sí, lo confieso, en uno de mis artículos, cité uno de los suyos.
Sí, lo confieso, he hecho de revisor de un artículo de wazwazianos.
Sí, lo confieso, recomendé que no fuera aceptado.
Sí, lo confieso, un revisor de uno de mis artículos me obligó a quitar una referencia a Wazwaz como condición, entre otras, para aceptarme el paper.
Sí, lo confieso, la quité.















“El hexafluoruro de azufre, SF6, un átomo de azufre unido a 6 átomos de flúor, es un gas sintético de elevada energía de formación, 262 kcal/mol, altamente estable, que se descompone a partir de los 500 ºC. A temperatura ambiente es un gas pesado, de densidad próxima a 5, inodoro, incoloro y no tóxico. La molécula es simétrica e inerte, estando formada por un átomo de azufre en el centro y seis átomos de flúor a su alrededor, con enlaces covalentes saturados. [
“El
Para determinar la estabilidad hay que determinar el centro de gravedad del buque (fácil, pero depende de la carga) y el centro de flotabilidad (cuya posición cambia con la inclinación de la nave y depende de la forma (sección transversal) del casco). Para que un buque sea estable, el par que ejercen estas dos fuerzas debe tender a recuperar la verticalidad del buque. En los veleros con palo muy alto, sometidos a fuertes inclinaciones por el viento, llevan un gran contrapeso en la quilla, que sitúa el centro de gravedad del conjunto en una posición inferior al centro de flotación, con lo que la estabilidad está asegurada (

